Con 142 votos afirmativos, la Cámara de Diputados otorgó este miércoles 5 de junio media sanción a un proyecto de ley que establece un aumento del 7,2% para todas las jubilaciones y pensiones (excepto para los regímenes especiales) y eleva el bono previsional de $70.000 a $110.000, con una cláusula de actualización automática por inflación. La iniciativa fue impulsada por un amplio espectro de bloques opositores, en un fuerte mensaje político contra el ajuste del Gobierno nacional.
Ahora el proyecto deberá ser tratado por el Senado, donde el oficialismo tiene aún menor representación que en la Cámara baja, lo que anticipa un escenario favorable para su aprobación definitiva.
Una mayoría opositora y transversal
La votación mostró un escenario legislativo polarizado, pero con una clara mayoría crítica del rumbo económico actual. El proyecto recibió:
- 142 votos afirmativos
- 67 votos en contra
- 19 abstenciones
Votaron a favor:
- Unión por la Patria (UxP)
- Frente de Izquierda (FIT-U)
- Coalición Cívica
- Encuentro Federal
- Democracia para Siempre
- Independencia
Votaron en contra:
- La Libertad Avanza (LLA)
- PRO
- Algunos bloques provinciales aliados al oficialismo
Se abstuvieron:
- Unión Cívica Radical (UCR)
La decisión de la UCR de no acompañar ni rechazar el proyecto dejó en evidencia las tensiones internas dentro del histórico partido, que mantiene una posición ambigua frente al gobierno de Javier Milei.
Contenido del proyecto aprobado
La propuesta busca paliar la pérdida del poder adquisitivo de los jubilados tras varios meses de inflación acumulada y ajustes en el gasto público. Incluye tres puntos principales:
- Aumento del 7,2% sobre todas las jubilaciones y pensiones, por única vez.
- Incremento del bono previsional mensual: pasa de $70.000 a $110.000.
- Actualización automática del bono por inflación, basada en el índice de precios al consumidor (IPC) publicado por el INDEC.
El aumento no se aplica a los regímenes especiales, como los correspondientes al Poder Judicial o al servicio diplomático.
Rechazo del oficialismo: Milei ya anticipó el veto
Desde el oficialismo, el rechazo fue contundente. La Libertad Avanza calificó el proyecto como «irresponsable e inflacionario», advirtiendo que compromete las metas de déficit cero y equilibrio fiscal que defiende el presidente Javier Milei.
Horas después de la votación, el mandatario anticipó públicamente que vetará la ley en caso de ser aprobada por el Senado, acusando a los diputados de querer «romper el equilibrio fiscal con fines populistas».
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, también cuestionó el proyecto:
«Es una ley con alto costo fiscal. Los mismos que fundieron el país ahora quieren condicionar al gobierno para que gaste más sin decir de dónde saldría la plata».
La oposición responde: «No se trata de populismo, se trata de dignidad»
Desde los bloques impulsores del proyecto, las respuestas no se hicieron esperar. El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, afirmó:
“Los jubilados no pueden seguir pagando el ajuste. Este bono no es un privilegio, es un piso de dignidad mínima”.
Por su parte, diputados de Encuentro Federal y la Coalición Cívica señalaron que el proyecto “no implica desfinanciar al Estado, sino restituir un ingreso básico que se perdió con la inflación acumulada”.
Próximos pasos: la mirada puesta en el Senado
El proyecto ahora será girado al Senado de la Nación, donde el oficialismo también es minoría y dependerá de aliados circunstanciales para intentar frenar o modificar la iniciativa. Sin embargo, el contexto político y social —sumado a las dificultades que enfrenta el Gobierno para aprobar su propia «Ley Bases»— podría jugar en contra de La Libertad Avanza.
Si el Senado lo aprueba sin modificaciones, el Ejecutivo deberá promulgar la ley o vetarla total o parcialmente. En caso de veto, el Congreso puede insistir con una mayoría agravada (dos tercios de ambas cámaras), algo difícil de alcanzar en el contexto actual.






