El gobierno nacional enfrenta una semana clave en medio del rechazo presidencial al proyecto de movilidad jubilatoria aprobado por el Congreso y la creciente preocupación por la emergencia en el área de discapacidad. La Casa Rosada busca contener el malestar político que comienza a extenderse entre los gobernadores, quienes se preparan para un encuentro en La Rural que podría abrir una nueva etapa en el vínculo con Nación.
Durante las últimas horas se confirmó que todos los jefes provinciales fueron invitados a un cóctel en La Rural. Aunque se trata de una actividad formal, el clima político anticipa un fuerte intercambio de opiniones y reposicionamientos. Según trascendió, el Ejecutivo podría enviar emisarios cercanos al presidente Javier Milei con el objetivo de reactivar el diálogo con los mandatarios, especialmente aquellos con posturas más moderadas o que atraviesan dificultades financieras en sus provincias.
El contexto se encuentra marcado por dos ejes de conflicto. Por un lado, el rechazo del presidente al proyecto votado por el Congreso que establece una nueva fórmula de movilidad jubilatoria. Milei ya anticipó que vetará la medida por considerarla una amenaza al equilibrio fiscal. La advertencia generó incomodidad entre gobernadores de distintos signos políticos, que temen verse arrastrados al desgaste que genera enfrentar a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Por otro lado, la situación en el área de discapacidad suma presión al escenario. Prestadores, organizaciones sociales y familias denunciaron en las últimas semanas demoras en pagos, recortes y falta de respuesta estatal. Algunas provincias comenzaron a asumir con recursos propios prestaciones que deberían ser cubiertas por el Estado nacional, generando un nuevo foco de tensión con el Ejecutivo.
En este contexto, el oficialismo busca mantener el control político sin ceder en su programa de ajuste. Sin embargo, dentro del propio entorno presidencial reconocen que el margen de maniobra se reduce. El encuentro en La Rural será clave para medir la temperatura del vínculo entre la Nación y las provincias y podría definir si el gobierno logra recomponer puentes o si se profundiza el distanciamiento con los gobernadores.






