La nueva ley italiana limita el acceso por vía consular a hijos y nietos de italianos nacidos en Italia, dejando a bisnietos y generaciones posteriores con la única opción judicial. Una reforma que genera incertidumbre y abre una nueva etapa en el reclamo de la ciudadanía
Hasta marzo de 2025, miles de argentinos podían acceder a la ciudadanía italiana por descendencia sin límite generacional, gracias al principio del ius sanguinis, que permite reclamar la nacionalidad con sólo probar el vínculo sanguíneo con un antepasado italiano y presentar la documentación requerida (Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia, 2024).
Sin embargo, el gobierno italiano, liderado por Giorgia Meloni, impulsó una reforma que restringe el trámite. Según esta nueva ley, sólo los hijos y nietos de italianos nacidos en Italia pueden iniciar el proceso de ciudadanía por la vía consular. Los descendientes de tercera generación en adelante bisnietos, tataranietos y choznos deberán recurrir a la vía judicial para reclamar su derecho, habilitada tras un fallo de la Corte Constitucional italiana (ANSA, marzo 2025).
Además, la ley establece que sólo se aceptarán trámites presentados con la documentación completa antes del 27 de marzo de 2025. Esto implica que quienes no cumplan con este requisito deberán iniciar un proceso judicial, más complejo y lento (La Repubblica, 2025).
Para Argentina, donde se estima que cerca de un millón de personas tienen raíces italianas (Instituto Nacional de Estadística y Censos – INDEC, 2020), esta reforma significa un cambio significativo. Muchas familias que estaban en proceso o planeaban iniciar el trámite por vía consular ahora deberán afrontar la vía judicial.
La gestora de ciudadanías Esther Russo señaló que, aunque los fallos judiciales son aún aislados, están marcando jurisprudencia y abren una ventana para los reclamos futuros. “Estamos a la espera de la resolución definitiva de la Corte Suprema italiana, que podría sentar un precedente fundamental”, afirmó en una entrevista reciente (Diario La Nación, julio 2025).
La justificación oficial del gobierno italiano apunta a que “muchos descendientes en América Latina solicitan la ciudadanía únicamente para aprovechar las ventajas de la Unión Europea, sin mantener un vínculo real con Italia” (Ministerio del Interior italiano, 2025).
Este cambio legal se da en el marco de un fenómeno migratorio histórico: la gran ola de inmigrantes italianos que llegaron a Argentina entre fines del siglo XIX y principios del XX, cuyas familias hoy buscan mantener viva su conexión con Italia a través de la ciudadanía.
Foto: El Cronista.com






