El partido entre Independiente y Gimnasia por la tercera fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional terminó con la victoria 2-0 del Rojo, pero la polémica arbitral se robó el protagonismo. Un penal sancionado a favor del local generó la bronca de los jugadores y dirigentes de Gimnasia, quienes consideraron que la decisión del árbitro Pablo Echavarría fue errónea.
La jugada en cuestión ocurrió a los 10 minutos del primer tiempo, cuando Lautaro Millán envió un centro al área y la pelota rebotó en el brazo de Gastón Suso, defensor de Gimnasia. El árbitro no dudó y cobró penal, a pesar de los reclamos de los jugadores visitantes, que argumentaban que Suso tenía el brazo pegado al cuerpo y que la distancia entre el defensor y el ejecutor del centro era muy corta.
La polémica se instaló rápidamente en las redes sociales y en los programas deportivos. Muchos árbitros coincidieron en que la decisión de Echavarría fue equivocada, ya que no se cumplían los requisitos para sancionar penal por mano: la mano no estaba en una posición antinatural y la distancia entre el jugador y la pelota era muy corta.
Sin embargo, el VAR no intervino para corregir la decisión del árbitro, lo que generó aún más indignación en el banco de Gimnasia. El entrenador interino, Fernando Zaniratto, expresó su malestar por la situación y aseguró que el penal había condicionado el desarrollo del partido.
A pesar de la polémica, el partido continuó y Independiente se llevó la victoria gracias a los goles de Gabriel Ávalos y Matías Giménez. El Rojo se ubica ahora en la cima de la tabla de posiciones, mientras que Gimnasia sumó su segunda derrota consecutiva en el torneo.
La jugada del penal será sin duda uno de los temas de debate de la semana en el fútbol argentino. Los árbitros y los jugadores deberán analizar la situación para evitar que se repitan este tipo de errores en el futuro.
Foto: Gimnasia y Esgrima La Plata







