Mientras millones de argentinos esperan el regreso de la Selección tras la final del Mundial 2026, el Gobierno nacional analiza decretar un asueto para facilitar los festejos. La definición se conocerá una vez terminado el partido frente a España, mientras avanzan los preparativos de un amplio operativo de seguridad para acompañar el posible recibimiento del equipo de Lionel Scaloni.
La expectativa por la final del Mundial 2026 entre Argentina y España trasciende lo deportivo y ya impacta en la agenda política del país. A pocas horas del encuentro decisivo, el Gobierno nacional comenzó a planificar el regreso de la Selección Argentina y analiza una medida que millones de personas esperan: la posibilidad de declarar un asueto para facilitar la participación en los festejos.
Aunque la organización del operativo ya está en marcha, desde la Casa Rosada decidieron no realizar ningún anuncio antes de la final. La prioridad, aseguran, es respetar el pedido del plantel encabezado por Lionel Scaloni, que pretende mantener toda la atención puesta en el partido más importante del torneo.
Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad trabaja junto a las autoridades de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires para preparar un despliegue especial que permita ordenar la multitud que se espera en caso de un nuevo título mundial.
El Gobierno analiza un asueto, pero esperará la decisión de la Selección
Dentro del Gobierno reconocen que la posibilidad de otorgar un asueto administrativo o incluso avanzar con un feriado excepcional fue evaluada durante las últimas horas. Sin embargo, cualquier definición será comunicada recién después de la final frente a España.
La decisión no responde a dudas sobre la convocatoria que tendrá el regreso del seleccionado. En la Casa Rosada consideran inevitable que cientos de miles de personas salgan a las calles para recibir a los jugadores, tanto si Argentina conquista el campeonato como si finaliza el torneo como subcampeón.
El principal motivo para mantener silencio es otro: evitar cualquier gesto que pueda interpretarse como una presión o una muestra de exceso de confianza antes del partido.
Funcionarios nacionales reconocen que desde el entorno de la Selección transmitieron un mensaje claro: no desean que el regreso al país se convierta en tema de discusión pública mientras el equipo continúa concentrado en la final del Mundial.
Por ese motivo, el Gobierno resolvió avanzar únicamente con los preparativos internos y dejar cualquier comunicación oficial para cuando termine el encuentro.
En la Casa Rosada repiten una frase que resume el clima que atraviesa al Ejecutivo: «No hay que mufar». La intención es respetar completamente los tiempos del cuerpo técnico y de los futbolistas.
Una vez finalizado el partido será el propio plantel quien definirá el cronograma del regreso, el recorrido que realizará por Buenos Aires y las actividades oficiales que aceptará durante su estadía en el país.
Desde el Ejecutivo aseguran que pondrán todos los recursos logísticos y de seguridad a disposición de la delegación, pero insisten en que las decisiones serán tomadas por los campeones.
¿Cuándo podría volver la Selección a la Argentina?
Aunque todavía no existe un horario oficial confirmado, el regreso de la Selección dependerá de la planificación que establezca la delegación una vez concluida la final del Mundial 2026.
El Gobierno espera esa definición para anunciar si finalmente habrá asueto y cómo será el operativo previsto para acompañar a los miles de hinchas que seguramente buscarán recibir al plantel.
El escenario es seguido minuto a minuto por distintos organismos nacionales debido a que una eventual movilización masiva impactará sobre el funcionamiento del transporte público, la circulación vehicular y numerosos servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Las autoridades consideran indispensable contar con un esquema de circulación definido antes de comunicar cualquier medida destinada a facilitar la asistencia de los fanáticos.
Además, permanece abierta otra incógnita importante: la posible visita de los jugadores a la Casa Rosada.
Javier Milei reiteró públicamente su invitación para recibir al seleccionado, aunque desde el entorno del equipo dejaron trascender que cualquier decisión institucional será evaluada únicamente después de disputar la final.
El Gobierno asegura que respetará esa postura y evitará ejercer cualquier tipo de presión para que el plantel participe de actos oficiales.
Un operativo de seguridad para evitar el caos que se vivió en 2022
Mientras la atención pública permanece centrada en el partido frente a España, el Ministerio de Seguridad ya puso en marcha las reuniones de coordinación para diseñar uno de los operativos más importantes de los últimos años.
Participan representantes de las Fuerzas Federales, la Casa Militar, el Ministerio de Seguridad de la Nación y las áreas de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la Provincia.
El objetivo es anticipar todos los escenarios posibles para garantizar que los festejos se desarrollen de manera organizada y sin incidentes.
Uno de los principales antecedentes que condiciona la planificación es lo ocurrido en diciembre de 2022, cuando millones de personas desbordaron las calles para recibir a la Selección campeona del mundo tras el Mundial de Qatar.
En aquella oportunidad, el recorrido previsto debió modificarse sobre la marcha debido a la enorme cantidad de personas que ocupó las principales avenidas del Área Metropolitana, obligando incluso a que parte del traslado del plantel se realizara en helicóptero.
Las autoridades buscan evitar que esa situación vuelva a repetirse y por eso trabajan desde ahora en un esquema que contemple cortes de tránsito, corredores seguros, asistencia sanitaria, refuerzo del transporte público y una coordinación permanente entre las distintas fuerzas de seguridad.
La magnitud del operativo también responde a la impresionante convocatoria que volvió a demostrar la Selección durante el Mundial 2026. Tras la clasificación a la final frente a Inglaterra, miles de argentinos celebraron en plazas, avenidas y centros urbanos de todo el país, anticipando el fenómeno social que podría repetirse si el equipo vuelve a consagrarse campeón.
En la Casa Rosada saben que el regreso de la Selección será uno de los acontecimientos más multitudinarios del año y, por eso, buscan combinar una organización eficiente con un perfil prudente que no interfiera en la preparación del plantel.
Por ahora, todas las decisiones importantes quedaron en pausa hasta que finalice la final del Mundial. Recién entonces se conocerá si habrá asueto, cuál será el recorrido elegido por los jugadores, si visitarán la Casa Rosada y cómo será el operativo que acompañará a una multitud que ya se prepara para volver a celebrar junto a la Selección Argentina.




