El capitán de la Selección argentina recibió la máxima distinción honorífica de la Universidad de Buenos Aires durante una ceremonia realizada en el predio de la AFA en Ezeiza, pocas horas antes de su partido de despedida con la Albiceleste.
Lionel Messi sumó este martes una distinción inédita a una carrera que ya está marcada por títulos, récords y reconocimientos internacionales. La Universidad de Buenos Aires le entregó el Doctorado Honoris Causa, la máxima distinción honorífica que otorga la institución, en una ceremonia realizada en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino en Ezeiza.
El reconocimiento tuvo lugar en una jornada especialmente emotiva para el futbolista, ya que se produjo pocas horas antes de su partido de despedida de la Selección argentina en el estadio Monumental. La UBA decidió distinguir al capitán no solamente por sus logros deportivos, sino también por una trayectoria que, según destacó la institución, representa valores como la excelencia, la perseverancia, la humildad y el compromiso con la representación nacional.
El acto contó con la presencia del rector de la UBA, Ricardo Gelpi; el vicerrector, Emiliano Yacobitti; los decanos de las distintas facultades y representantes de los claustros que integran el Consejo Superior de la universidad. Durante la ceremonia, Messi recibió la medalla y el diploma que formalizan una distinción que había sido aprobada por unanimidad por el máximo órgano de gobierno de la casa de estudios.
La elección del día no fue casual. La Universidad de Buenos Aires había anunciado previamente que el reconocimiento sería entregado antes del encuentro que marcaría la despedida de Messi de la Selección argentina. La coincidencia transformó la jornada en un momento particularmente simbólico: el futbolista recibió uno de los mayores reconocimientos institucionales de la Argentina pocas horas antes de volver a vestir la camiseta que representa al país.
Por qué la UBA decidió distinguir a Lionel Messi
El Doctorado Honoris Causa no es un título académico obtenido mediante una carrera universitaria, sino una distinción que una institución de educación superior concede a personalidades cuya trayectoria considera excepcional. En el caso de Messi, la UBA puso el foco en una carrera deportiva que trascendió los resultados obtenidos dentro de una cancha y adquirió una dimensión cultural, social e internacional.
La resolución que otorgó el reconocimiento fue aprobada por unanimidad por el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires. Entre sus fundamentos, la institución sostuvo que la trayectoria de Messi constituye un ejemplo de excelencia, perseverancia, humildad y ejercicio ético en su actividad, además de remarcar su compromiso con la representación nacional de la República Argentina.
La UBA también destacó que Messi consiguió llevar el nombre de la Argentina a distintos escenarios internacionales y que su influencia excede al fútbol profesional. En ese sentido, la universidad hizo referencia a su compromiso social y a iniciativas vinculadas con la educación, la salud y el deporte para niños, niñas y adolescentes.
Durante la ceremonia, el rector Ricardo Gelpi señaló que Messi nunca se olvidó de sus orígenes, su familia y sus raíces. También recordó la creación de la Fundación Leo Messi en 2007 y su rol como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF desde 2010. Para la universidad, esos aspectos forman parte de una trayectoria que no puede analizarse únicamente desde las estadísticas deportivas.
El reconocimiento también tiene una dimensión vinculada con la identidad argentina. La UBA consideró que, a través del fútbol, Messi consiguió proyectar al país en el mundo y convertirse en una de las figuras más representativas de la cultura nacional. El vicerrector Emiliano Yacobitti sostuvo que su historia representa esfuerzo, excelencia y superación y que su trayectoria trascendió el ámbito deportivo.
De esta manera, el Doctorado Honoris Causa se incorpora a una extensa lista de premios y reconocimientos que Messi acumuló durante su carrera, aunque tiene una particularidad: no está relacionado directamente con una competencia, un campeonato o una estadística, sino con la valoración institucional de todo su recorrido.
La distinción también refleja el lugar que el futbolista ocupa dentro de la sociedad argentina. Messi se convirtió durante las últimas dos décadas en una figura que excede ampliamente el universo del deporte. Sus actuaciones fueron seguidas por millones de personas y su imagen quedó asociada a algunos de los momentos más importantes de la historia reciente de la Selección argentina.
Messi, la Selección y una carrera que cambió para siempre
La relación entre Lionel Messi y la Selección argentina atravesó distintas etapas. Desde su debut y sus primeros grandes torneos internacionales hasta la conquista de los títulos más importantes, el recorrido del capitán estuvo acompañado por una presión que pocas figuras deportivas tuvieron que afrontar durante tanto tiempo.
Durante años, una de las principales discusiones alrededor de Messi estuvo relacionada con su capacidad para conseguir títulos con el seleccionado mayor. El futbolista había alcanzado una enorme cantidad de éxitos a nivel de clubes y había conseguido reconocimientos individuales, pero las derrotas en las finales de la Copa América de 2015 y 2016 y la caída en la final del Mundial de Brasil 2014 alimentaron un debate permanente sobre su lugar en la historia de la Selección.
