En un escenario donde gran parte de la vida universitaria pasa por plataformas digitales, la Universidad Nacional de La Plata avanza con una política concreta: garantizar acceso a internet para estudiantes que lo necesitan. A través de la Beca de Conectividad, la casa de estudios viene entregando chips con datos móviles a alumnos y alumnas de grado que resultaron beneficiarios, con el objetivo de reducir las brechas tecnológicas que impactan directamente en el rendimiento académico.
La iniciativa no es aislada. Forma parte de un esquema más amplio de políticas de bienestar estudiantil que buscan sostener la permanencia en las carreras, especialmente en contextos económicos complejos. En este caso, el foco está puesto en algo clave: que nadie deje de cursar, rendir o acceder a materiales por falta de conexión.
Cómo es el beneficio y qué incluye
El chip entregado a cada estudiante funciona como una línea móvil activa con un paquete mensual de servicios pensado para cubrir las necesidades académicas básicas. Entre sus principales características se destacan:
- 8 GB de datos móviles para navegar
- Uso gratuito de WhatsApp, sin consumo del paquete de datos
- 6.000 SMS disponibles
- 10.000 minutos libres para llamadas
Este esquema permite no solo acceder a clases virtuales o plataformas educativas, sino también mantener contacto con docentes, compañeros y espacios institucionales. En muchos casos, representa la única vía de conexión estable para estudiantes que no cuentan con wifi en sus hogares.
A quiénes está dirigida la beca
La Beca de Conectividad está orientada a estudiantes de grado que atraviesan dificultades socioeconómicas y que requieren asistencia para sostener su trayectoria académica. La asignación se realiza a partir de convocatorias periódicas, en las que se evalúan distintos criterios vinculados a la situación personal y familiar de cada postulante.
De esta manera, la universidad busca priorizar a quienes más lo necesitan, garantizando una distribución equitativa de los recursos disponibles.
Por qué la conectividad es clave para estudiar hoy
El acceso a internet dejó de ser un complemento para convertirse en una condición básica dentro del sistema universitario. Inscripciones, cursadas, entrega de trabajos, comunicación institucional y acceso a bibliografía dependen, en gran medida, de la conectividad.
En ese sentido, la falta de acceso no solo genera desigualdad, sino que también puede traducirse en abandono o retraso en las carreras. Por eso, este tipo de políticas apunta a intervenir directamente sobre uno de los factores que más condicionan la continuidad educativa.
Impacto en la vida universitaria
Para muchos estudiantes, recibir este chip implica un cambio concreto en su día a día. Poder conectarse sin depender de redes públicas o de terceros mejora la organización del estudio, facilita la participación en clases y reduce la incertidumbre frente a entregas o exámenes.
Además, fortalece el vínculo con la universidad, al permitir una comunicación más fluida con docentes y áreas administrativas.
Más allá del beneficio puntual, la entrega de chips se inscribe en una lógica de acompañamiento integral. La Universidad Nacional de La Plata sostiene que garantizar condiciones materiales mínimas es fundamental para que el acceso a la educación superior no quede solo en una declaración formal.
En un contexto donde las desigualdades digitales siguen presentes, este tipo de iniciativas refuerza el rol de la universidad pública como espacio de inclusión. No se trata solo de abrir las puertas de ingreso, sino de generar las condiciones necesarias para que quienes entran puedan avanzar y egresar.
Así, la conectividad se consolida como un derecho educativo más, y no como un privilegio.
Foto: UNLP Oficial




