El ministro de Gobierno bonaerense cuestionó el rumbo económico nacional y destacó las inversiones realizadas por la Provincia. Además, Javier Alonso repasó el operativo de seguridad de la Peregrinación a Luján y Romina Barrios presentó los resultados de las políticas de hábitat.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires volvió a cuestionar las políticas económicas de la administración de Javier Milei y puso en primer plano el impacto de la caída de la actividad sobre el empleo, la producción y las condiciones de vida. En paralelo, la gestión de Axel Kicillof destacó la continuidad de la obra pública, los operativos de seguridad y las inversiones destinadas a mejorar barrios populares.
Las principales definiciones estuvieron a cargo del ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Seguridad, Javier Alonso; y la directora ejecutiva del Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU), Romina Barrios.
El escenario económico fue uno de los puntos centrales. Bianco sostuvo que las dificultades que atraviesan las familias argentinas no pueden analizarse únicamente como problemas individuales y vinculó la situación con la evolución general de la economía.
El funcionario volvió a advertir sobre una etapa de contracción que afecta especialmente a sectores con fuerte capacidad para generar puestos de trabajo. Entre ellos mencionó a la industria, la construcción y la actividad textil.
De acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno bonaerense, la industria acumula una pérdida superior a los 86.000 puestos de trabajo, mientras que la construcción y el sector textil registraron también importantes destrucciones de empleo.
La discusión se produce después de que el propio Gobierno provincial difundiera otros indicadores que muestran una fuerte preocupación por la actividad económica. En una conferencia realizada a fines de septiembre, Bianco sostuvo que la Provincia atraviesa un escenario recesivo y mencionó, entre otros datos, una caída de la actividad económica durante julio y una contracción de la producción industrial.
Para el ministro, el problema tiene una dimensión productiva y social que requiere respuestas desde el Estado. En ese marco, defendió el rol de la administración bonaerense y cuestionó la decisión nacional de reducir la inversión en obra pública.

Obra pública: cuánto invirtió la Provincia y qué reclama Bianco
Uno de los principales contrapuntos entre la Nación y la Provincia pasa por la obra pública.
Mientras el Gobierno nacional sostiene una política de fuerte reducción de la inversión estatal en infraestructura, la administración bonaerense busca mostrar que mantiene proyectos vinculados con salud, educación, caminos, viviendas, urbanización e integración social.
Según los datos difundidos por Bianco, durante lo que va del año se realizaron 87 licitaciones por un monto total de $741.270 millones.
El ministro planteó que esos recursos permiten sostener proyectos que tienen una doble finalidad: mejorar infraestructura y, al mismo tiempo, sostener actividad económica y puestos de trabajo.
La Provincia también cuestiona la paralización de obras nacionales que estaban previstas para distintos municipios bonaerenses. En ese sentido, Bianco volvió a marcar diferencias con la estrategia del Gobierno de Milei y defendió la continuidad de los proyectos provinciales.
La discusión por la obra pública se suma a otros reclamos de la administración bonaerense. En septiembre, Bianco había señalado que, desde el inicio de la gestión de Milei, la Provincia dejó de recibir recursos por distintas vías y estimó el impacto acumulado en $28,4 billones.
El funcionario sostiene que, pese a ese escenario, Buenos Aires continúa afrontando gastos vinculados con salarios, salud, educación y obras de infraestructura.
El debate adquiere especial relevancia para los municipios, ya que muchas de las obras de infraestructura dependen de la articulación entre los gobiernos provincial y local.
En ese contexto, la administración de Kicillof busca instalar la idea de que la inversión pública constituye una herramienta para sostener la actividad económica en un momento de menor dinamismo.
Otro de los instrumentos que la Provincia mantiene para acompañar a los consumidores es Cuenta DNI.
Durante octubre, la billetera digital del Banco Provincia ofrece descuentos en diferentes rubros. En comercios de cercanía, la promoción alcanza el 20%, incluyendo carnicerías, pescaderías y granjas.
También se anunciaron beneficios de hasta 40% en ferias, mercados e instituciones educativas, mientras que los usuarios pueden acceder a un 25% de descuento en gastronomía durante los sábados y domingos.
Para quienes tienen mascotas, los sábados se ofrece un beneficio del 30% en pet shops.
Además, existen promociones vinculadas con tarjetas de crédito: se contempla un 20% de descuento en supermercados mediante pagos con NFC y hasta tres cuotas sin interés en comercios que no pertenecen al rubro alimentos.
Los beneficios se convierten así en otro punto de interés para los bonaerenses, especialmente en un contexto donde el consumo y el poder adquisitivo se encuentran entre las principales preocupaciones económicas.
Peregrinación a Luján: el operativo de seguridad que desplegó la Provincia
La agenda provincial también estuvo marcada por el operativo de seguridad implementado durante la 52° Peregrinación Juvenil a Luján.
