El piloto argentino completó una jornada complicada en el circuito de Spa‑Francorchamps: terminó 19° en el único entrenamiento libre y no logró superar la primera ronda clasificatoria para la carrera sprint. El domingo intentará revertir el panorama en la competencia principal
El regreso de la Fórmula 1 tras el receso fue poco auspicioso para Franco Colapinto. Este viernes 25 de julio, en el marco del Gran Premio de Bélgica, el piloto de Alpine vivió una jornada cuesta arriba en uno de los trazados más complejos y emblemáticos del calendario: Spa‑Francorchamps. En el único entrenamiento libre (FP1), Colapinto finalizó en el puesto 19, a +2.825 segundos del tiempo más veloz, marcado por Oscar Piastri con 1:42.022. Durante esa sesión, el argentino protagonizó un momento tenso en la curva Pouhon al perder ligeramente el control del auto y quedar cerca de un toque con George Russell mientras evaluaba el rendimiento de los neumáticos blandos. Hasta ese momento había girado con compuestos duros.
Ya en la clasificación sprint (SQ1), Colapinto volvió a quedar eliminado en la primera tanda y, al no lograr mejorar su tiempo en los minutos finales, se aseguró la 19.ª posición de largada para la carrera sprint del sábado. Su compañero de equipo, Pierre Gasly, sí logró avanzar hasta SQ3 y partirá desde el 8.º lugar. La diferencia de rendimiento entre ambos autos del equipo Alpine evidencia que las condiciones del circuito y el setup del A525 no resultaron favorables para el piloto argentino.
Tras la clasificación, Colapinto declaró: “Costó, no fue lo que queríamos. Hicimos cambios tras la primera práctica para mejorar, pero fuimos por el camino incorrecto. Spa‑Francorchamps no nos favorece, así que ahora queda maximizar lo que tendremos mañana y tratar de mejorar el paquete”. Estas palabras reflejan la frustración del piloto, quien aún no ha podido sumar puntos en lo que va de su primera temporada en la Fórmula 1, pero que continúa sumando experiencia en cada fin de semana.
El trazado belga, con sus largas rectas, cambios de altura y curvas de alta velocidad, exige un auto equilibrado aerodinámicamente y con buena tracción, algo que Alpine no ha logrado capitalizar. A lo largo del día, Colapinto también manifestó ciertas dificultades con la estabilidad en los sectores más veloces, lo que limitó sus tiempos y su capacidad de respuesta en clasificación. A pesar de las modificaciones realizadas entre sesiones, el rendimiento no mejoró, y la brecha con los punteros se mantuvo.
La carrera sprint del sábado repartirá puntos solamente entre los ocho primeros, por lo que Colapinto necesitará una remontada significativa para ingresar en esa zona. Sin embargo, el equipo priorizará aprovechar la sprint como una instancia de análisis y ajustes de cara a la competencia principal del domingo, donde se espera que pueda recuperar posiciones si las condiciones climáticas, la estrategia de neumáticos y algún imprevisto en el pelotón lo favorecen.
El Gran Premio de Bélgica marca una nueva prueba en el proceso de adaptación de Colapinto al máximo nivel del automovilismo mundial. Si bien los resultados no acompañan, su constancia en pista, la capacidad para evitar errores mayores y su actitud frente a la adversidad lo consolidan como una de las promesas argentinas en la categoría. El domingo será una nueva oportunidad para demostrarlo.
Foto: Conferencia Argentina de Deportes







