La Condena de Caín atraviesa un presente fértil, marcado por shows intensos y adelantos que anticipan la llegada de su próximo disco, previsto para 2026. Con más de veinte años de historia, cinco discos editados y una identidad que mezcla raíces de Puerto Madryn y Ciudad de Buenos Aires, la banda reafirma su lugar en el mapa del rock argentino.
El próximo viernes 14 de noviembre a las 20 hs, el grupo se despide del año con un último show en Club V (Av. Corrientes 5008, CABA). Las entradas están disponibles a través del sistema Passline y también en el punto de venta físico del Lavadero de Chirola (Mario Bravo esquina Sarmiento, Almagro).
Su más reciente lanzamiento, “Una canción es un cuerpo”, es una declaración de principios. Con la participación especial de Ale Kurz (El Bordo), amigo y compañero de ruta, el tema propone una mirada íntima sobre el vínculo entre la vida y la creación artística. “Se toca y se escribe como se vive”, parece decir cada verso, cada acorde.
Grabado en Estudios Unísono de Gustavo Cerati por Pablo “El Nono” Di Peco, producido por Juan Pablo Alfieri (Todo Aparenta Normal), mezclado en Estudio Aves y masterizado por Daniel Ovie, el tema se apoya en una instrumentación clásica: voz, guitarras eléctricas, bajo, batería y teclados. Es el corazón de un EP que anticipa el próximo disco, compuesto por cinco canciones con identidad propia y voces invitadas que la banda admira profundamente.
La Condena de Caín está integrada por Sawa Mielnik (voz), Matías Westerkamp (guitarra), Marcelo Di Giovanni (bajo), Mauro Cognigni (batería) y Damaris Pozner (teclados). A lo largo de su trayectoria han compartido escenario con referentes como La Renga, Las Pelotas, El Tri (México), Las Pastillas del Abuelo y El Bordo, además de participar en festivales y ciclos emblemáticos como Ecunhi (ex ESMA) y el Penal de Ezeiza.
En su último show del año, la banda promete un viaje donde cada canción cobra vida. Un cierre de etapa que también es apertura: hacia nuevas formas, nuevos cuerpos, nuevas canciones.







