Javier Milei lanzó formalmente la campaña electoral de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires con una fuerte puesta en escena en Villa Celina, La Matanza, donde posó junto a sus principales candidatos provinciales bajo una pancarta que decía “Kirchnerismo Nunca Más”. La imagen, cuidadosamente diseñada, busca consolidar el mensaje central del oficialismo libertario en territorio hostil: avanzar contra el legado del peronismo, incluso en su bastión más simbólico.
En la postal se lo ve acompañado por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; Patricia Bullrich, ministra de Seguridad; Cristian Ritondo, referente del PRO; José Luis Espert, próximo candidato a diputado nacional; y Sebastián Pareja, armador bonaerense de LLA. También aparecen los ocho candidatos que encabezan las listas seccionales: Diego Valenzuela (Primera), Natalia Blanco (Segunda), Maximiliano Bondarenko (Tercera), Gonzalo Cabezas (Cuarta), Guillermo Montenegro (Quinta), Oscar Liberman (Sexta), Alejandro Speroni (Séptima) y Francisco Adorni (Octava).
Aunque no figura en la foto, también se hizo presente Leila Gianni, candidata a concejal de La Matanza, quien estuvo recorriendo la zona junto al Presidente.
La frase “Kirchnerismo Nunca Más” no solo apunta al núcleo duro del adversario político, sino que también evoca, de manera deliberada, al histórico informe de la CONADEP que documentó los crímenes de la última dictadura. El uso de una tipografía similar a la de agrupaciones de derechos humanos generó interpretaciones encontradas y abrió una nueva polémica sobre los límites del lenguaje político en campaña.
Según fuentes cercanas al oficialismo, el eslogan fue ideado por Santiago Caputo, asesor principal del Presidente, quien además ya se encuentra coordinando la campaña bonaerense con Pareja. La intención es clara: unificar el discurso nacional con el provincial bajo un mismo eje narrativo, apuntando todas las críticas al kirchnerismo como enemigo común.
En la imagen, todos los presentes –excepto Milei– visten un buzo violeta, nuevo símbolo de la estética libertaria que ya se perfila como marca de campaña. El color, el lema y el territorio fueron elegidos estratégicamente para enviar una señal política: Milei pisa el conurbano, y lo hace con todo su gabinete político y electoral.
Una campaña compleja, pero decisiva
La provincia de Buenos Aires será epicentro de una doble contienda en septiembre y octubre: elecciones locales y nacionales. Para el Gobierno, unificar las campañas y reforzar el antagonismo con el kirchnerismo es esencial para equilibrar los números, que hoy muestran una diferencia de diez puntos en favor del Frente Patria, el espacio que encabeza Axel Kicillof.
Las dificultades del oficialismo libertario en el territorio bonaerense son múltiples. La Tercera Sección Electoral, que va desde el oeste hasta el sur del conurbano, sigue siendo el núcleo duro del peronismo. Allí, el gobierno provincial mantiene una sólida base de apoyo, por lo que desde LLA consideran que “perder con estilo” es una opción posible, siempre que logren buenos desempeños en el resto de las secciones.
“La Provincia es muy compleja y muy vasta, con particularidades diferentes”, reconoció Sebastián Pareja. En efecto, mientras en el interior bonaerense las preocupaciones giran en torno a la presión impositiva y la burocracia, en el conurbano la agenda está dominada por la inseguridad, la inflación y los servicios públicos.
La estrategia oficialista, además, apunta a maximizar la presencia de figuras nacionales para dar volumen a una campaña que aún no despega en los distritos más poblados. La participación de Milei será selectiva y bajo un esquema de seguridad reforzado, especialmente en municipios de alta tensión. Mientras tanto, se proyectan buenos resultados en ciudades como Mar del Plata, y se mantiene cautela en Bahía Blanca, donde recientemente el oficialismo vetó la emergencia por inundaciones.
La apuesta libertaria
Desde el oficialismo nacional aseguran que un resultado favorable en Buenos Aires podría “sellar el fin del kirchnerismo”. Así lo expresó el propio Milei durante un acto en la Fundación Faro, al remarcar que una victoria contundente daría un mensaje político irreversible.
Sin embargo, el antecedente de 2023 –cuando LLA obtuvo un desempeño provincial discreto– persiste como advertencia. Por eso, la consigna actual es clara: mejorar la performance, ordenar el armado territorial, y garantizar la fiscalización en toda la provincia. “Ya sabemos que nos van a hacer cualquier cantidad de chanchadas”, advirtió un dirigente libertario cercano a Pareja.
Mientras tanto, desde el peronismo ya respondieron con afiches que rezan: “Milei veta, vos votá”, en un intento por capitalizar el rechazo a las políticas del Presidente y movilizar el voto opositor.
El escenario electoral bonaerense promete ser tenso, polarizado y con fuerte contenido ideológico. Y aunque el Presidente no se mostrará en todos los distritos, su figura será el centro de una campaña que busca no solo votos, sino también construir un relato que supere las urnas.






