Mientras el escenario político argentino continúa atravesado por tensiones económicas y debates institucionales, dentro del peronismo comenzó a activarse una dinámica electoral que mira directamente a las elecciones presidenciales de 2027. Gobernadores, intendentes y dirigentes del Partido Justicialista empezaron a mover sus fichas en distintos distritos del país con un objetivo claro: reconstruir volumen político y reorganizar el espacio de cara al próximo ciclo electoral.
El gobernador bonaerense acelera su proyección nacional con nuevas actividades políticas en la Ciudad de Buenos Aires y el interior del país. En paralelo, dentro del peronismo ya aparecen varios nombres que buscan posicionarse en la carrera por la gobernación bonaerense, mientras crece la presión de distintos sectores para sostener las PASO como mecanismo de definición de candidaturas.
El peronismo empezó a activar lentamente su maquinaria política con la mirada puesta en las elecciones de 2027. Aunque el calendario electoral todavía parece lejano, las distintas corrientes del Partido Justicialista comenzaron a desplegar encuentros, actos y movimientos internos que revelan una estrategia de reposicionamiento político. La derrota electoral de 2023 dejó un escenario de reconfiguración que ahora empieza a traducirse en una nueva etapa de construcción política.
En ese proceso, uno de los dirigentes que más protagonismo concentra es el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Con una agenda cada vez más cargada de gestos políticos, el mandatario provincial comenzó a dar señales más claras de su intención de proyectarse más allá de la provincia de Buenos Aires. Su figura aparece como una de las referencias centrales del peronismo en la etapa que se abre rumbo a 2027.
El movimiento político dentro del justicialismo no se limita a la proyección nacional. Al mismo tiempo que se consolidan algunos liderazgos, también empieza a abrirse la discusión sobre el futuro del peronismo en los principales distritos del país. En la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más grande de Argentina, la posibilidad de que Kicillof busque un salto nacional abrió la carrera por la sucesión en la gobernación.
Kicillof acelera su armado político rumbo a las elecciones de 2027
La estrategia política de Axel Kicillof comenzó a mostrar un cambio de velocidad en las últimas semanas. El gobernador bonaerense tiene previsto encabezar una serie de actividades que apuntan a fortalecer su perfil político dentro del peronismo y a consolidar una estructura que respalde una eventual candidatura presidencial.
Uno de los pasos más relevantes será la presentación del Centro de Estudios para el Derecho al Futuro, una iniciativa que busca convertirse en una usina de ideas y propuestas para el espacio político que impulsa el mandatario. El objetivo del proyecto es formar cuadros técnicos y desarrollar programas de políticas públicas que puedan sostener una propuesta electoral con proyección nacional.
Detrás de la organización del centro de estudios aparecen dirigentes que formaron parte de su gabinete provincial y que mantienen una relación de confianza con el gobernador. La intención es construir una base programática sólida que permita posicionar al espacio dentro del debate político nacional y reforzar su perfil de gestión.
Otro movimiento significativo dentro de la estrategia política del gobernador será su desembarco en la Ciudad de Buenos Aires. Allí encabezará un acto militante que marcará la presentación de su estructura política en territorio porteño. Aunque históricamente el peronismo tuvo dificultades para consolidarse electoralmente en la capital del país, el entorno de Kicillof considera que ampliar la presencia en ese distrito es clave para construir una candidatura presidencial competitiva.
La estrategia incluye también el fortalecimiento de agrupaciones políticas que funcionan como base territorial del kicillofismo. En ese esquema aparecen dirigentes cercanos al mandatario provincial que vienen impulsando plenarios, encuentros y actividades militantes en distintos puntos del país. La idea es ampliar la red política que respalde su liderazgo dentro del peronismo.
En paralelo, el gobernador también tiene previsto comenzar a participar de actividades en otras provincias. Entre ellas aparece un viaje al sur del país para participar de un acto con excombatientes de Malvinas, un gesto que también tiene una lectura política en clave federal. En el entorno del mandatario creen que este tipo de recorridas ayudan a consolidar su perfil nacional en un momento en el que el peronismo todavía busca reorganizar su liderazgo.
