Con apenas seis de los 72 escaños en la Cámara Alta, La Libertad Avanza (LLA) se prepara para encarar una elección determinante en octubre, donde se renovarán 24 bancas. El objetivo que persiguen Javier Milei y su hermana Karina es ambicioso: quedarse con la mitad de los lugares en juego para salir de la actual hiperminoría y conformar un bloque con mayor peso propio. Para lograrlo, el oficialismo libertario desplegó una estrategia que combina alianzas con oficialismos provinciales, acuerdos puntuales con partidos locales y el salto de figuras de la Cámara de Diputados al Senado, con la intención de aportar volumen político y técnico.
En Chaco, el pacto con el gobernador radical Leandro Zdero resultó clave para enfrentar a un peronismo todavía competitivo. A diferencia de las elecciones previas, el frente se presentará bajo la marca “La Libertad Avanza” junto a la UCR, el PRO, Acción Chaqueña y Bases y Principios. El acuerdo político le garantiza a Zdero la posibilidad de ubicar al primer candidato en la boleta, lugar que recaería en el actual senador Víctor Zimmermann, hombre de su estrecha confianza. Como segunda figura se menciona a Ileana Aguirre, vicepresidenta provincial de LLA, mientras que a nivel de Diputados crece la pulseada entre Alfredo “Capi” Rodríguez, presidente partidario, y el diputado nacional Carlos García.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la cabeza de lista al Senado será la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. El segundo lugar aún no fue definido, aunque no está reservado para el PRO, por lo que podría recaer en un economista o técnico cercano a Milei. La alianza en la capital también busca maximizar el rendimiento conjunto, evitando la dispersión de votos entre fuerzas afines.
En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio y LLA cerraron un acuerdo que repartirá los lugares principales entre Senado y Diputados. Los libertarios pretenden quedarse con el primer puesto para la Cámara Alta y allí aparecen como posibles nombres Roque Fleitas, presidente provincial del partido; Andrés Laumann, dirigente del distrito Paraná; y Joaquín Benegas Lynch, asesor partidario y hermano del diputado Bertie Benegas Lynch.
La provincia de Neuquén tendrá como protagonista a la diputada Nadia Márquez, una de las referentes más cercanas al titular de Diputados, Martín Menem. Su eventual pase al Senado implicaría una baja sensible en la bancada libertaria de la Cámara Baja, pero desde el oficialismo consideran que la llegada de nuevos legisladores en estas elecciones compensará esa pérdida. Entre quienes podrían acompañarla figuran el radical Pablo Cervi y el exdiputado PRO David Scherlett. También inciden en el armado los acuerdos con La Neuquinidad, coalición que responde al gobernador Rolando Figueroa, donde asoman Juan Luis Ousset y Julieta Corroza.
En Río Negro, la presidenta provincial de LLA, Lorena Villaverde, encabezará la boleta al Senado. El segundo lugar se definirá entre el abogado penalista Damián Torres y el diputado PRO Aníbal Tortoriello, en un reparto que también involucrará la lista de Diputados. En Salta, la principal referente libertaria es la diputada Emilia Orozco, quien podría encabezar la nómina para la Cámara Alta con el respaldo del dirigente Alfredo Olmedo, aunque todavía resta definir su compañero de fórmula.
Santiago del Estero presenta un escenario más adverso para LLA. Allí, el presidente provincial del partido, Tomás Figueroa, podría competir por una banca en el Senado o, en su defecto, intentar una candidatura a gobernador, aunque las proyecciones favorecen al oficialismo local. El armado se complementa con el PRO, la UCR y otros aliados menores. Finalmente, en Tierra del Fuego, el legislador provincial y jefe partidario Agustín Coto encabezará la lista, aunque las encuestas anticipan un triunfo del actual gobernador Gustavo Melella.
Con esta ingeniería electoral, La Libertad Avanza aspira a ganar terreno en un ámbito que hasta ahora le ha sido esquivo. El desafío no es menor: consolidar una presencia real en el Senado para dejar de depender de acuerdos circunstanciales y dotar al bloque de mayor capacidad técnica y política. Milei sabe que una base sólida en la Cámara Alta no solo reforzaría su agenda legislativa, sino que también le daría más margen de maniobra en negociaciones clave para el rumbo de su gobierno.





