El presidente Javier Milei debió modificar sobre la marcha su agenda de campaña en la provincia de Santa Fe, luego de que una serie de disturbios impidieran la realización de una caminata prevista en la peatonal San Martín, en pleno centro de la capital provincial. El episodio terminó con al menos tres personas detenidas y obligó al mandatario a refugiarse en un hotel de la zona portuaria, desde donde saludó a los militantes que habían llegado a respaldarlo.
El plan inicial consistía en recorrer a pie una de las principales arterias comerciales santafesinas junto a candidatos y dirigentes libertarios, en el marco de la campaña para las legislativas del 26 de octubre. Sin embargo, la presencia de grupos opositores —entre ellos militantes de izquierda y sectores identificados con el PJ— derivó en un enfrentamiento que incluyó insultos, forcejeos y la destrucción de un gazebo de La Libertad Avanza. Los manifestantes, al grito de “Milei basura, vos sos la dictadura”, lograron desbaratar la actividad.
Tras los incidentes, el operativo de seguridad dispuso el traslado del Presidente a un hotel cercano al puerto, donde permaneció algunas horas. Desde un balcón improvisó un saludo a los simpatizantes que lo aguardaban y luego bajó a la calle para cantar, sacarse fotos y tomar un megáfono con el que les dirigió un breve mensaje. Minutos después, la custodia lo acompañó rumbo a Paraná, capital de Entre Ríos, donde tenía en agenda un encuentro con el gobernador Rogelio Frigerio.
En territorio entrerriano, el oficialismo libertario se apoya en la alianza sellada con Juntos por Entre Ríos, espacio que gobierna la provincia. De ese acuerdo surgió la integración de listas conjuntas que otorgaron a La Libertad Avanza lugares claves en la boleta: Joaquín Benegas Lynch y la empresaria Romina Almeida como candidatos al Senado, mientras que Andrés Laumann encabeza la nómina de Diputados. El reparto también benefició al oficialismo provincial, que logró ubicar a dos dirigentes de confianza de Frigerio en lugares expectantes.
El escenario en Santa Fe, en cambio, muestra un panorama diferente. Milei no consiguió acordar con el gobernador Maximiliano Pullaro, quien decidió alinearse con Provincias Unidas. De este modo, la lista libertaria es encabezada por Agustín Pellegrini, mientras que Pullaro impulsa a su vicegobernadora Gisela Scaglia y el peronismo lleva a Caren Tepp. En juego estarán nueve bancas de Diputados, en una provincia clave con más de 2,8 millones de electores habilitados.
La jornada de Milei se inscribe en un clima de fuerte tensión política. A menos de un mes de las elecciones, el Presidente atraviesa un frente de tormenta que combina la crisis económica, la presión cambiaria y el desgaste que generó el escándalo alrededor de José Luis Espert, candidato bonaerense de LLA señalado por presuntos vínculos con el narcotráfico. Pese a los rumores de que podía bajarse de la contienda, el propio Espert se mostró firme en continuar, con el aval explícito del jefe de Estado y tras un nuevo encuentro con Mauricio Macri en Olivos, donde ambos buscaron exhibir unidad y solidez en el armado electoral.
En paralelo, la economía mantiene la tensión cambiaria. Pese a que Estados Unidos anticipó la posibilidad de un auxilio financiero tras las elecciones, el dólar marcó varias jornadas de suba antes de encontrar un respiro el jueves pasado. El Gobierno, en respuesta, reforzó los controles sobre el mercado de divisas en bancos, agencias y plataformas digitales, en un intento por calmar la incertidumbre en la previa de los comicios.
Con este telón de fondo, Milei busca reimpulsar su estrategia de cercanía con la gente. “Volver a la esencia de 2023” —según definieron desde su equipo—, priorizando caminatas, saludos y actos de contacto directo. El desafío será lograrlo en medio de un escenario cada vez más convulsionado, donde la campaña se mezcla con la tensión social y la incertidumbre económica.






