En la tradicional cena previa a Expoagro edición YPF Agro, el empresariado agroindustrial argentino dejó un mensaje claro: el país necesita más actividad para recuperar competitividad. El encuentro reunió a expositores, industriales y referentes del sector y se llevó a cabo en el Hotel Colonial de San Nicolás, sirviendo como antesala de la mayor muestra agroindustrial del país, que se extenderá hasta el viernes en el predio ferial y autódromo de la ciudad bonaerense.
Entre los asistentes se destacaron figuras políticas de relevancia: el expresidente Mauricio Macri y el gobernador bonaerense Axel Kicillof compartieron la mesa principal en un gesto que subrayó la tradición de diálogo entre el poder político y los empresarios. También participó Sergio Iraeta, secretario de Agricultura de la Nación, reafirmando la presencia del Estado en un sector clave para la economía nacional.
El clima de la cena fue una combinación de celebración y preocupación. Por un lado, se festejaban los 20 años de Expoagro, que se consolidó como un punto de encuentro estratégico para la industria; por otro, los empresarios trasladaron inquietudes sobre la presión impositiva, la falta de crédito y los altos costos de producción, factores que limitan la competitividad argentina frente a un contexto global incierto.
Macri y Kicillof: diálogo institucional frente a la coyuntura
La presencia de Mauricio Macri y Axel Kicillof fue uno de los puntos más comentados del encuentro. Ambos líderes compartieron mesa y se saludaron, mostrando un gesto de unidad institucional que buscó reforzar la importancia del diálogo entre política y producción. Para Macri, exmandatario con experiencia en políticas de apertura económica y gestión del sector privado, la cena fue una oportunidad para remarcar la necesidad de generar condiciones que fomenten la inversión y la estabilidad macroeconómica.
Kicillof, por su parte, destacó la importancia de que el Estado acompañe al sector productivo, equilibrando regulación y competitividad. Su intervención reflejó la postura del gobierno provincial de respaldar la actividad agroindustrial y generar condiciones de previsibilidad para los empresarios.
El encuentro entre ambos líderes se interpretó como un gesto simbólico de institucionalidad: más allá de las diferencias políticas, coincidieron en la relevancia de fortalecer la producción como motor económico. Esta combinación de actores políticos y empresariales convirtió la cena en un espacio donde se busca consenso para impulsar políticas que fomenten la actividad y la competitividad del país.
La mirada empresarial: actividad, crédito y previsibilidad
Desde el sector privado, los discursos coincidieron en la necesidad de incrementar la actividad económica para recuperar competitividad. David Uriburu, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), destacó que la industria nacional tiene capacidad de competir, pero enfrenta limitaciones estructurales fuera de la planta productiva.
“Puertas adentro de las fábricas somos eficientes y competitivos, pero afuera tenemos un país con carga impositiva elevada, infraestructura insuficiente y costos laborales altos. Necesitamos equilibrar la cancha para poder competir en igualdad de condiciones”, explicó Uriburu. Según el dirigente, garantizar un marco macroeconómico estable es crucial, pero también lo es avanzar en aspectos microeconómicos, como el acceso a crédito y financiamiento, que permiten reactivar la producción y mantener el empleo.
Sergio Fernández, presidente de John Deere Argentina, aportó la perspectiva de la maquinaria agrícola. En un contexto global incierto, marcado por conflictos internacionales y volatilidad en los precios de commodities, señaló que la falta de previsibilidad ralentiza decisiones de inversión. “Todo se mueve lentamente, desde el retail hasta la ejecución de créditos. Expoagro es una oportunidad para mostrar la capacidad de reactivación y la necesidad de herramientas financieras claras”, sostuvo. Fernández también enfatizó que la apertura a mayores importaciones representa un desafío adicional para las empresas locales, pero confió en que la experiencia de la industria argentina permite enfrentarlo.
Por su parte, Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), analizó la situación desde el ángulo exportador. Pese a la incertidumbre internacional y posibles restricciones comerciales, destacó factores positivos como la lluvia reciente, que promete una cosecha récord. Sin embargo, alertó sobre la necesidad de revisar la ley de biocombustibles y modernizar el marco regulatorio para consolidar un esquema basado en mercado, fortaleciendo la competitividad de la agroindustria nacional.
Expoagro como plataforma de reactivación y diálogo
Más allá de los discursos, Expoagro reafirma su rol estratégico como espacio para impulsar la actividad económica y fomentar el diálogo entre empresarios y autoridades. La muestra, que celebra sus 20 años, combina la exhibición de tecnología y maquinaria de punta con la posibilidad de generar acuerdos comerciales y alianzas estratégicas que impactan en toda la cadena productiva.

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El mensaje de los empresarios fue contundente: la Argentina necesita políticas que promuevan la actividad, acceso a crédito, reducción de cargas impositivas y previsibilidad regulatoria. La presencia de Macri y Kicillof simboliza un compromiso institucional para mantener un canal de comunicación activo entre gobierno y sector privado, clave para enfrentar los desafíos estructurales que limitan la competitividad del país.
Para el sector agroindustrial, esta edición de Expoagro tiene un significado particular: representa un punto de inflexión donde la innovación tecnológica se combina con la necesidad de políticas claras y estables. La interacción entre empresarios y líderes políticos muestra que, a través del diálogo y la coordinación, es posible generar condiciones que fortalezcan la producción, el empleo y la competitividad internacional de Argentina.
En definitiva, la tradicional cena de Expoagro 2026 dejó un mensaje firme: la Argentina necesita más actividad, estabilidad y previsibilidad para que su industria y su agro puedan crecer. La combinación de políticas claras, inversión en infraestructura, financiamiento adecuado y un marco regulatorio confiable será decisiva para que el país recupere su lugar como actor competitivo en la economía global.





