La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, volvió a tensar la relación con la administración bonaerense al cuestionar duramente al gobernador Axel Kicillof por la reciente cesantía de 24 oficiales superiores de la Policía Bonaerense, acusados de participar en actividades proselitistas en favor de Maximiliano Bondarenko, excomisario retirado y actual precandidato a diputado provincial por La Libertad Avanza.
Durante una recorrida por el Centro de Comando y Acción en el conurbano bonaerense, Bullrich se mostró por primera vez en un acto junto a Bondarenko, en el marco de la campaña electoral en la Tercera Sección, una región clave del mapa político bonaerense que concentra más del 35% del padrón provincial. El gesto fue interpretado como un respaldo explícito de la funcionaria nacional al candidato libertario y una señal política en medio del enfrentamiento creciente entre Nación y Provincia por el manejo de la seguridad.
Ante la prensa, Bullrich no escatimó críticas contra Kicillof. “Además de ser inútil, es una persona que odia a la policía y está del lado de los delincuentes”, expresó. La ministra sostuvo que el desplazamiento de los 24 uniformados es una “persecución ideológica” que vulnera los derechos de los efectivos. “Estamos hablando de policías con trayectoria, que no cometieron ningún delito. Lo que hay acá es un intento de disciplinar a quienes no se alinean con el relato oficialista”, señaló.
Los oficiales cesanteados pertenecían a comisarías de distintos municipios del conurbano sur, como Avellaneda, Lanús, Quilmes, Florencio Varela y Almirante Brown, y habían sido vinculados a encuentros políticos con Bondarenko. La investigación interna, impulsada por el Ministerio de Seguridad bonaerense que encabeza Javier Alonso, consideró que hubo una “falta grave” al reglamento policial, que prohíbe expresamente la participación partidaria de sus miembros en actividad.
Desde el gobierno bonaerense defendieron la decisión y argumentaron que se trata de una medida para “preservar la neutralidad de las fuerzas de seguridad”. “Los agentes policiales no pueden hacer campaña, ni con Bondarenko ni con ningún otro”, remarcaron voceros oficiales. A su vez, minimizaron las declaraciones de Bullrich, señalando que “en lugar de fortalecer la institucionalidad, la ministra elige alimentar la grieta y proteger intereses partidarios”.
Bondarenko, por su parte, agradeció el apoyo de Bullrich y cuestionó lo que calificó como “una operación política para frenar el cambio”. El excomisario se presenta como una figura de peso en la estrategia electoral de La Libertad Avanza en el conurbano, donde busca disputar el voto de sectores de clase media y fuerzas de seguridad descontentas con la gestión provincial.
La aparición conjunta entre Bullrich y Bondarenko también alimenta especulaciones sobre una eventual confluencia entre el ala dura del PRO y sectores libertarios, especialmente en distritos donde el peronismo aún conserva una fuerte presencia territorial.
La polémica por la cesantía de los policías se suma a una serie de cruces recientes entre Nación y Provincia en torno al combate contra el narcotráfico, el uso de las Fuerzas Federales y los niveles de inseguridad en el conurbano, temas que escalan en el debate público rumbo a las elecciones legislativas de septiembre.






