Un nuevo hecho de inseguridad volvió a sacudir a la ciudad de La Plata. Durante la madrugada, delincuentes ingresaron a la Parroquia San Cayetano, ubicada en 44 entre 29 y 30, y se llevaron 500 mil pesos en efectivo, además de provocar importantes destrozos en el interior del templo. El episodio fue descubierto por el secretario de la iglesia al llegar por la mañana y encontrarse con cerraduras forzadas, cajones abiertos y documentación completamente desordenada tanto en la secretaría como en la oficina del sacerdote.
El impacto no fue solamente económico. La irrupción en un espacio religioso generó preocupación en el barrio y encendió nuevamente el debate sobre la seguridad en instituciones que cumplen un rol social y comunitario clave. La denuncia fue realizada de inmediato y la Policía Bonaerense inició una investigación para identificar a los responsables.
Según indicaron desde la parroquia, además del dinero sustraído, los delincuentes se llevaron un paquete de yerba, un detalle que, aunque menor en términos materiales, refleja el nivel de revisión y búsqueda que realizaron dentro del edificio.
El momento del hallazgo y el estado en que quedó el templo
El secretario de la parroquia fue quien descubrió el robo en las primeras horas del día. Al ingresar al edificio advirtió que varias cerraduras habían sido violentadas. La escena evidenciaba que quienes entraron actuaron con tiempo suficiente para revisar distintos sectores internos.
En la oficina administrativa los cajones estaban abiertos y el contenido disperso sobre escritorios y el piso. Documentación parroquial, papeles contables y registros quedaron mezclados, lo que obligó luego a una tarea de reorganización para determinar si faltaba algo más que el dinero confirmado.
En la oficina del sacerdote la situación era similar. También allí se registraron signos de búsqueda minuciosa. No se informaron daños estructurales de gravedad, pero sí forzamiento en accesos y mobiliario. Desde la parroquia señalaron que el dinero sustraído estaba destinado a actividades comunitarias y gastos operativos habituales del templo.
La Parroquia San Cayetano es un punto de referencia para vecinos del sector. Además de las celebraciones religiosas, desarrolla acciones solidarias y acompañamiento social, lo que convierte al lugar en un espacio de encuentro frecuente para familias del barrio.
El episodio generó malestar e inquietud entre quienes asisten regularmente, ya que no se trata de un comercio ni de una entidad bancaria, sino de una institución abierta a la comunidad.
La investigación policial y las primeras medidas
Tras la denuncia formal, efectivos policiales se presentaron en el lugar para realizar las primeras pericias. Se relevaron accesos, se tomaron registros fotográficos y se iniciaron actuaciones para determinar la modalidad del ingreso.
Uno de los puntos centrales de la investigación es establecer por dónde accedieron los delincuentes y si contaban con información previa sobre la existencia del dinero en el lugar. También se analizan posibles registros de cámaras de seguridad de viviendas cercanas y comercios de la zona que puedan haber captado movimientos durante la madrugada.
Fuentes vinculadas al caso indicaron que no se descarta ninguna hipótesis. Se intenta reconstruir la franja horaria exacta en la que ocurrió el hecho y determinar si actuó más de una persona.
El monto sustraído, 500 mil pesos, representa una suma significativa para una parroquia barrial. Desde el entorno de la iglesia señalaron que se trataba de fondos destinados a actividades y compromisos ya previstos.
La causa quedó en manos de la fiscalía correspondiente, que deberá avanzar con las medidas investigativas necesarias para identificar a los autores.
Preocupación vecinal y debate sobre la seguridad en instituciones religiosas
El robo volvió a instalar entre vecinos de La Plata la preocupación por la seguridad en templos y espacios comunitarios. En distintos barrios de la ciudad se han registrado episodios similares en los últimos años, donde iglesias y centros religiosos fueron blanco de delincuentes que buscan dinero en efectivo u objetos de valor.
Vecinos del sector de 44 entre 29 y 30 manifestaron sorpresa por lo ocurrido. Se trata de una zona con movimiento durante el día, pero con menor circulación en la madrugada, lo que podría haber sido aprovechado por quienes ingresaron al templo.
La sensación de vulnerabilidad aumenta cuando el hecho afecta a instituciones que cumplen funciones sociales. Más allá del monto sustraído, el ingreso forzado y la revisión de documentación genera un impacto que trasciende lo material.
Desde la parroquia transmitieron tranquilidad y confirmaron que las actividades religiosas continuarán con normalidad. También agradecieron el acompañamiento de fieles y vecinos que se acercaron al enterarse de lo sucedido.
Mientras la investigación avanza, el caso se suma a la lista de hechos de inseguridad que preocupan en la capital bonaerense. La expectativa ahora está puesta en que el análisis de cámaras y las tareas de campo permitan identificar a los responsables y esclarecer el robo.
El episodio deja en evidencia la fragilidad con la que muchas instituciones barriales enfrentan este tipo de delitos y abre nuevamente la discusión sobre la necesidad de reforzar medidas preventivas en espacios que forman parte activa de la vida comunitaria de La Plata.





