A partir del 1° de agosto, los usuarios del servicio de agua potable y desagües cloacales que brinda Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) en La Plata y otras localidades de la región deberán afrontar un nuevo incremento en las tarifas. Así lo resolvió el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, a través de la Resolución N° 476/2024, que fue publicada en el Boletín Oficial bonaerense este martes.
El nuevo cuadro tarifario establece que el valor del metro cúbico de agua pasará de los actuales $163,48 a $177,50, lo que representa un aumento del 8,5%. Esta actualización impactará tanto en los usuarios con servicio medido (es decir, aquellos con medidor instalado) como en aquellos que cuentan con una facturación estimada por superficie o tipo de propiedad (servicio no medido).
Alcance del aumento
La medida alcanza a más de dos millones de personas distribuidas en 79 localidades donde ABSA presta servicios. Entre ellas se incluyen, además de La Plata, ciudades como Berisso, Ensenada, Magdalena, Punta Indio, Chivilcoy, 9 de Julio, Lincoln, Pehuajó, y Trenque Lauquen, entre otras.
El nuevo cuadro comenzará a aplicarse en la facturación del bimestre que inicia en agosto, por lo que el impacto en las boletas se verá reflejado en las próximas semanas. De este modo, una familia con un consumo promedio mensual de 20 metros cúbicos pasará a pagar cerca de $3.550 solo en concepto de agua, sin contar los cargos adicionales por cloacas ni otros ítems como tasas y contribuciones.
Justificación oficial
Desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos se argumentó que el ajuste responde a la necesidad de mantener el equilibrio económico-financiero de la empresa y garantizar la continuidad de las inversiones en mantenimiento, expansión de redes y mejoras operativas. También se señaló el impacto de la inflación y el aumento de los costos operativos, en particular los relacionados con energía eléctrica, insumos químicos y salarios del personal.
El texto de la resolución indica que “la estructura tarifaria vigente requería una adecuación que permita continuar con los planes de obras y mantenimiento del sistema”, y que el nuevo valor “busca sostener la calidad del servicio en un contexto económico complejo”.
Reacciones y contexto
El aumento llega en un momento de fuerte presión económica sobre los hogares, en medio de un proceso inflacionario que ha erosionado significativamente el poder adquisitivo. Diversos sectores sociales y organizaciones de consumidores ya manifestaron su preocupación por el incremento de los servicios públicos, que en muchos casos supera la capacidad de pago de usuarios residenciales de ingresos medios y bajos.
Al mismo tiempo, el gobierno provincial defiende la decisión como parte de un proceso de actualización paulatina, que busca no desfinanciar a una empresa clave en la prestación de servicios esenciales. Vale recordar que ABSA había aplicado una suba del 60% a comienzos de año, y que en mayo se implementó un mecanismo de actualización periódica de tarifas, con revisiones técnicas y financieras programadas.
Tarifas sociales y casos especiales
Pese al aumento, desde ABSA recordaron que se encuentra vigente el Régimen de Tarifa Social y Comunitaria para usuarios en situación de vulnerabilidad. Este beneficio puede solicitarse a través de los canales oficiales de la empresa y requiere acreditar ingresos bajos, situación de desempleo o pertenencia a instituciones sin fines de lucro como comedores, clubes barriales o centros de atención comunitaria.
Además, se mantiene la posibilidad de realizar pagos parciales, solicitar planes de financiación o gestionar bonificaciones especiales en casos debidamente justificados. No obstante, referentes barriales advierten que los trámites suelen ser engorrosos y que la información muchas veces no llega adecuadamente a quienes más lo necesitan.
Próximos aumentos
Aunque por el momento no hay un nuevo ajuste anunciado, fuentes del sector no descartan que hacia fin de año pueda producirse otra revisión tarifaria, especialmente si continúan elevándose los costos operativos o si el gobierno nacional avanza en la quita de subsidios al sector energético y a los servicios públicos. La política tarifaria será uno de los puntos centrales del debate entre el gobierno bonaerense y las empresas concesionarias en los próximos meses.
En este marco, se anticipa que las tarifas seguirán en el centro de la agenda pública, entre las demandas de sostenibilidad del sistema y las crecientes dificultades de pago por parte de miles de usuarios.







