La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) resolvió un paro nacional de 48 horas para los días martes 10 y miércoles 11 de junio, con cese total de actividades y sin asistencia de los trabajadores docentes a sus lugares de trabajo. La medida, que afectará a universidades de todo el país, incluida la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), se inscribe en el marco de un creciente conflicto entre el sector universitario y el Gobierno nacional por la falta de actualización salarial y el ajuste presupuestario que atraviesan las instituciones de educación superior.
La decisión fue adoptada en el marco del Plenario de Secretarias y Secretarios Generales realizado este jueves, donde las representaciones gremiales debatieron la situación crítica que enfrentan las universidades públicas en el actual contexto económico. En ese encuentro, se puso de manifiesto la falta de avances en las negociaciones paritarias, el deterioro constante del salario docente frente a la inflación y la incertidumbre respecto al financiamiento universitario para el segundo semestre del año.
Desde CONADU advirtieron que «el Gobierno mantiene cerrada la paritaria y no ha dado ninguna respuesta a los reclamos del sector», lo que motiva la profundización del plan de lucha iniciado meses atrás. Según el gremio, la pérdida del poder adquisitivo supera el 40% en lo que va del año, y no se han aplicado medidas compensatorias ni se han convocado reuniones para discutir una recomposición salarial acorde al aumento del costo de vida.
En paralelo al paro, la conducción de CONADU anticipó la organización de una nueva edición de la Marcha Federal Universitaria, una movilización masiva que reunirá a docentes, estudiantes, no docentes y organizaciones sociales en defensa de la universidad pública, gratuita, inclusiva y de calidad. Aunque aún no se definió la fecha exacta, se espera que la marcha replique la contundencia de la movilización realizada en abril pasado, cuando cientos de miles de personas se manifestaron en todo el país para exigir mayor presupuesto y salarios dignos para el sistema universitario.
«La situación es insostenible. Mientras el gobierno congela el presupuesto, los docentes cobran sueldos por debajo de la línea de pobreza. No podemos seguir trabajando en estas condiciones, ni enseñar ni investigar sin recursos», expresó en un comunicado el secretario general de CONADU, Carlos De Feo.
La medida de fuerza también cuenta con el respaldo de otras federaciones y asociaciones de base, lo que augura una alta adhesión en universidades nacionales de todo el país. En el caso de la UNLP, se espera que la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP) adhiera a la convocatoria, lo que afectará el normal dictado de clases y las actividades académicas en todas las facultades.
El conflicto universitario forma parte de un cuadro más amplio de tensiones entre el gobierno de Javier Milei y el sector educativo, en el que también se inscriben los recortes en el presupuesto de ciencia y tecnología, la paralización de obras en instituciones educativas y la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). En este escenario, las universidades públicas se han transformado en un foco de resistencia frente al ajuste y en un símbolo de los reclamos sociales por una política educativa inclusiva y sustentable.
En tanto, desde la CONADU manifestaron su disposición al diálogo, pero exigieron que el gobierno convoque de manera urgente a la mesa paritaria y presente una propuesta seria de recomposición salarial. De lo contrario, advirtieron que las medidas de fuerza podrían intensificarse en las próximas semanas.






