A poco menos de tres meses de las elecciones legislativas de octubre, el presidente Javier Milei acelera la consolidación de un nuevo esquema de poder político, en el que confluyen su partido, La Libertad Avanza (LLA), y un sector mayoritario del PRO, encabezado por Mauricio Macri y Patricia Bullrich. El objetivo no solo es reforzar la gobernabilidad de su gestión, sino también consolidar un bloque parlamentario robusto que respalde sus reformas estructurales en el Congreso.
Una coalición libertario-pro rumbo al Congreso
El armado conjunto entre LLA y el PRO se presenta como una de las principales novedades del escenario político de 2025. Con una oposición fragmentada y una interna opacada en el peronismo, el oficialismo apuesta a polarizar con una nueva narrativa que combine «orden, estabilidad y libertad económica».
En ese marco, Milei busca capitalizar el resultado obtenido tras la aprobación de la Ley Bases, presentando a su espacio como el único con capacidad de transformar el Estado sin volver al “viejo régimen político”. La alianza con el PRO le aporta estructura, territorialidad y experiencia de gestión. A cambio, el macrismo recupera protagonismo en el nuevo esquema de poder tras el ocaso de Juntos por el Cambio.
Macri y Bullrich: piezas clave del armado
Desde su rol como ex presidente, Mauricio Macri aparece cada vez más alineado con Milei, con intervenciones medidas pero influyentes en la estrategia electoral. Si bien mantiene cierta distancia institucional, sus operadores ya trabajan en el armado de listas conjuntas en distritos clave, como la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y la provincia de Buenos Aires.
Patricia Bullrich, por su parte, actúa como puente directo entre ambas fuerzas, ejerciendo un rol de coordinación política y blindaje discursivo frente a la oposición. En actos, entrevistas y redes, la ministra de Seguridad ya dejó en claro que las elecciones de octubre serán «clave para profundizar el cambio» y «derrotar a los enemigos del progreso».
Internas en el PRO: ¿fusión o subordinación?
La decisión de plegarse al armado con Milei no es unánime dentro del PRO. Un sector, con Horacio Rodríguez Larreta y otros referentes del ala moderada, se resiste a una fusión total con el oficialismo y explora alternativas en alianza con el radicalismo. Sin embargo, ese espacio perdió visibilidad y peso territorial en los últimos meses, y corre el riesgo de quedar al margen de las principales listas.
Los libertarios, por su parte, ya comenzaron a instalar candidatos propios en provincias donde antes no tenían estructura. En muchos casos, lo hacen de la mano de intendentes, legisladores y armadores del PRO que se sumaron a LLA tras la ola de recambio iniciada en diciembre de 2023.
Qué se juega en octubre
Las elecciones de octubre serán determinantes para el futuro político de Milei. En juego están 130 bancas en la Cámara de Diputados y 24 en el Senado. El oficialismo necesita ampliar su representación para poder avanzar con el paquete de reformas que quedó pendiente, especialmente en áreas como la educación, la salud y el sistema previsional.
Además, la elección servirá como un plebiscito sobre el modelo económico implementado desde la Casa Rosada. En ese sentido, el gobierno apuesta a mostrar resultados concretos en materia de inflación, tipo de cambio y orden fiscal para sostener su capital político y renovar su contrato con la sociedad.
¿Un nuevo régimen político?
Con la disolución de Juntos por el Cambio y el retroceso del peronismo, la alianza entre LLA y el PRO podría convertirse en el eje de un nuevo sistema político. Si logra imponerse con claridad en octubre, Milei no solo consolidaría su liderazgo dentro del Ejecutivo, sino que podría reconfigurar el mapa partidario argentino por los próximos años.






