El presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, Máximo Kirchner, activó el reloj interno del peronismo bonaerense y citó al Consejo partidario para el viernes 19 de diciembre, a las 14, en el municipio de Malvinas Argentinas. La convocatoria llega en un momento particularmente sensible: su mandato expira el 18 de diciembre y, aunque existe consenso en distintos sectores para prorrogarlo hasta principios de 2026, también crece la presión de un sector alineado con el gobernador Axel Kicillof que busca acelerar el proceso de renovación.
Se trata del primer encuentro formal del PJ bonaerense tras el ciclo electoral que dejó resultados dispares: mientras el peronismo logró retener la provincia el 7 de septiembre, no consiguió sostener ese envión en las elecciones nacionales del 26 de octubre, donde La Libertad Avanza se impuso en cargos legislativos claves. Ese contraste profundizó tensiones internas que ya venían incubándose y que hoy se expresan con mayor claridad en la disputa territorial y parlamentaria.
Un peronismo sin cauce claro tras la elección nacional
Desde hace meses, las diferencias dentro del justicialismo provincial se sienten cada vez con más nitidez. En el kirchnerismo recuerdan que, durante el armado de listas, existió un acuerdo entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof para postergar cualquier discusión sobre la conducción partidaria, con la idea de acompañar la continuidad del líder de La Cámpora al frente del PJ bonaerense. Sin embargo, en las últimas semanas esa tregua implícita volvió a tensarse.
El punto de mayor fricción surgió en torno a la definición de la vicepresidencia 1° del Senado bonaerense, un cargo estratégico por integrar la línea sucesoria del Poder Ejecutivo. Hubo posiciones irreconciliables: el kirchnerismo impulsa a Mario Ishii, flamante senador por la Primera sección e histórico intendente de José C. Paz, con el aval de Cristina Fernández de Kirchner y un eventual acuerdo con el Frente Renovador. Del otro lado, el Movimiento Derecho al Futuro —la estructura política que responde a Kicillof— sostiene que la candidata debe ser Ayelén Durán, senadora de la Sexta sección, de fuerte alineamiento con el gobernador durante los últimos años. Para el axelismo, la relevancia institucional de la vicepresidencia exige que la figura provenga del espacio propio.
El debate por la sucesión de Verónica Magario volvió a exponer un desacuerdo que no es meramente personal ni territorial, sino político: el kirchnerismo busca ratificar su peso dentro del aparato partidario, mientras que el kicillofismo intenta consolidar su propio espacio con mayor autonomía.
Los ejes del encuentro convocado por Máximo Kirchner
En el temario que Kirchner envió a los integrantes del Consejo, se incluyeron cuatro puntos que delinearán el eje de la discusión:
- Lectura y aprobación del acta anterior.
- Homenaje al fallecido dirigente Juan José Mussi.
- Convocatoria a elecciones internas del PJ bonaerense.
- Análisis de la coyuntura nacional.
El tercer punto —la posible convocatoria a elecciones partidarias— será el centro del debate. En el entorno de Kicillof ya trabajan de manera silenciosa en la estructura que demandaría una interna: organización del padrón, búsqueda de avales y armado territorial para una eventual disputa que podría darse entre febrero y marzo de 2026. Es decir, el escenario de competencia interna ya está sobre la mesa, aunque todavía no haya una confirmación formal.
El movimiento de Florencio Varela: un mensaje directo hacia la conducción
Mientras tanto, sectores alineados con el gobernador comenzaron a mover sus propias fichas. El jueves pasado, el Consejo Justicialista de Florencio Varela —encabezado por Julio Pereyra y el intendente Andrés Watson— difundió un comunicado titulado “Elecciones, sí”. Si bien el texto no menciona explícitamente al PJ bonaerense, subraya la necesidad de garantizar procesos internos transparentes y respetuosos de la institucionalidad partidaria.
El mensaje fue leído como un gesto político hacia la discusión provincial: desde Varela, uno de los bastiones históricos del peronismo, se planteó que la renovación de autoridades es indispensable y que debe realizarse en tiempo y forma, tanto en el plano local como provincial. Es un posicionamiento que alinea a ese distrito con la postura del kicillofismo que busca avanzar con la elección interna.
Las alternativas para suceder a Máximo Kirchner
Aunque aún no se formalizaron candidaturas, ya se mencionan nombres con peso territorial para disputar la presidencia del PJ bonaerense. Dos figuras se destacan:
- Verónica Magario, vicegobernadora y dirigente con fuerte respaldo del Ejecutivo provincial y de intendentes cercanos a Kicillof. Representa la opción más orgánica dentro del esquema del gobernador.
- Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, quien aparece como una figura de equilibrio entre el kirchnerismo y el Movimiento Derecho al Futuro. Integra el denominado Grupo AFA, junto con Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), todos con vínculos directos con Claudio “Chiqui” Tapia. Su perfil es visto como el de un dirigente capaz de descomprimir tensiones internas.
La elección del próximo presidente del PJ bonaerense se vuelve, en este contexto, más que una disputa partidaria: será un movimiento decisivo para definir la correlación de fuerzas dentro del peronismo provincial de cara a 2026 y, sobre todo, para ordenar una interna que lleva meses sin encontrar un canal claro de resolución.





