El capitán arribó este viernes a Rosario junto a su familia y comenzó la cuenta regresiva para su último partido con la camiseta argentina. La despedida será el martes 6 de octubre ante Benín, pero su llegada anticipada abrió una incógnita sobre su posible presencia este sábado frente a Burkina Faso.
Lionel Messi ya está en Argentina y la cuenta regresiva para su despedida de la Selección entró en sus últimos días. El capitán arribó este viernes por la mañana al Aeropuerto Internacional Islas Malvinas de Rosario en un vuelo privado procedente de Fort Lauderdale, acompañado por Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Mateo y Ciro y su mamá, Celia Cuccittini. Después del aterrizaje, la familia se trasladó hacia Funes, donde el futbolista permanecerá antes de incorporarse al plantel.
La llegada de Messi se produjo antes de lo previsto. El cronograma que había explicado Lionel Scaloni contemplaba que el número 10 arribara durante el fin de semana, después del partido que Argentina disputará este sábado frente a Burkina Faso. Sin embargo, el capitán decidió viajar antes y su presencia en Rosario generó una pregunta que rápidamente comenzó a circular entre los hinchas: ¿estará Messi este sábado en el Monumental para acompañar a sus compañeros?
Por el momento, no existe una confirmación oficial de que vaya a estar en el estadio. La planificación mantiene como escenario que Messi no dispute el encuentro ante Burkina Faso y que se incorpore al grupo después del partido para preparar su despedida frente a Benín.
Messi llegó antes de lo esperado y crece la expectativa por el Monumental
Argentina enfrentará este sábado a Burkina Faso desde las 21 en el Monumental, en el segundo amistoso de esta fecha FIFA. Messi no tiene previsto sumar minutos en ese encuentro, por lo que su llegada anticipada no implica un cambio confirmado en la planificación deportiva.
Scaloni había dejado abierta la posibilidad de que Messi pudiera modificar el cronograma si quería participar del partido, aunque finalmente el capitán llegó al país antes de lo que se esperaba. La información disponible indica que permanecerá unas horas junto a su familia y luego se trasladará para sumarse a la concentración de la Selección.
La expectativa, entonces, está puesta en saber si Messi decidirá acercarse al Monumental para acompañar al seleccionado desde las tribunas. No hay confirmación oficial sobre esa posibilidad, por lo que cualquier versión sobre su presencia debe tomarse como una expectativa y no como un hecho confirmado.
Lo que sí está confirmado es que el martes 6 de octubre llegará el momento que durante tantos años pareció lejano. Argentina enfrentará a Benín desde las 20 en el Monumental y ese encuentro marcará la despedida de Messi de la Selección ante el público argentino. Las entradas están agotadas y el estadio se prepara para recibir al capitán en una noche que tendrá un significado especial para los hinchas.
Será una despedida después de más de dos décadas con la camiseta argentina. Messi llegó muy joven al seleccionado y atravesó con la Albiceleste momentos que fueron desde las mayores frustraciones hasta las conquistas más importantes de su carrera.
La historia de Messi con Argentina: de las finales perdidas a la Copa del Mundo
Para entender lo que significa la despedida de Messi hay que mirar todo el camino recorrido. Antes de levantar títulos, el capitán tuvo que atravesar años de derrotas, finales perdidas y cuestionamientos que marcaron profundamente su relación con la Selección.
Messi fue subcampeón de la Copa del Mundo de Brasil 2014 y también perdió las finales de la Copa América 2015 y 2016. Después de la derrota ante Chile en 2016 llegó incluso a anunciar su retiro del seleccionado, aunque posteriormente regresó y continuó defendiendo la camiseta argentina.
El cambio comenzó con la Copa América 2021. Aquel título significó el primer gran trofeo de Messi con la Selección mayor y fue seguido por la Finalissima 2022 ante Italia. Meses después llegó Qatar y la imagen que millones de argentinos habían esperado durante toda una vida: Messi levantando la Copa del Mundo.
También conquistó la Copa América 2024, mientras que con los seleccionados juveniles había obtenido previamente el Mundial Sub 20 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Pero los números y los títulos solamente cuentan una parte de esta historia.
