Un efectivo de la Policía Federal Argentina, integrante de la División Seguridad y Custodia del Ministerio de Seguridad de la Nación, fue herido durante un intento de robo ocurrido en González Catán, partido de La Matanza. El policía se encontraba asignado a la custodia de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
El episodio ocurrió durante la madrugada y terminó con un intenso intercambio de disparos. Dos sospechosos fueron detenidos después de resultar heridos y uno de ellos tenía un pedido de captura vigente por una causa anterior relacionada con un violento episodio en el que también había sido víctima otro efectivo policial.
La secuencia quedó registrada parcialmente por cámaras de seguridad y ahora es analizada por los investigadores para establecer cómo se inició el enfrentamiento y cuál fue la participación concreta de cada uno de los detenidos.
Cómo fue el ataque al custodio en González Catán
El hecho ocurrió en inmediaciones de las calles Gallardo y Dragones, en González Catán. El suboficial mayor David Ezequiel Farías, de 61 años, regresaba a su domicilio a bordo de un Toyota Etios cuando fue interceptado por dos hombres que se desplazaban en una motocicleta.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, los sospechosos intentaron apoderarse del vehículo. En medio del asalto se produjo un intercambio de disparos que rápidamente alertó a los vecinos de la zona.
El efectivo utilizó su arma reglamentaria para responder al ataque. Durante la balacera recibió un impacto de bala en uno de sus brazos. A pesar de la herida, logró repeler la agresión y los dos presuntos delincuentes también terminaron heridos.
Uno de ellos quedó tendido en las inmediaciones del lugar, mientras que el segundo consiguió alejarse inicialmente. Posteriormente, fue trasladado por familiares hasta el Hospital Simplemente Evita, donde recibió atención médica.
El policía herido también fue llevado a un centro asistencial. Según la información difundida después del episodio, se encontraba fuera de peligro y continuaba recuperándose de la lesión sufrida durante el enfrentamiento.
La escena quedó bajo custodia policial y se realizaron diferentes peritajes. Los investigadores analizaron el automóvil del efectivo, el lugar donde se produjo la balacera y los elementos encontrados durante el procedimiento.
Las cámaras de seguridad de la zona se convirtieron en una de las principales herramientas para reconstruir el episodio. Las imágenes permiten observar parte de la secuencia y, además, registrar el momento en que se escuchan las detonaciones.
La investigación busca determinar con precisión quién efectuó cada disparo, qué armas fueron utilizadas y cuál fue el recorrido realizado por los sospechosos antes y después del intento de robo.
Uno de los detenidos tenía un pedido de captura
Uno de los datos que surgieron durante las primeras horas de la investigación fue la situación judicial de uno de los sospechosos detenidos.
Se trata de Sergio Fernando Arce Bustamante, de 24 años. Al verificar sus antecedentes, los investigadores detectaron que era buscado por la Justicia desde 2025 a raíz de una causa iniciada por otro violento episodio ocurrido también en González Catán.
Según la información difundida sobre aquella investigación, el acusado estaba relacionado con un hecho en el que un policía había sido atacado durante un asalto. La causa se encontraba bajo intervención de una fiscalía especializada en homicidios del departamento judicial de La Matanza.
El hallazgo del pedido de captura permitió establecer que uno de los hombres detenidos después del tiroteo ya era buscado por la Justicia.
El segundo sospechoso fue identificado como Ariel Ignacio Arébalos, de 28 años. Ambos fueron detenidos luego de recibir atención médica por las heridas sufridas durante el enfrentamiento.
Los investigadores también secuestraron la motocicleta en la que se movilizaban los sospechosos. De acuerdo con los primeros datos del expediente, el vehículo tenía un pedido de secuestro relacionado con una denuncia realizada en el partido de Lomas de Zamora.
Además, durante las actuaciones se encontró un arma de fuego dentro de un vehículo utilizado por familiares de uno de los heridos para trasladarlo hasta el hospital. El elemento fue incorporado a la investigación y será sometido a las correspondientes pericias.
Los análisis balísticos serán determinantes para establecer si las armas secuestradas fueron utilizadas durante el tiroteo y para determinar la correspondencia entre los proyectiles encontrados en el lugar y las armas involucradas.
La causa contempla distintas figuras penales vinculadas con el intento de robo, el ataque contra el efectivo policial y la tenencia o portación ilegal de armas, aunque la calificación puede modificarse a medida que avance la investigación judicial.
Qué investiga la Justicia después de la balacera
El expediente quedó en manos del fiscal Adrián Arribas, de la UFI Descentralizada N° 2, con intervención de personal policial de la Comisaría 2ª Sur de González Catán.
Uno de los principales objetivos de la investigación es reconstruir los segundos previos al enfrentamiento. Para eso se analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad, los testimonios de vecinos y familiares y los resultados de las pericias realizadas en la escena.
También se busca establecer si los sospechosos actuaron solos y cuál fue el recorrido que realizaron antes de llegar hasta la vivienda del efectivo.
La motocicleta secuestrada y el arma encontrada durante el procedimiento serán sometidas a estudios que podrían aportar información sobre otros hechos delictivos. Los investigadores también deberán determinar si existe alguna relación entre el vehículo y otros episodios denunciados en la zona.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó que el hombre herido pertenece a la Policía Federal Argentina y que forma parte de la estructura encargada de la seguridad y custodia del Ministerio de Seguridad.
A través de sus redes sociales, la funcionaria expresó su acompañamiento al efectivo y a su familia después del ataque. También se refirió a la detención de los dos sospechosos y al avance de la investigación judicial.
El hecho generó preocupación entre los vecinos de González Catán debido a la intensidad de la balacera registrada durante la madrugada. La sucesión de disparos quedó además registrada por dispositivos de seguridad de la zona y constituye uno de los elementos que ahora analiza la fiscalía.
Mientras tanto, el custodio continúa con su recuperación luego de la herida sufrida en el brazo. Los dos sospechosos permanecen detenidos y uno de ellos continúa bajo atención médica debido a las lesiones recibidas durante el enfrentamiento.
La investigación todavía debe determinar con precisión cómo se produjo el intento de robo y cuál fue la secuencia exacta de los disparos. Para eso serán claves las pericias sobre las armas, los proyectiles y el vehículo del policía, además de las imágenes de las cámaras de seguridad.
Uno de los aspectos que quedó bajo especial atención es la situación procesal de uno de los detenidos, quien ya tenía un pedido de captura por una causa anterior. Ese antecedente será incorporado al expediente actual mientras la Justicia avanza para establecer las responsabilidades correspondientes por el ataque ocurrido en González Catán.
Por ahora, la causa continúa en etapa de investigación y los elementos reunidos deberán ser evaluados por la fiscalía antes de determinar cómo continuará el proceso contra los dos acusados.




