A horas de una nueva edición del clásico platense, Gimnasia ajusta los últimos detalles para recibir a Estudiantes en el Estadio del Bosque con la obligación de responder desde el juego y también desde el resultado. El equipo que conduce Fernando Zaniratto llega golpeado tras la caída frente a Barracas Central y necesita dar un paso firme en el Torneo Apertura, no solo para acomodarse en la tabla sino para recuperar confianza en un semestre que todavía no encuentra regularidad.
El duelo entre Gimnasia vs Estudiantes trasciende lo estrictamente estadístico. El Lobo arrastra una racha adversa que se extiende por casi tres años sin victorias en el clásico platense, una carga que pesa en el vestuario y que también influye en el clima previo. El partido de este domingo desde las 17 aparece como una oportunidad concreta para cortar esa tendencia y volver a conectar con su gente en el Bosque, escenario donde el equipo suele potenciar su intensidad.
Fernando Zaniratto lo sabe y por eso trabajó durante la semana con foco en los detalles. Confirmó el regreso de Manuel Panaro en el frente de ataque y mantiene una duda clave en el mediocampo entre Ignacio Miramón y Augusto Max. Esa decisión no es menor: puede definir el perfil táctico de Gimnasia ante un Estudiantes que suele manejar bien los tiempos y castigar errores.
El regreso de Panaro y la búsqueda de mayor profundidad ofensiva
La primera definición del entrenador tiene nombre propio. Manuel Panaro volverá al once inicial en lugar de Jeremías Merlo. El extremo cumplió la sanción que arrastraba tras su expulsión ante River y, luego de una extensa resolución administrativa, quedó nuevamente habilitado. Su ingreso apunta a darle mayor desequilibrio al equipo en el uno contra uno y amplitud por los costados.
En los últimos partidos, Gimnasia mostró dificultades para romper líneas y generar situaciones claras. Ante Barracas Central, el equipo tuvo posesión por momentos pero careció de sorpresa en los metros finales. La inclusión de Panaro busca corregir esa falencia: su velocidad y capacidad para encarar pueden ser determinantes en un clásico platense donde los espacios suelen reducirse.
Merlo, que había ocupado ese lugar, regresará al banco. Cumplió con despliegue y compromiso, pero el cuerpo técnico considera que el partido ante Estudiantes exige mayor agresividad ofensiva. En un encuentro cerrado, una jugada individual puede inclinar la balanza, y esa es una de las cartas que Zaniratto pretende tener desde el inicio.
El frente ofensivo se completaría con Franco Torres e Ignacio Fernández en posiciones más creativas, mientras que Marcelo Torres seguirá como referencia de área. La idea es clara: sostener movilidad por detrás del nueve y atacar con más decisión cuando el equipo recupere la pelota.
Miramón o Max: la decisión que define el equilibrio en el clásico platense
La incógnita principal pasa por el mediocampo. Ignacio Miramón fue titular en la última presentación y tuvo un rendimiento aceptable, con buena predisposición para la presión y correcta distribución. Sin embargo, el clásico platense puede demandar un perfil más posicional y de contención.
Augusto Max aparece como alternativa concreta. Su experiencia y capacidad para recuperar balones le darían mayor equilibrio a la estructura, permitiendo que Nicolás Barros Schelotto tenga más libertad para soltarse unos metros y participar en la construcción. La elección entre Miramón y Max no es solo nominal: define el plan de juego.
Si Zaniratto opta por Miramón, Gimnasia podría presionar más arriba y apostar por transiciones rápidas, intentando incomodar la salida de Estudiantes y forzar errores en campo rival. En cambio, con Max desde el arranque, el equipo priorizaría el orden, cerrando espacios interiores y evitando que el rival imponga su ritmo.
El clásico platense suele jugarse en la zona media, donde cada segunda pelota vale oro. Por eso, la decisión final se tomará tras evaluar el último entrenamiento y el estado físico de ambos futbolistas. El cuerpo técnico no dio pistas concluyentes en la práctica más reciente, sin ensayo formal de fútbol, lo que alimenta la expectativa hasta último momento.
La probable formación y lo que se juega Gimnasia en el Bosque
Con el regreso confirmado de Panaro y la duda en el mediocampo, la probable formación de Gimnasia para el clásico platense sería con Nelson Insfrán en el arco; Alexis Steimbach, Renzo Giampaoli, Enzo Martínez y Pedro Silva Torrejón en defensa; Ignacio Miramón o Augusto Max junto a Nicolás Barros Schelotto en la mitad; Franco Torres, Ignacio Fernández y Manuel Panaro más adelantados; y Marcelo Torres como centrodelantero.
Más allá de los nombres, lo que se juega el Lobo es mucho. En el Torneo Apertura, cada punto cuenta para no quedar relegado en la pelea por los puestos de clasificación. Pero el impacto de un triunfo ante Estudiantes va más allá de la tabla: puede cambiar la dinámica anímica de un plantel que necesita consolidar una identidad.
El Estadio del Bosque será un factor. Cuando Gimnasia logra imponer intensidad desde el inicio, el empuje del público se transforma en energía adicional. Zaniratto pretende un equipo compacto, con líneas cortas y capacidad para golpear en momentos clave. La concentración será fundamental: en un clásico, los errores se pagan caro.
El análisis previo también incluye la fortaleza del rival. Estudiantes suele ser un equipo ordenado, que no concede espacios con facilidad y que aprovecha bien las pelotas detenidas. Por eso, el trabajo en la semana hizo hincapié en la atención defensiva y en la eficacia en ambas áreas. La pelota parada puede convertirse en un recurso determinante.
Cortar la racha adversa en el clásico platense sería un envión significativo. El plantel es consciente de que este tipo de partidos marcan ciclos y dejan huella. Para Fernando Zaniratto, además, representa un examen que puede fortalecer su proyecto al frente del equipo.
Gimnasia vs Estudiantes no es solo un compromiso más del calendario. Es una prueba de carácter, de convicción y de capacidad para sostener un plan bajo presión. Con un cambio confirmado y una duda que mantiene en vilo al mediocampo, el Lobo se prepara para un domingo que puede redefinir su semestre. El Bosque dictará sentencia y el clásico platense volverá a escribir un capítulo que promete intensidad hasta el último minuto.
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