Mientras en Argentina se debate el futuro de los jubilados, el presidente Javier Milei veta el proyecto de ley que preveía aumentos previsionales, la continuidad de la moratoria y la emergencia en discapacidad.
En este contexto y con una mirada crítica sobre los sistemas de poder, Juan José Farías Figueroa irrumpe en el mundo literario con “Mostrar el alma”, una novela política y simbólica que cuestiona la fragilidad institucional, la desconexión entre representantes y representados y el rumbo de la humanidad.
Juan José Farías Figueroa es ahijado de Juan Domingo Perón, un dato que atraviesa su mirada política y la escritura con la que se dispone a incomodar y cuestionar la representatividad de la democracia.
Bajo su perspectiva, el autor sostiene que lo ocurrido en el Congreso y el posterior veto presidencial reflejan una falla estructural del sistema democrático. “Este es un ejemplo claro de por qué no funciona el sistema de representatividad tal como lo conocemos hasta ahora”, sostiene. Asimismo, plantea la urgencia de repensar los mecanismos de decisión colectiva.
Su novela, que no describe políticas partidarias, reflexiona con profundidad sobre las decisiones soberanas. “El pueblo no decide nada, o mejor dicho, solo decide cada dos, cuatro o seis años, elegir a un grupo de personas que luego son ellos los que en realidad tomarán todas las decisiones”, afirma uno de los pasajes del libro que también asegura que “los problemas de la democracia se resuelven con más y mejor democracia mientras que cuestiona que, “con el poder del voto, lo único que pudimos hacer hasta ahora fue quitarle el poder a un ambicioso ególatra para entregárselo a algún resentido ignorante o viceversa”.
En “Mostrar el Alma”, Farías Figueroa plantea que la elección de los Legisladores estaría enfocada hacia personas con capacidades específicas reconocidas en diferentes áreas, como seguridad, economía, salud, por ejemplo y menos ‘políticos’ que representan ideología partidaria para un bien colectivo”. Así, según Farías Figueroa, “el resultado sería otro, seguramente distinto al que hoy enfrentan dos fuerzas en conflicto”.






