El Gobierno oficializó una actualización integral en el Documento Nacional de Identidad y el pasaporte argentino para alinearlos con estándares internacionales de seguridad. Las modificaciones impactan en el formato, la tecnología incorporada y la información visible, pero no afectan la validez de los documentos ya emitidos.
Las nuevas disposiciones comenzarán a aplicarse desde el 1° de febrero de 2026 y buscan reforzar la protección de datos personales, facilitar controles migratorios y modernizar el sistema de identificación.
El Gobierno nacional avanzó con una actualización profunda del Documento Nacional de Identidad (DNI) y del pasaporte argentino, dos piezas centrales del sistema de identificación y circulación internacional. La medida quedó formalizada a través de disposiciones publicadas en el Boletín Oficial y establece un nuevo diseño, mayor incorporación tecnológica y precisiones sobre la vigencia de la documentación actualmente en uso. El objetivo declarado es modernizar ambos instrumentos y adaptarlos a los estándares internacionales exigidos para viajes y controles fronterizos.
Las autoridades explicaron que los cambios responden a la necesidad de cumplir con las normas técnicas definidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), organismo dependiente de Naciones Unidas que fija criterios comunes para documentos de viaje. En ese marco, la Argentina busca reforzar la seguridad, la durabilidad física y la interoperabilidad de sus identificaciones, en un contexto global atravesado por mayores exigencias en materia de control migratorio y protección de datos personales.
Las modificaciones comenzarán a regir a partir del 1° de febrero de 2026, aunque no implican la pérdida de validez de los documentos vigentes. Tanto el DNI como el pasaporte emitidos con anterioridad podrán seguir utilizándose hasta su fecha de vencimiento, lo que permitirá una transición gradual y sin impacto inmediato para los ciudadanos.
Un nuevo DNI electrónico con mayor tecnología y seguridad
El cambio más significativo se da en el Documento Nacional de Identidad, que pasará a emitirse en formato electrónico con una tarjeta de policarbonato multicapas. Este material, utilizado en documentos de alta seguridad a nivel internacional, ofrece mayor resistencia al desgaste, a la manipulación indebida y a la falsificación. El nuevo DNI incorpora grabado láser, impresión especializada y un chip sin contacto que permite almacenar información de forma segura.
El diseño mantiene los datos esenciales de identificación, pero reorganiza su presentación y suma elementos visuales y tecnológicos. En el frente del documento se incluirán el escudo nacional, la denominación oficial de la República Argentina en el marco del Mercosur, la identificación del Registro Nacional de las Personas y del Ministerio del Interior, junto con la leyenda “Documento Nacional de Identidad”. También se incorporará una fotografía a color, tomada de frente y con parámetros unificados.
Entre los datos visibles figuran nombre y apellido, sexo, número de DNI, nacionalidad, fecha de nacimiento, fecha de emisión y vencimiento, ejemplar, número de serie grabado por láser, número CAN y firma del titular. En los casos en los que la persona no sepa o no pueda firmar, ese espacio permanecerá en blanco, sin afectar la validez del documento.
Un punto que se mantiene sin cambios es el reconocimiento a los ex combatientes de la Guerra de las Islas Malvinas. El nuevo DNI continuará incorporando la leyenda que los identifica como héroes o heroínas del conflicto, respetando una política de reconocimiento que ya forma parte del sistema documental argentino.
En el reverso del DNI se consignará información complementaria, como el domicilio, el lugar de nacimiento, el número de CUIL, el número de trámite, un código QR, una zona de lectura mecánica y una imagen fantasma del titular. En el caso de personas extranjeras, se sumarán datos específicos como el país de nacimiento, el juzgado interviniente y la fecha de naturalización, cuando corresponda.
Diferencias según edad, nacionalidad y situaciones especiales
El nuevo esquema de DNI contempla particularidades según la edad del titular. Los ciudadanos menores de 14 años recibirán un documento con las mismas características generales, aunque con diferencias en el apartado de la firma. Para niños menores de cinco años, la firma corresponderá al padre, madre o representante legal. A partir de los cinco años cumplidos, se incorporará la firma del menor.
También se estableció un procedimiento específico para recién nacidos que, por razones de salud debidamente certificadas, no puedan ser trasladados para completar el trámite habitual. En esos casos, se emitirá un DNI provisorio denominado “0 Año”, válido únicamente dentro del territorio nacional y con información limitada a los datos biográficos y filiatorios esenciales. Este documento tendrá carácter transitorio hasta que pueda realizarse la emisión definitiva.
En cuanto a las personas extranjeras, el formato del DNI se mantiene alineado con el de los ciudadanos argentinos, tanto para menores como para mayores de edad. La homogeneidad en el diseño busca facilitar los controles y evitar confusiones, al tiempo que se preservan los datos específicos que identifican la condición migratoria o de naturalización.

Desde el Gobierno destacaron que la incorporación del chip sin contacto abre la puerta a futuras integraciones con sistemas digitales, sin que eso implique, por ahora, cambios en la forma de uso cotidiano del DNI. El documento seguirá siendo válido para todos los trámites habituales dentro del país, desde gestiones administrativas hasta la acreditación de identidad en servicios públicos y privados.
Pasaporte renovado y vigencia de los documentos actuales
El pasaporte argentino también será objeto de una actualización relevante, aunque sin modificar su función central ni generar obligaciones inmediatas para quienes ya cuentan con uno vigente. Las nuevas versiones tendrán 34 páginas y una hoja de datos personales confeccionada en policarbonato, personalizada mediante grabado láser. Este cambio mejora la resistencia física del documento y reduce los riesgos de adulteración.

La renovación del pasaporte responde al mismo criterio que el del DNI: adecuarse a los estándares internacionales en materia de seguridad y facilitar la identificación en controles migratorios. Según explicaron desde el Registro Nacional de las Personas, el foco está puesto en fortalecer la protección de los datos personales y garantizar un nivel de confiabilidad acorde a las exigencias actuales del tránsito internacional.
Uno de los puntos centrales aclarados por las autoridades es que los pasaportes emitidos antes de la entrada en vigencia de la nueva normativa seguirán siendo válidos hasta la fecha de vencimiento impresa en el documento. No será necesario realizar ningún trámite adicional ni solicitar un recambio anticipado, salvo que una futura disposición legal establezca lo contrario.
Durante el período de transición, el organismo continuará utilizando los insumos ya adquiridos hasta su agotamiento. Esto implica que, por un tiempo, podrán coexistir pasaportes confeccionados con el diseño anterior y con el nuevo formato, sin que ello genere diferencias en su validez o aceptación internacional. La estrategia apunta a optimizar recursos del Estado y evitar el descarte innecesario de materiales.
Desde el Gobierno remarcaron que esta actualización coloca a la Argentina en línea con las mejores prácticas internacionales en materia de documentación segura. En un contexto global donde los requisitos para viajar son cada vez más estrictos, contar con documentos robustos y confiables se vuelve un factor clave tanto para los ciudadanos como para el sistema migratorio en su conjunto.
La implementación de los nuevos DNI y pasaportes marca un paso más en el proceso de modernización del Estado, con impacto directo en la vida cotidiana y en la movilidad internacional. Aunque los cambios serán progresivos, el rediseño anticipa un esquema de identificación más seguro, duradero y preparado para los desafíos tecnológicos y normativos de los próximos años.





