La carrera por la Gobernación bonaerense de 2027 comenzó a tomar forma mucho antes de que el calendario electoral obligue a definir candidaturas. Con Axel Kicillof enfocado en construir una alternativa presidencial dentro del peronismo, distintos dirigentes ya comenzaron a posicionarse para disputar el lugar que dejará vacante en la provincia de Buenos Aires.
El escenario tiene una particularidad: hoy son más de diez los nombres que aparecen vinculados a la sucesión, aunque dentro del peronismo existe la expectativa de que la competencia termine reducida a dos o tres candidatos con posibilidades concretas. Para llegar a ese escenario, las PASO podrían convertirse en la herramienta para ordenar una interna que promete ser compleja.
La definición, sin embargo, dependerá de varias cuestiones que todavía permanecen abiertas. Entre ellas están la continuidad de las elecciones primarias, la posibilidad de modificar el régimen de reelecciones de los intendentes, la fecha en que se realizarán los comicios bonaerenses y, fundamentalmente, el acuerdo político que puedan alcanzar los distintos sectores del PJ.
Mientras esas variables permanecen en discusión, los posibles candidatos comenzaron a recorrer municipios, reunirse con intendentes y construir respaldos territoriales. El objetivo es llegar a 2027 con una estructura propia y, sobre todo, con suficiente peso político para sentarse a negociar cuando llegue el momento de definir la candidatura.
Los intendentes que buscan quedarse con el lugar de Kicillof
Una de las principales novedades de la interna es el protagonismo que comenzaron a asumir los intendentes bonaerenses. Dentro de La Liga, el espacio que reúne a numerosos jefes comunales peronistas, crece la idea de que el próximo candidato a gobernador debería surgir de quienes conocen de primera mano la gestión territorial.
En ese grupo aparecen Federico Susbielles, Esteban Sanzio, Marisa Fassi, Juan Pablo García, Gastón Granados, Juan de Jesús, Federico Otermín, Gustavo Menéndez, Hernán Arranz, Mariel Fernández, Federico Achával y Nicolás Mantegazza.
No todos tienen la intención explícita de competir. Sin embargo, varios comenzaron a desarrollar movimientos que exceden sus respectivos municipios y los colocan dentro de la discusión provincial.
La cena que Sergio Massa mantuvo con integrantes de La Liga en San Fernando fue una señal importante. El dirigente del Frente Renovador planteó la necesidad de preservar la unidad del peronismo y dejó abierta la posibilidad de que las diferencias puedan resolverse mediante una primaria.
El planteo de Massa también incluyó una advertencia electoral: el peronismo no tendría margen para afrontar 2027 dividido. Por eso, si las PASO continúan vigentes, podrían funcionar como mecanismo para resolver las diferencias. Si finalmente son eliminadas, los distintos sectores deberán encontrar otro sistema para definir una candidatura común.
Dentro de La Liga hay tres nombres que comenzaron a adquirir mayor relevancia. Uno de ellos es Mariel Fernández, intendenta de Moreno, quien es hasta el momento la dirigente que manifestó con mayor claridad su intención de competir.
Fernández viene recorriendo distintos puntos de la provincia y manteniendo reuniones con dirigentes de diferentes sectores. Su estrategia apunta a instalar una imagen provincial y mostrarse como una dirigente capaz de representar a un peronismo con presencia territorial.
Su situación municipal también influye. Fernández no tiene la posibilidad de buscar una nueva reelección bajo las actuales reglas, por lo que la Gobernación aparece como una alternativa natural dentro de su futuro político.
Federico Achával es otro de los intendentes que aparece en las conversaciones. El jefe comunal de Pilar todavía evita confirmar que será candidato, pero sostiene que los intendentes poseen una experiencia de gestión que debería ser valorada a la hora de definir quién encabezará la boleta provincial.
Achával, además, participa del denominado Peronismo Federal y mantiene vínculos políticos fuera de Buenos Aires. Esa construcción podría darle una plataforma adicional en una eventual competencia interna.
Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, completa el trío de nombres que más se menciona dentro de La Liga. Por ahora tampoco confirma una candidatura, aunque sus recorridas por diferentes municipios y su participación en la construcción del espacio lo mantienen dentro de la pelea.
A ellos se suma Juan Andreotti, intendente de San Fernando y principal referencia del Frente Renovador para la discusión bonaerense. Massa, en cambio, todavía no definió públicamente si pretende competir por la Gobernación.
El kicillofismo también prepara una lista de candidatos
El Movimiento Derecho al Futuro, el espacio político construido alrededor de Kicillof, tampoco se quedó afuera de la discusión. Allí aparecen varios dirigentes con experiencia de gestión y posibilidades de disputar la sucesión.
Entre los nombres que circulan están Fernando Espinoza, Julio Alak, Jorge Ferraresi, Carlos Bianco y Gabriel Katopodis. Cada uno cuenta con características diferentes y representa una parte de la estructura territorial o política del gobernador.
Espinoza tiene como principal fortaleza el peso electoral de La Matanza. El intendente participa de los plenarios del Movimiento Derecho al Futuro y comenzó a ampliar su presencia política más allá de su distrito.