El escenario comenzó a cambiar en 2021. Argentina derrotó a Brasil en el estadio Maracaná y conquistó la Copa América, con Messi como una de las principales figuras del equipo. Ese título significó el primer gran trofeo de la selección mayor para el capitán y marcó un punto de inflexión en su vínculo con el público argentino.
Un año después llegó otro momento decisivo. Argentina venció a Italia en Wembley y se quedó con la Finalissima. El equipo dirigido por Lionel Scaloni consolidaba así un proceso que meses más tarde alcanzaría su punto máximo en Qatar.
En diciembre de 2022, Messi levantó finalmente la Copa del Mundo. La Selección argentina derrotó a Francia en una final inolvidable que terminó 3-3 después del tiempo suplementario y se definió en los penales. El capitán convirtió dos goles durante el partido y luego ejecutó uno de los penales de la definición.
Aquel momento modificó definitivamente la relación entre Messi y la historia del fútbol argentino. El jugador que durante años había sido comparado con otras grandes figuras de la Selección consiguió finalmente el título que más había buscado. La imagen de Messi levantando la Copa del Mundo se transformó en una de las fotografías deportivas más reconocidas de los últimos años.
El ciclo de éxitos continuó en 2024, cuando Argentina conquistó nuevamente la Copa América. De esta manera, Messi pasó a formar parte del equipo que consiguió una serie de títulos internacionales inédita para el seleccionado argentino en tiempos recientes.
Ahora, en una jornada cargada de simbolismo, el futbolista recibió el reconocimiento de la Universidad de Buenos Aires antes de su último partido con la Selección. La institución académica había elegido precisamente este contexto para entregar una distinción que venía preparando desde septiembre, cuando el Consejo Superior aprobó por unanimidad el otorgamiento del título.
La despedida deportiva y el reconocimiento académico terminaron formando parte de una misma jornada. Por un lado, Messi recibió la medalla y el diploma que lo convierten formalmente en Doctor Honoris Causa de la UBA. Por otro, se prepara para disputar uno de sus últimos encuentros con la camiseta argentina.
“Es un orgullo”: qué dijo Messi al recibir la distinción
Messi tomó la palabra durante el acto y agradeció el reconocimiento recibido. El futbolista reconoció que recibir una distinción de estas características representa un orgullo y destacó el significado especial que tenía hacerlo justamente durante una jornada tan importante de su carrera.
“Poder recibir un reconocimiento así es un orgullo para mí, sobre todo poder decir que soy un doctor honorífico”, expresó Messi durante la ceremonia. También admitió que se trataba de un día especial y habló de las emociones que le generaba la cercanía del partido de despedida con la Selección argentina.
El capitán reconoció que, a medida que se acercaba el momento del encuentro, las emociones comenzaban a hacerse más difíciles de controlar. En ese contexto, consideró que comenzar la jornada con el reconocimiento de la UBA hacía que todo resultara todavía más especial.
Las palabras de Messi reflejaron el tono de una jornada que combinó dos aspectos centrales de su historia: el vínculo con la Argentina y el cierre de una etapa deportiva. El Doctorado Honoris Causa llegó en el mismo día en que el futbolista se prepara para despedirse de la Selección ante su público.
La ceremonia también permitió que la universidad destacara una dimensión diferente de su trayectoria. Más allá de los campeonatos, los goles y los récords, la UBA puso en consideración la manera en que Messi construyó su carrera y el impacto que tuvo su figura sobre la representación internacional del país.
En ese sentido, el reconocimiento no busca convertir al futbolista en una figura académica ni equiparar su carrera deportiva con una trayectoria universitaria. Se trata de una distinción honorífica mediante la cual la Universidad de Buenos Aires incorpora su nombre a la lista de personalidades que considera relevantes por su aporte o impacto en la sociedad.
Para Messi, el reconocimiento llega en un momento de transición. Después de una carrera extraordinaria y de haber alcanzado los principales objetivos con la Selección, cada partido con la camiseta argentina adquiere una dimensión especial. La despedida anunciada marca el cierre de una etapa que comenzó cuando todavía era un adolescente y terminó con la conquista de los títulos más importantes del fútbol internacional.
El Doctorado Honoris Causa agrega ahora un capítulo diferente a esa historia. No se trata de una copa ni de una medalla obtenida por una competencia deportiva, sino de una distinción otorgada por una de las instituciones universitarias más importantes de la Argentina.
La UBA eligió reconocer en Messi algo que excede al jugador: una trayectoria construida durante décadas, la perseverancia frente a las derrotas, el vínculo con la Selección argentina, la representación del país en el mundo y una dimensión social que trascendió al deporte.
Por eso, la imagen de Messi recibiendo el diploma y la medalla en Ezeiza quedará asociada a una jornada particular de su carrera. El mismo día en que se prepara para despedirse de la Selección, el capitán argentino fue recibido simbólicamente por la universidad pública.
A partir de ahora, el nombre de Lionel Andrés Messi también estará acompañado por una distinción académica: Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Una nueva forma de reconocer una carrera que, después de haber marcado al fútbol mundial, también se convirtió en parte de la historia y de la identidad argentina.




