Luego de una primera reunión sin avances concretos, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires retomará este jueves las negociaciones paritarias con los gremios docentes y estatales. La expectativa está puesta en que la administración de Axel Kicillof presente una oferta salarial formal ante la creciente presión del sector por recomponer ingresos en un contexto económico adverso.
El encuentro anterior, que se llevó a cabo el martes, fue definido por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) como una instancia de “acercamiento”, aunque no incluyó una propuesta de aumento por parte del Ejecutivo provincial. Según detallaron desde el espacio gremial, la reunión giró en torno a “un análisis de los índices de inflación, del impacto en el salario docente y de la situación compleja que en particular atraviesa nuestro sector”.
Los sindicatos vienen reclamando una actualización que contemple la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos meses, especialmente desde el freno de la paritaria nacional y la quita del Fondo de Incentivo Docente (FONID) por parte del gobierno de Javier Milei. Esa decisión generó un fuerte impacto en los haberes del sector, particularmente en las provincias con menor capacidad financiera.
Presión por definiciones
Desde la cartera de Economía bonaerense se viene sosteniendo una posición de cautela, señalando que la Provincia está afrontando los compromisos salariales con recursos propios ante la caída de transferencias nacionales. Sin embargo, el malestar entre los trabajadores estatales crece y los gremios ya evalúan posibles medidas de fuerza si no hay avances concretos.
El FUDB, integrado por los sindicatos Suteba, FEB, Udocba, Amet y Sadop, insiste en que el gobierno debe garantizar una recomposición que supere la inflación acumulada en lo que va del año y permita “poner en valor el trabajo docente”.
Por el lado de los trabajadores estatales, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y UPCN también manifestaron su preocupación por el deterioro salarial y esperan definiciones claras en esta nueva ronda de negociaciones.
Un escenario complejo
En medio de la recesión económica y la pérdida de ingresos reales en amplios sectores de la sociedad, las negociaciones salariales en la provincia de Buenos Aires se han vuelto un termómetro político clave. Para el gobierno de Kicillof, que viene confrontando públicamente con el presidente Milei por el ajuste y la desfinanciación del Estado, el resultado de esta paritaria no sólo tendrá impacto en los bolsillos, sino también en el terreno simbólico y electoral.
La jornada de hoy será observada de cerca tanto por los gremios como por el arco político bonaerense, en un escenario donde los acuerdos paritarios se entrelazan con los debates sobre el modelo de gestión y el rol del Estado.





