En medio de un clima político marcado por las tensiones internas dentro del oficialismo y con el presidente Javier Milei fuera del país, el jefe de Gabineten, Guillermo Francos, y la vicepresidenta Victoria Villarruel – a cargo del Ejecutivo – , presidieron una reunión clave en el Senado con bloques aliados.
El objetivo principal del cónclave fue discutir los temas previstos para las sesiones extraordinarias, al tiempo que se dio espacio para calmar las especulaciones acerca de la relación entre Milei y Villarruel. En las últimas semanas, las tensiones se intensificaron luego de las críticas del presidente hacia la vicepresidenta, particularmente por sus declaraciones sobre los salarios en el Senado, que fueron calificadas por Milei como un reflejo de desconexión con la realidad.
La agenda incluye también otros temas, como Ficha Limpia, que aún debe tratarse en Diputados, y la ley anti mafias, que ya aprobó la Cámara baja y tiene dictamen en el Senado. “Quedó claro en la reunión que las PASO es lo más importante para el Gobierno, por un tema de plazos. Por lo que percibe, hay una postura más cercana a la suspensión que la eliminación. Y sería lo único a tratar en ese sentido, ya que se estima que lo del financiamiento quedará para las ordinarias”, señaló uno de los partícipes al término del encuentro.
Más allá del apuro de la Casa Rosada, lo cierto es que el funcionarios del Ejecutivo relacionados con lo electoral deslizaron semanas atrás, contó Infobae, que el Congreso tiene tiempo hasta finales de abril para consumar la eliminación o suspensión de las PASO. En la previa y post convite de este miércoles, tanto oficialismo como dialoguistas calificaron como viable la segunda opción. No obstante, un senador dijo a este medio: “Yo quiero que se mantengan y hay otros que no, pero acompañaré la decisión de mi bloque”.
Por ese motivo es que el Gobierno no puede confiar -tiene sobrados argumentos para hacerlo- en algunos legisladores dialoguistas, ya que bancadas como la Unión Cívica Radical (UCR) se cansaron el año pasado de prometer una línea de acción que, al día siguiente, viraba 180 grados. Además, vale recordar que en la Cámara alta ya no existen más los 39 votos con los que se inició la gestión libertaria.
En la actualidad, la reciente expulsión del peronista disidente Edgardo Kueider y la licencia hasta finales de febrero próximo del radical Víctor Zimmermann -con un cargo de mayor jerarquía en Chaco- dejaron al oficialismo y los cada vez más ofuscados dialoguistas en 37 que, hoy, no están asegurados. Es el mínimo no imponible para iniciar una sesión con el quorum reglamentario y para la mayoría absoluta que precisa una ley electoral.
Bajo ese panorama es que La Libertad Avanza y otras bancadas toman con pies de plomo la iniciativas de Ficha Limpia y la ley anti mafia. “Hay que que ver cómo sale la primera de Diputados, y acá será a todo o nada en un escenario complicado, ya que los misioneros -en referencia a los renovadores no massistas Carlos Arce y Sonia Elizabeth Rojas Decut– no parecen muy predispuestos a acompañar. Y, con la segunda, hay varios que piden modificaciones y se entró en una negociación con el Ejecutivo para ver si se cambia acá y vuelve en segunda revisión a la Cámara baja”, manifestó un legislador al término del convite.
El encuentro, que se realizó en el Senado, también estuvo marcado por la presencia de figuras clave del Gobierno como el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, y el secretario de Relaciones Parlamentarias, Oscar Moscariello, además de una serie de senadores considerados «dialoguistas». Entre ellos, se destacaron Ezequiel Atauche (La Libertad Avanza), Alfredo de Angeli, Enrique Goerling Lara, y Carmen Álvarez Rivero (PRO), así como Pablo Blanco (UCR) y Carlos Espínola (Unidad Federal).
Este gesto de Francos y Villarruel tiene un fuerte simbolismo político, pues busca atenuar las tensiones y reforzar el vínculo con los senadores aliados, en un contexto donde la relación interna del oficialismo es cada vez más compleja. Por otro lado, el Gobierno ya había iniciado una ronda de encuentros con diputados, donde se abordaron temas como la reforma política y la eliminación de las PASO, aunque en el Senado los desafíos son más grandes debido al rechazo anticipado de la bancada kirchnerista.





