La llegada de los primeros vehículos blindados Stryker a la Argentina marcará un punto de inflexión para las Fuerzas Armadas y, al mismo tiempo, será el escenario del primer acto público conjunto entre el ministro de Defensa saliente, Luis Petri, y el designado reemplazante, el teniente general Carlos Presti, todavía al mando del Ejército argentino. La escena, prevista para el 3 de diciembre en el Batallón de Arsenales 602 “Cnel. Ángel Monasterio” de Boulogne, simboliza tanto la continuidad institucional como un salto tecnológico largamente esperado por la fuerza terrestre.
Las primeras cuatro unidades arribaron este lunes a Buenos Aires a bordo de un buque proveniente de Estados Unidos. Se trata de la versión M1126 del vehículo de combate blindado a rueda (VCBR) Stryker, una plataforma utilizada por el Ejército norteamericano que introduce en la Argentina un nivel de movilidad, autonomía y protección que no tenía precedentes dentro del material disponible para despliegues rápidos.
Un acto que combina política, institucionalidad y un cierre de gestión
La presencia simultánea de Petri y Presti tendrá un fuerte peso político. Desde que el presidente Javier Milei decidió incorporar al jefe del Ejército a su Gabinete –algo inédito desde el retorno democrático– ambos funcionarios no habían compartido una actividad pública. El evento en Boulogne será, así, el primer gesto conjunto de transición dentro de la conducción de Defensa.
Aunque ese mismo día la Cámara de Diputados tendrá la sesión preparatoria para la jura de nuevos legisladores, Petri podría posponer su propia incorporación al Congreso para el 10 de diciembre, lo que le permitirá ejercer hasta último momento como ministro y recibir formalmente otro hito de la modernización militar: la llegada de los aviones F-16 adquiridos a Dinamarca, que aterrizarán en Río Cuarto el 5 de diciembre.
Lo que significan los Stryker para el Ejército
Para fuentes castrenses, la compra de los Stryker representa “un salto cualitativo sin precedentes”, no solo por el tipo de blindaje y movilidad que ofrecen, sino por su impacto directo en la capacidad de despliegue territorial. En un país con la extensión de la Argentina, trasladar tropas puede demandar hasta 72 horas. Con esta incorporación, ese tiempo se reduce de manera sustancial.
“La importancia de los Stryker radica en que introducen un medio inédito para el Ejército. Mejoran significativamente la capacidad de reacción y permiten desplazar unidades completas a cualquier punto del país en tiempos mucho más breves”, detalló a este medio una fuente militar vinculada al programa de modernización.
Aunque la posibilidad de adquirir blindados 8×8 se analiza desde hace casi veinte años, los acuerdos políticos, las prioridades presupuestarias y la falta de continuidad habían retrasado la operación. La negociación finalmente se cerró este año, completando un proceso que atravesó varias administraciones.
Qué se incorpora con los Stryker M1126
Los vehículos Stryker M1126 que ya están en Buenos Aires cuentan con características técnicas que transforman las capacidades del Ejército en movilidad, protección y potencia de fuego. Entre sus principales especificaciones se destacan:
• Motor y rendimiento:
Equipados con un motor diésel Caterpillar C7 de 350 caballos, alcanzan velocidades superiores a los 100 km/h, una cifra in usual para un blindado de su porte.
• Movilidad todo terreno:
Su sistema de suspensión hidroneumática, el control de presión en los ocho neumáticos y los rodamientos especializados optimizan el desempeño en terrenos irregulares, desde zonas rurales hasta áreas urbanizadas.
• Protección y blindaje:
El casco brinda defensa frente a armas ligeras y metralla. La estación remota de armamento permite operar la ametralladora sin exponer al tirador y cuenta con sistema central de extinción de incendios.
• Capacidad interna:
El modelo transporta dos tripulantes y nueve soldados, lo que habilita misiones de transporte táctico, inserción de tropas y apoyo de fuego.
• Armamento disponible:
Pueden montar una ametralladora pesada M2QCB calibre 12,7 mm o un lanzagranadas automático MK19, ambos en servicio en la Argentina y compatibles con la doctrina de la fuerza terrestre.
• Sistemas de visión y operación:
El conductor y el tirador operan con periscopios y visión térmica, lo que mejora el desempeño en condiciones nocturnas o de baja visibilidad.
• Mantenimiento simplificado:
Uno de los puntos que más resaltan los técnicos es la rapidez con que pueden ser reparados: el motor y la transmisión pueden extraerse y reinstalarse en apenas dos horas.
Capacitación en Estados Unidos: el primer paso para la integración operativa
En paralelo al arribo de las unidades, un grupo de militares argentinos completó un programa intensivo de entrenamiento en la Joint Base Lewis-McChord, en el estado de Washington. Allí, instructores de General Dynamics Land Systems, la empresa fabricante, los capacitaron en operación segura, maniobras tácticas y mantenimiento preventivo.
Ese adiestramiento será clave para la formación de los primeros cuadros instructores en el país, que luego deberán multiplicar el conocimiento dentro de las brigadas mecanizadas que recibirán estos blindados.
Lo que viene en 2026
El contrato firmado entre la Argentina y Estados Unidos prevé la llegada de una segunda tanda de Stryker durante los primeros meses de 2026. Esas unidades ya quedarán bajo la órbita del ministro Presti, quien asumirá con una hoja de ruta marcada por la modernización, la revisión del despliegue territorial y la incorporación gradual de nuevas tecnologías para las fuerzas terrestres.
Con los Stryker y los F-16, la Argentina ingresa en una etapa de actualización de capacidades que, según analizan en el ámbito castrense, podría redefinir el estándar operativo regional y abrir un nuevo capítulo en la relación militar con los Estados Unidos.






