En medio del camino hacia las elecciones legislativas del próximo 7 de septiembre, el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, sorprendió con declaraciones que buscan despejar cualquier tipo de especulación sobre el carácter de su candidatura a concejal. Lejos de eludir el debate, el jefe comunal afirmó que su postulación no es testimonial y que, si el electorado le brinda su apoyo en las urnas, está dispuesto a asumir la banca en el Concejo Deliberante.
“No soy testimonial, seguro que sí voy a asumir como concejal. Quiero estar más cerca de los vecinos, recorrer los barrios, visitar el corralón, tener más tiempo para ordenar algunas cuestiones”, sostuvo Cagliardi durante una entrevista con medios locales, en un intento por desmarcarse de las críticas que, desde distintos sectores, lo acusan de utilizar su figura para arrastrar votos sin intención real de ocupar una banca.
Una jugada política que genera debate
La inclusión del actual intendente en la lista de candidatos a concejales generó un fuerte revuelo en el escenario político de Berisso. Para la oposición, la decisión responde a una estrategia clásica del peronismo: presentar figuras de peso en la boleta para asegurar mayor caudal electoral, sin que esas personas efectivamente asuman los cargos a los que se postulan. En este caso, sostienen que Cagliardi utilizaría su popularidad como jefe comunal para impulsar a su espacio en las urnas, aunque luego continúe en el Ejecutivo.
Sin embargo, el propio Cagliardi se encargó de rechazar esa interpretación. Lejos de sugerir una intención de mantenerse al margen, remarcó su deseo de “tener más tiempo para ordenar algunas cuestiones”, lo que fue interpretado por muchos como un indicio de que está evaluando una reconfiguración de su rol político para el próximo período.
Cercanía con los vecinos y gestión territorial
Uno de los ejes que el intendente destacó para justificar su decisión de postularse al Concejo fue la necesidad de estar “más cerca de los vecinos”. “Recorrer los barrios, visitar el corralón, hablar con los trabajadores, estar presente en los conflictos y necesidades del día a día. Eso es lo que quiero. Por eso tomé esta decisión”, explicó Cagliardi.
Esta narrativa apunta a reforzar la idea de un dirigente comprometido con la gestión territorial y sensible a las demandas cotidianas. Según explicaron desde su entorno, la eventual asunción como concejal le permitiría a Cagliardi mantener un rol activo en la política local, acompañando desde el Legislativo sin abandonar su visión de gobierno.
Qué implicaría su asunción como concejal
En caso de resultar electo y asumir como edil, Cagliardi debería dejar la Intendencia antes de terminar su mandato, lo que abriría un escenario institucional inédito para Berisso. La carta orgánica municipal establece que el intendente puede renunciar o pedir licencia, y en ese caso, el Ejecutivo quedaría a cargo del presidente del Concejo Deliberante o de quien la normativa indique como reemplazante.
La jugada política de Cagliardi, entonces, no solo tiene implicancias simbólicas sino también prácticas, ya que podría significar una redistribución del poder dentro del oficialismo local. Algunos analistas incluso señalan que podría tratarse de un paso intermedio hacia una nueva etapa de su carrera política, ya sea con proyección legislativa o como articulador de un espacio político más amplio.
Reacciones políticas y sociales
Desde la oposición, las críticas no tardaron en llegar. Concejales de Juntos por el Cambio y espacios vecinalistas advirtieron que la candidatura de Cagliardi “confunde a la ciudadanía” y “desnaturaliza el sentido de la representación democrática”. “Si el intendente quiere estar más cerca de los vecinos, tiene que terminar su mandato y no usar su nombre para engrosar una lista”, señalaron voceros opositores.
Del lado oficialista, en cambio, destacaron la decisión del mandatario como un gesto de compromiso y responsabilidad política. “Cagliardi no se esconde. Da la cara, camina la calle y asume los desafíos. Eso es lo que valoramos”, expresó un dirigente del Frente Renovador local.
En tanto, entre los vecinos la percepción es mixta. Algunos ven con buenos ojos la posibilidad de que el intendente continúe involucrado desde otra función, mientras que otros dudan de la veracidad de sus intenciones.
Un escenario abierto
Lo cierto es que la participación de Fabián Cagliardi como candidato a concejal reconfigura el escenario político de cara a las elecciones legislativas de septiembre. Su nombre en la boleta puede aportar un peso importante al oficialismo local, pero también supone riesgos en términos de legitimidad, credibilidad y proyección futura.
En las próximas semanas, la campaña en Berisso promete intensificarse, con Cagliardi buscando consolidar su postura frente a las críticas y con una ciudadanía expectante por saber si, en efecto, el actual intendente cumplirá su palabra y asumirá como concejal, dando inicio a una nueva etapa en su trayectoria política.