La otra está en los recuerdos de quienes acompañaron su recorrido durante años. Está en las finales que dolieron, en las lágrimas después de las derrotas y en la emoción de verlo finalmente campeón con Argentina.
Y está, sobre todo, en una frase que el propio Messi eligió cuando anunció su retiro de la Selección.
“Les juro que siempre dejé todo”, escribió el capitán en su carta de despedida publicada por la AFA. En ese mismo mensaje reconoció que la decisión le “dolió en el alma”, aseguró que siempre peleó y se dejó todo por la camiseta y confesó que iba a extrañar escuchar a los hinchas desde adentro.
Esas palabras permiten entender mejor lo que significará la noche del martes. Messi no se despide solamente después de una carrera llena de títulos. Se despide después de haber atravesado también los momentos en los que vestir la camiseta argentina significaba soportar una presión enorme.
“Gracias por todo el cariño de estos 20 años”, escribió.
Veinte años.
Dos décadas en las que una generación entera creció viendo a Messi jugar con Argentina.
Algunos lo conocieron cuando todavía era un adolescente. Otros lo acompañaron durante los Mundiales. Muchos lo vieron perder finales y volver a intentarlo. Y millones tuvieron la oportunidad de verlo levantar finalmente la Copa del Mundo.
Por eso el último partido tendrá un significado que va más allá de cualquier estadística.
El último partido de Messi y una despedida que ya emociona a todo el país
El martes 6 de octubre, el Monumental estará lleno para recibir a Messi en su último partido con la Selección ante el público argentino. La noche tendrá además una camiseta especial preparada para la ocasión y diferentes actividades vinculadas al homenaje al capitán.
La AFA anunció también el Fan Fest “Gracias, Leo”, que se realizará el mismo martes en el Campo de Deportes de la Ciudad Universitaria de la UBA. La jornada comenzará al mediodía y contará con música, entretenimiento y la transmisión del partido frente a Benín en pantalla gigante.
Todo estará preparado para despedir a un jugador que se convirtió en una figura central de la historia del seleccionado.
Messi jugará su último partido después de haber disputado más de dos décadas con la camiseta argentina, de haber recorrido seis Mundiales y de haber conseguido los títulos que durante tantos años parecieron escaparle.
Pero cuando llegue el momento de su último ingreso al campo de juego, probablemente los números queden por un instante en segundo plano.
Estarán las tribunas llenas.
Estarán las camisetas con el número 10.
Estarán quienes lo vieron desde el comienzo y quienes crecieron con él como uno de los grandes referentes de su vida futbolística.
Y estará Messi, una última vez, con la camiseta argentina.
Será difícil no pensar en todo lo que ocurrió desde aquel joven que llegó a la Selección hasta el capitán que levantó la Copa del Mundo. En el camino quedaron derrotas, críticas, finales perdidas, decisiones difíciles y también algunas de las celebraciones más emocionantes que vivió el fútbol argentino.
Messi lo resumió en su propia despedida: “Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados”.
Quizás esa sea la mejor manera de entender lo que sucederá el martes.
No será solamente el último partido de un futbolista.
Será el cierre de una etapa que acompañó a millones de argentinos durante buena parte de sus vidas.
Para muchos, Messi estuvo en la infancia, en la adolescencia, en los primeros Mundiales vistos en familia, en las derrotas que dolieron y en las celebraciones que quedaron grabadas para siempre.
Y cuando el árbitro marque el final, quedará la imagen del número 10 despidiéndose de la camiseta que defendió durante más de veinte años.
La camiseta con la que perdió.
La camiseta con la que volvió.
La camiseta con la que lloró.
La camiseta con la que hizo llorar.
La camiseta con la que finalmente levantó la Copa del Mundo.
Por eso, cuando llegue ese último minuto, quizás la palabra más importante no sea adiós.
Sea gracias.
Gracias por volver cuando las derrotas dolían.
Gracias por seguir cuando las críticas eran fuertes.
Gracias por defender durante tantos años una camiseta que, como él mismo dijo, ama, amó y seguirá amando.
Y gracias por permitir que una generación entera pudiera ver a Lionel Messi campeón del mundo con Argentina.
El martes, el Monumental tendrá la última palabra.
Y el número 10 tendrá su último partido con la Selección frente a su gente.






