La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se encuentra en el ojo de la tormenta. Estudiantes furiosos denuncian «maniobras oscuras» y acusan a las autoridades de realizar cambios ilegales en los planes de estudio, sumiendo a la institución en una crisis sin precedentes.
«Nos cambiaron las reglas del juego»: estudiantes claman justicia
«Nos cambiaron las reglas del juego a mitad de partido», exclaman los estudiantes, quienes aseguran que la facultad modificó los planes de estudio sin el debido proceso administrativo. Más de 60 reclamos formales han sido presentados, exigiendo respuestas y la restitución de sus derechos.
«Silencio cómplice»: la UNLP bajo fuego
Los estudiantes acusan a la UNLP de mantener un «silencio cómplice» ante sus reclamos, ignorando las denuncias y agravando la situación. «Nos sentimos abandonados y vulnerados», afirman.
El detonante: un cartel y la pérdida de regularidad
El escándalo estalló a finales de 2023, cuando un cartel en la facultad anunció que aquellos estudiantes que no aprobaran dos finales perderían la regularidad y serían transferidos al nuevo plan de estudios. Esta medida, considerada «arbitraria» e «ilegal» por los estudiantes, encendió la mecha de la protesta.
Antecedentes de conflictos y reclamos
La tensión en Medicina de la UNLP no es nueva. Desde problemas con la virtualidad hasta dificultades con los exámenes, los estudiantes han expresado su malestar en reiteradas ocasiones. El fantasma de los altos índices de reprobación también sobrevuela la facultad, alimentando la sensación de injusticia.
¿Qué hay detrás de los cambios?
La pregunta que resuena en los pasillos de la facultad es: ¿qué hay detrás de estos cambios repentinos e irregulares? Los estudiantes exigen transparencia y respuestas claras por parte de las autoridades.
La comunidad estudiantil exige acciones inmediatas
La comunidad estudiantil se encuentra movilizada, exigiendo acciones inmediatas por parte de las autoridades de la UNLP. Los estudiantes no descartan medidas de fuerza si sus reclamos no son escuchados.






