El sindicato liderado por Omar Maturano confirmó la huelga de 9 a 15 y a las 11 hará un plenario para decidir otras medidas. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, piloteó negociaciones que no prosperaron. “Si quieren parar que lo hagan”, dijeron en la Casa Rosada.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intervino personalmente en un intento de evitar el paro de trenes convocado por el sindicato La Fraternidad para este martes, entre las 9 y las 15 horas. Sin embargo, hasta el momento no logró que el líder sindical, Omar Maturano, flexibilice su exigencia de un aumento salarial superior al 3,53% otorgado ya a los otros tres gremios ferroviarios.
En una entrevista con Infobae, Maturano ratificó la huelga de seis horas y anunció que, a las 11 de la mañana, se realizará un plenario sindical en el teatro Empire de Buenos Aires, donde se debatirá sobre el conflicto y se evaluarán posibles medidas adicionales. Además, a las 13 horas, Maturano ofrecerá una conferencia de prensa en la sede del gremio.
Desde el Gobierno, las expectativas son bajas en cuanto a la posibilidad de levantar el paro, ya que las propuestas oficiales están «muy lejos» de las demandas del sindicato. Fuentes gubernamentales indicaron que no se concederán aumentos salariales adicionales a los que ya se han otorgado a los demás gremios, y que no se negociará fuera de la normativa establecida. En caso de no llegarse a un acuerdo de última hora, más de un millón de usuarios del servicio ferroviario se verán afectados por la medida de fuerza en las líneas Roca, Sarmiento, San Martín, Mitre y Belgrano Sur, aunque los servicios de larga distancia, como los que conectan con Mar del Plata, operarán con normalidad.
El reclamo de La Fraternidad y las tensiones con el Gobierno
La Fraternidad exige un aumento que compense la inflación de los meses de septiembre y octubre, y que recupere un 46% del desfase salarial que, según el gremio, se ha generado desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Además, Maturano propuso una canasta básica de alimentos para los maquinistas, equivalente al 10% del salario, como una medida para aliviar la situación de los trabajadores.

Sin embargo, la propuesta enfrenta serias dificultades. Los otros tres gremios del sector, la Unión Ferroviaria, la Asociación de Señaleros Ferroviarios Argentinos (ASFA) y la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos (APDFA), ya han acordado el aumento del 3,53% para los meses de noviembre y diciembre, y están negociando un nuevo incremento para el primer trimestre de 2025. Además, el Gobierno mantiene una pauta salarial estricta del 1% mensual, lo que hace difícil que se acepten las demandas de Maturano.
El Gobierno también ha iniciado una ofensiva para responsabilizar al sindicato de los trastornos que causará el paro, utilizando las pantallas y parlantes en las estaciones ferroviarias para informar a los usuarios sobre la medida de fuerza. Este tipo de mensajes buscan crear presión pública sobre el gremio ante el malestar de los pasajeros.
Un conflicto con posibles consecuencias políticas
Desde el Gobierno, hay quienes creen que la postura de Maturano tiene tintes políticos, y que, eventualmente, el sindicalista cederá a las presiones, ya que sería difícil para él redoblar la apuesta con nuevas y más prolongadas medidas de fuerza. Además, se menciona que algunos maquinistas del gremio estarían descontentos con Maturano debido a los descuentos por los días de paro y la falta de los aumentos acordados.
A pesar de los esfuerzos de Francos para negociar, el Gobierno tiene un «plan B» en caso de que no se logre una solución: dejar que el paro se lleve a cabo para que los usuarios dirijan su malestar contra el gremio, lo que podría desgastar a La Fraternidad.
Legalmente, no hay mucho que se pueda hacer para frenar el paro, ya que la conciliación obligatoria ya ha vencido, lo que deja a las partes libres para tomar las medidas que consideren adecuadas. De esta forma, los pasajeros tendrán que enfrentarse, una vez más, a varias horas de interrupción en su servicio ferroviario, mientras continúa el conflicto entre el Gobierno y el gremio.