La interna del peronismo porteño vuelve a tensar al PJ
Mientras Axel Kicillof avanza con su armado político rumbo a las elecciones de 2027, el peronismo de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa su propia disputa interna por el control del partido. La conducción del PJ porteño está actualmente en manos del senador nacional Mariano Recalde, uno de los dirigentes más influyentes del kirchnerismo en el distrito.
Sin embargo, la renovación de autoridades partidarias abrió un debate sobre el futuro de la conducción. Algunos sectores del peronismo porteño consideran que es momento de impulsar un recambio político después de varios años bajo la misma conducción. Entre quienes plantean esa discusión aparece el dirigente Juan Manuel Olmos, que mantiene una fuerte influencia dentro del armado político del distrito.
Las negociaciones entre los distintos sectores del justicialismo todavía no lograron consolidar una lista de unidad para las elecciones partidarias. Ante la falta de acuerdos, las autoridades del partido evalúan postergar los comicios internos y avanzar con una reforma de la carta orgánica que permita extender el mandato de la conducción actual por algunos meses más.
La intención es ganar tiempo para intentar construir una síntesis política que evite una interna abierta dentro del partido. La experiencia reciente del peronismo muestra que los conflictos internos pueden debilitar la competitividad electoral del espacio, especialmente en distritos donde históricamente tuvo dificultades para consolidarse.
El debate sobre la conducción del PJ porteño también se vincula con el intento de reorganizar al peronismo en la Ciudad de Buenos Aires. Para varios dirigentes del espacio, el desafío de los próximos años será construir una estrategia política capaz de ampliar la base electoral del justicialismo en un distrito dominado desde hace tiempo por fuerzas no peronistas.
La pelea por la gobernación bonaerense empieza a tomar forma
A medida que se fortalece la proyección nacional de Axel Kicillof, dentro del peronismo también comienza a instalarse otra discusión clave: quién podría sucederlo en la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Aunque todavía falta tiempo para esa definición, varios dirigentes ya empezaron a posicionarse dentro del tablero político.
Una de las figuras que aparece en ese escenario es la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. Con una base política consolidada en su distrito y una fuerte identificación con el kirchnerismo, la dirigente comenzó a recorrer distintos municipios de la provincia con la intención de ampliar su proyección política.

Otro nombre que suena con fuerza dentro del oficialismo bonaerense es el del ministro de Infraestructura provincial, Gabriel Katopodis. Su perfil de gestión y su cercanía política con el gobernador lo ubican como uno de los dirigentes con mayor visibilidad dentro del gabinete provincial.
En ese mismo escenario también aparece el intendente de La Plata, Julio Alak, quien en las últimas semanas mantuvo reuniones y actividades con distintos referentes del peronismo provincial. Su estrategia apunta a mostrarse como un dirigente con capacidad de diálogo con múltiples sectores del espacio.
La lista de posibles aspirantes incluye también a la ex ministra nacional Victoria Tolosa Paz, que mantiene una agenda activa en varios municipios, y a la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, quien busca ampliar su perfil político con actividades que incluyen encuentros con militantes y dirigentes del peronismo.
La aparición de estos nombres muestra que la carrera por la gobernación bonaerense ya comenzó, aunque todavía de manera incipiente. Dentro del peronismo existe consenso en que la definición final dependerá en gran medida de la configuración política que adopte el espacio en los próximos años.
En paralelo, algunos sectores del peronismo federal comenzaron a impulsar la necesidad de mantener las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias como mecanismo para resolver las disputas internas. Consideran que las PASO pueden funcionar como una herramienta clave para ordenar candidaturas y evitar fracturas dentro de un espacio que reúne corrientes políticas muy diversas.
El tablero político del peronismo se encuentra en pleno proceso de reconfiguración. La construcción de nuevos liderazgos, la discusión sobre candidaturas y el debate sobre las reglas electorales anticipan una etapa de intensa actividad política. Aunque las elecciones de 2027 todavía parecen lejanas, dentro del Partido Justicialista los movimientos ya comenzaron y la carrera por el poder empezó a tomar forma.






