Axel Kicillof dio un paso firme hacia su proyección presidencial con un acto virtual desde Córdoba, marcando el inicio de un armado político que busca consolidar su liderazgo más allá de Buenos Aires. En paralelo, distintos sectores del PJ bonaerense muestran señales de unidad, con lanzamientos de espacios políticos que anticipan candidaturas estratégicas.
El gobernador bonaerense dejó claro que su objetivo ya no se limita a la provincia, sino que se centra en una estrategia nacional para enfrentar los desafíos electorales que se avecinan. Su aparición a través de videoconferencia en un acto organizado por el exsenador Carlos Caserio en Villa Carlos Paz tuvo un doble mensaje: consolidar apoyos en territorios complicados y proyectar su liderazgo de cara a 2027.
Con cerca de 300 dirigentes presentes, el evento fue un escenario para que Kicillof planteara la necesidad de unidad del peronismo y convocara a sumar fuerzas frente al creciente impacto de Javier Milei en la política nacional. La construcción del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Córdoba es apenas el primer paso de un plan más amplio, que combinará trabajo territorial, coordinación con dirigentes locales y articulación con actores del sector productivo y empresarial.
¿Podrá Kicillof ganar terreno en Córdoba?
Córdoba representa un desafío histórico para cualquier dirigente vinculado al kirchnerismo. Su electorado ha mostrado preferencia por figuras como Mauricio Macri y Javier Milei, y el peronismo local suele priorizar sus propias estructuras. En este contexto, el rol de Carlos Caserio como nexo con la provincia resulta clave para el kicillofismo.
Exfuncionario del primer gobierno de Juan Schiaretti, Caserio conoce los vericuetos del peronismo cordobés y las dinámicas de un electorado reticente a propuestas externas. Su tarea será esencial para que el MDF consiga consolidar presencia en la provincia y proyectar un espacio político capaz de disputarle al peronismo local y, al mismo tiempo, mantener la identidad del proyecto nacional de Kicillof.
Durante la videoconferencia, el gobernador insistió en la importancia de buscar puntos de acuerdo amplios, incluyendo empresarios y referentes sociales. Su mensaje también estuvo dirigido a Martín Llaryora, gobernador de Córdoba, con quien mantiene comunicación sobre la recaudación, la crisis productiva y otras cuestiones de interés común. La estrategia no es improvisada: se busca construir un armado sólido que pueda sostenerse incluso en territorios tradicionalmente hostiles.
El próximo paso será la presentación del MDF porteño, con Augusto Costa como figura central, en un acto que servirá para mostrar un liderazgo federal y proyectar la estrategia electoral más allá de Buenos Aires. Este acto, junto con la presencia en Córdoba, subraya el esfuerzo del kicillofismo por consolidar una narrativa nacional coherente, capaz de articular provincias con distintos perfiles políticos.
PJ bonaerense: ¿un frente unido hacia 2027?
Mientras Kicillof despliega su estrategia nacional, en la provincia de Buenos Aires el peronismo muestra signos de mayor cohesión. La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, presentó su espacio “Reconquista” con un mensaje claro de unidad y construcción conjunta. El evento reunió a dirigentes clave como Guillermo Moreno, Gustavo “Tano” Menéndez, Federico Otermín, Mayra Mendoza y Leonardo Grosso, entre otros.
Fernández destacó la necesidad de consolidar fuerzas frente a un gobierno que, según ella, favorece a una minoría privilegiada. “Acá no sobra nadie. Todo el que ame a este pueblo necesitamos construir una propuesta en defensa del pueblo argentino y de la Provincia de Buenos Aires”, dijo en su discurso. La intención de “Reconquista” es mostrar que el PJ bonaerense puede dialogar entre corrientes y prepararse para disputar la gobernación con un proyecto cohesionado, apuntalando al mismo tiempo la proyección presidencial de Kicillof.
El acto también sirvió para mostrar coordinación entre el trabajo nacional y provincial: Carlos Bianco, jefe de Gabinete de Kicillof, participó como representante del kicillofismo, reforzando la conexión entre la estrategia nacional y la dinámica interna del PJ bonaerense. Leonardo Grosso y otros dirigentes del Movimiento Evita trabajaron para articular distintas corrientes, consolidando un mensaje de unidad y cooperación.
Con la apertura de nuevos espacios y la participación de distintas tribus peronistas, se construye un frente capaz de contener las tensiones internas y proyectar candidaturas fuertes. La coordinación de fuerzas internas no solo fortalece la gobernación provincial, sino que también respalda la estrategia presidencial, mostrando a Kicillof como líder que integra y articula distintos sectores del PJ.
La hoja de ruta de Kicillof hacia 2027
El plan de Kicillof combina despliegue territorial, proyección nacional y consolidación interna del PJ. La presencia de Bianco en Santa Fe, donde participó de un panel sobre gestión pública junto a figuras como Jorge Capitanich y Caren Tepp, muestra cómo el gobernador busca difundir su experiencia de gestión en distintos contextos provinciales, fortaleciendo su perfil federal y de liderazgo estratégico.
El MDF será la columna vertebral de la estrategia electoral, articulando Buenos Aires con otras provincias clave y construyendo estructuras políticas capaces de sostener una campaña presidencial amplia. La combinación de actos virtuales y presenciales permite proyectar presencia sin descuidar la coordinación con los territorios estratégicos.
Al mismo tiempo, los movimientos internos del PJ bonaerense permiten proyectar una narrativa de unidad frente a la fragmentación histórica del partido. La coexistencia de distintas corrientes políticas bajo un mismo paraguas busca mostrar solidez frente a adversarios locales y nacionales, al tiempo que facilita la identificación de posibles candidaturas para la gobernación, fortaleciendo así la proyección presidencial de Kicillof.
En síntesis, la estrategia del kicillofismo combina pragmatismo territorial, despliegue federal y consolidación interna del PJ. Córdoba, Buenos Aires y otras provincias estratégicas serán escenarios clave en la construcción de un liderazgo que busca trascender su base bonaerense y proyectarse hacia 2027. La acción simultánea en niveles nacional y provincial marca un punto de inflexión en la carrera electoral, con un gobernador que ya no limita su mirada a la gestión local y comienza a leer la política argentina con un enfoque estratégico y amplio.





