La inseguridad volvió a golpear a los comerciantes de Berisso. En las últimas horas, un parador gastronómico ubicado en la esquina de Génova y Montevideo, conocido como “El Puesto Verde de Bomberos”, fue víctima de un robo en el que delincuentes forzaron una puerta de acceso y se llevaron mercadería, equipos electrónicos y dispositivos de seguridad. El hecho generó preocupación entre vecinos y comerciantes de la ciudad, quienes reclaman mayor presencia policial y medidas de prevención.
El comercio, administrado por allegados al cuerpo de bomberos voluntarios de Berisso, funciona como punto de venta de alimentos y bebidas, y es frecuentado diariamente por residentes de la zona y trabajadores que transitan por las calles céntricas. La denuncia fue radicada en la comisaría Primera de Berisso por uno de los empleados, quien descubrió la situación al llegar al lugar durante la mañana. Las autoridades iniciaron una investigación para identificar a los responsables y recuperar los elementos robados.
Cómo se descubrió el robo en el parador
El hecho fue detectado alrededor de las 9.30 de la mañana cuando el empleado llegó al parador para entregar mercadería y realizó la rutina habitual de ingreso por la puerta de calle Génova. Al intentar abrir la segunda puerta que conecta con el sector de ventas, notó irregularidades: la cerradura estaba forzada y un candado roto descansaba en el piso junto a una masa de albañilería, que presuntamente fue utilizada para abrir la puerta.
Además, la puerta de chapa mostraba daños en la parte superior, lo que confirma que los delincuentes emplearon fuerza y herramientas para acceder al interior del local. La escena reflejaba una planificación previa, ya que no se encontraron signos de ingreso accidental o improvisado.
Al ingresar, el empleado comprobó el faltante de varios elementos, lo que confirma la gravedad del robo y el impacto económico que genera para el comercio y sus propietarios.
Qué elementos sustrajeron los delincuentes
Entre los objetos robados se destacan un televisor de 32 pulgadas, un parlante de música de pie, packs de gaseosas, un posnet y cortes de carne, principalmente vacío, que sumaban entre 20 y 30 kilos. La mercadería sustraída representa una pérdida directa para la operación diaria del parador y afecta la disponibilidad de productos para los clientes.
El robo de alimentos y equipos electrónicos evidencia que los delincuentes actuaron con planificación, buscando elementos de fácil transporte y con valor de reventa. Además, la sustracción de equipos de pago como el posnet complica la continuidad del comercio hasta reemplazar estos dispositivos.
Cámaras de seguridad arrancadas y daños adicionales
Otro detalle que llamó la atención de las autoridades y del personal del parador fue que tres cámaras de seguridad privadas fueron arrancadas de su soporte y halladas dañadas en el patio externo del local. Estas cámaras eran clave para registrar la actividad dentro del parador y facilitar la identificación de personas sospechosas.

La maniobra de retirar las cámaras sugiere que los delincuentes planearon evitar ser registrados durante el robo. Las autoridades no descartan que existan cámaras en comercios o viviendas cercanas que puedan haber captado movimientos sospechosos durante la madrugada.
Tras la denuncia, la comisaría Primera de Berisso inició las actuaciones correspondientes, con el objetivo de reunir pruebas, identificar a los responsables y establecer si el robo está vinculado a otros hechos similares en la ciudad.
Repercusiones en la comunidad y medidas de prevención
El episodio generó alarma entre vecinos y comerciantes de Berisso, quienes reclaman mayor vigilancia y estrategias de prevención para proteger locales comerciales, especialmente aquellos ubicados en zonas transitadas o en esquinas estratégicas como Génova y Montevideo. El comercio afectado es un punto de encuentro habitual, por lo que el robo no solo impacta en quienes trabajan allí sino también en la comunidad que lo frecuenta diariamente.
Especialistas en seguridad local destacan la importancia de reforzar cerraduras, instalar cámaras adicionales y mantener contacto constante con las autoridades para minimizar riesgos. Además, el intercambio de información entre comerciantes sobre movimientos sospechosos puede ayudar a prevenir futuros delitos.
Mientras tanto, el parador continúa con su actividad, adaptándose a la pérdida de mercadería y equipos. Se espera que las tareas investigativas permitan identificar a los autores del robo y recuperar los elementos sustraídos, devolviendo la tranquilidad a los responsables del comercio y al barrio.