El ministro de Seguridad, Javier Alonso, destacó el despliegue realizado para acompañar a los miles de peregrinos que participaron de la tradicional caminata hacia la Basílica.
La Provincia había anunciado previamente un operativo coordinado entre diferentes ministerios, municipios y organismos para asistir a los participantes a lo largo del recorrido. El dispositivo incluyó personal policial, ambulancias, Defensa Civil, controles de tránsito, puestos de hidratación y asistencia sanitaria.
Finalmente, según las cifras difundidas por el Gobierno bonaerense, la peregrinación reunió a más de 2,7 millones de personas.
El operativo contó con más de 1.000 efectivos policiales, además de 165 móviles y motocicletas. También se dispusieron puestos de Defensa Civil, ambulancias y otros recursos destinados a garantizar la asistencia durante la jornada.
A esto se sumó la participación de aproximadamente 6.500 voluntarios, que colaboraron a lo largo de los kilómetros del recorrido.
El dispositivo tuvo una importancia particular debido a la enorme cantidad de personas movilizadas. La peregrinación atraviesa distintos municipios antes de llegar a Luján y constituye uno de los acontecimientos religiosos de mayor convocatoria del país.
Desde el Santuario de Luján también se había informado la implementación de un operativo especial para acompañar a los peregrinos durante los 60 kilómetros que separan Liniers del Santuario.
Alonso destacó que la jornada se desarrolló sin incidentes de gravedad y consideró que el operativo permitió garantizar las condiciones necesarias para una movilización multitudinaria.
La actividad tuvo además una relevancia especial por desarrollarse en la antesala de la visita del papa León XIV, que constituye otro acontecimiento de gran impacto para la organización de los dispositivos de seguridad y asistencia.
OPISU: las cifras de las obras en barrios populares bonaerenses
El tercer eje estuvo relacionado con las políticas de hábitat y urbanización.
En el marco del Día Mundial del Hábitat, Romina Barrios defendió el trabajo realizado por el OPISU y destacó el impacto de las obras de infraestructura ejecutadas en barrios populares de la provincia.
De acuerdo con el balance presentado por el organismo, actualmente se contabilizan 472 obras de infraestructura en 309 barrios de 82 municipios.
La inversión ejecutada alcanza los $565.809 millones, mientras que el número de hogares alcanzados supera los 161.000.
En términos de población, el organismo estima que las intervenciones beneficiaron a más de 537.000 bonaerenses.
Las obras también tuvieron impacto sobre el empleo. Según los datos difundidos, permitieron generar aproximadamente 7.600 puestos de trabajo directos.
A esto se suman 589 convenios con cooperativas y organizaciones sociales, vinculados con distintas intervenciones territoriales.
Barrios sostuvo que las políticas de integración urbana deben partir de una planificación de largo plazo y cuestionó el retroceso de programas nacionales relacionados con vivienda y hábitat.
La funcionaria mencionó particularmente la reducción de políticas habitacionales y la situación del PROCREAR como parte de un escenario que, desde la mirada provincial, obliga a Buenos Aires a sostener sus propios programas.
El tema tiene especial relevancia en La Plata y otros municipios bonaerenses, donde el acceso a la vivienda, la infraestructura urbana y los servicios básicos forman parte de las demandas más importantes de distintos barrios.
De hecho, pocos días atrás, el Gobierno provincial entregó 175 viviendas en Melchor Romero, en La Plata, destinadas a familias vinculadas con el programa Ellas Hacen y a personas externadas del Hospital Neuropsiquiátrico Alejandro Korn. En ese proyecto, el OPISU participó con obras de agua, cloacas, alumbrado público y espacios comunitarios.
El dato permite dimensionar cómo la política de hábitat se conecta con otras áreas de la gestión provincial, como salud, desarrollo social e infraestructura.
Con estos anuncios, la Provincia intenta mostrar una agenda propia frente a las restricciones presupuestarias y al cambio de prioridades del Gobierno nacional.
La discusión política queda así atravesada por tres grandes temas: la situación económica y el empleo, la continuidad de la obra pública y las políticas destinadas a garantizar infraestructura y vivienda.
Bianco concentró sus críticas en el rumbo económico de Milei y defendió la inversión estatal; Alonso puso el foco en la capacidad de la Provincia para organizar operativos de seguridad ante movilizaciones masivas; y Barrios destacó el alcance de las obras de integración urbana.
En paralelo, los beneficios de Cuenta DNI incorporan un componente directamente relacionado con la vida cotidiana de los bonaerenses.
El escenario deja planteada una disputa que excede las declaraciones políticas: mientras el Gobierno nacional sostiene una estrategia de reducción de la intervención estatal, la administración bonaerense busca exhibir obras, inversiones y programas como herramientas para afrontar la situación económica y social.
En ese marco, la Provincia apuesta a sostener la obra pública y las políticas sociales mientras cuestiona el impacto que tienen los recortes nacionales sobre los municipios y los hogares bonaerenses.