Su eventual candidatura, sin embargo, podría quedar atravesada por las disputas internas que existen en La Matanza y por el enfrentamiento entre distintos sectores del peronismo. Además, su continuidad al frente del municipio también está condicionada por las reglas actuales sobre las reelecciones.
Julio Alak también aparece entre los posibles candidatos. El intendente de La Plata mantuvo durante los últimos años una relación cercana con Kicillof y participa de las actividades del espacio. Su condición de jefe comunal de la capital provincial le aporta visibilidad territorial, aunque actualmente tiene un papel diferente al que tuvo en etapas anteriores dentro de la construcción nacional del gobernador.
Jorge Ferraresi es otro de los dirigentes que comenzó a desarrollar una estrategia provincial. El exintendente de Avellaneda dejó la gestión municipal para concentrarse en el armado político y tuvo presencia en los plenarios del kicillofismo.
Durante sus recorridas consiguió respaldos de distintos intendentes identificados con el Movimiento Derecho al Futuro, entre ellos Gustavo Barrera, Mario Secco y Fabián Cagliardi. Esa red territorial puede ser clave si finalmente decide avanzar con una candidatura.
Carlos Bianco, uno de los principales funcionarios de Kicillof, también aparece en las especulaciones. El ministro de Gobierno se encargó de desmentir públicamente que ya sea candidato luego de que circulara una imagen generada con inteligencia artificial que lo mostraba junto al gobernador.
Bianco sostuvo que todavía no es momento de hablar de candidaturas. Sin embargo, su nombre forma parte de las conversaciones internas del espacio.
Gabriel Katopodis completa el grupo de dirigentes vinculados al kicillofismo que podrían tener aspiraciones. El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos cuenta con experiencia como intendente de San Martín y mantiene una exposición importante a partir de sus cuestionamientos a las políticas del Gobierno nacional.
Su perfil de gestión y su presencia en distintas provincias también forman parte de los elementos que podrían favorecerlo en una eventual disputa.
Cristina Kirchner, La Cámpora y la batalla por la unidad
La interna del peronismo bonaerense tiene, además, un tercer eje: el sector vinculado a Cristina Kirchner y La Cámpora. Allí también existen dirigentes que podrían disputar la sucesión de Kicillof y condicionar cualquier acuerdo.
El nombre que más aparece es el de Mayra Mendoza. La intendenta de Quilmes en uso de licencia y actual diputada provincial mantiene una estrecha relación política con Cristina Kirchner y se convirtió en una de las voces más críticas del gobernador dentro de la interna.
Mendoza tiene un perfil político diferente al de los intendentes de La Liga. Su principal fortaleza está en su identificación con el kirchnerismo y en su vínculo con la expresidenta, quien le habría dado margen para desarrollar una construcción propia.
En los últimos meses, además, incrementó su actividad legislativa y realizó recorridas por diferentes localidades bonaerenses. Su eventual candidatura podría representar directamente al sector cristinista en una interna del PJ.
Leonardo Nardini es otro dirigente que comenzó a ser mencionado como posible candidato. El intendente de Malvinas Argentinas todavía no formalizó una aspiración, pero dirigentes de su entorno ya lo impulsan como una alternativa para 2027.
Nardini obtuvo un amplio respaldo electoral en su distrito y cuenta con una estructura política consolidada. Su eventual salto a la discusión provincial también tendría el respaldo de sectores cercanos a Cristina Kirchner.
La cantidad de nombres demuestra que la definición de la candidatura bonaerense será una de las principales discusiones del peronismo durante los próximos meses. Pero también muestra que todavía falta atravesar varias etapas antes de conocer quiénes llegarán finalmente a la boleta.
La continuidad de las PASO será una de las claves. Si las primarias permanecen vigentes, podrían permitir que los diferentes sectores compitan dentro de un mismo frente y que el electorado peronista defina al candidato. En cambio, si son eliminadas, la negociación entre los dirigentes tendrá un peso mucho mayor.
La discusión por las reelecciones indefinidas también puede modificar el tablero. Sergio Massa ya manifestó su rechazo a que los intendentes puedan permanecer indefinidamente en sus cargos, aunque señaló que el Frente Renovador no será un obstáculo para que la Legislatura discuta una modificación de las reglas actuales.
Para varios jefes comunales, esa decisión será determinante. Algunos deberán definir si buscan continuar en sus municipios o si aprovechan el escenario de 2027 para intentar dar el salto a la Gobernación.
Por ahora, la consigna que atraviesa a los distintos sectores es evitar una guerra interna anticipada. La mayoría sabe que una pelea demasiado fuerte podría dejar al peronismo debilitado frente a sus competidores.
La expectativa es que los más de diez nombres que hoy circulan terminen reducidos a dos o tres candidatos competitivos. Para eso todavía habrá negociaciones, recorridas y acuerdos territoriales.
La sucesión de Kicillof ya comenzó, aunque la boleta de 2027 esté todavía muy lejos de definirse. El gobernador mira hacia la carrera presidencial y, mientras tanto, intendentes, ministros y dirigentes del peronismo bonaerense empiezan a disputar el lugar que quedará libre en la provincia.




