La reconfiguración del Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo con la salida anunciada de Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, en una decisión que expone el proceso de cambios internos que atraviesa la administración de Javier Milei. El funcionario dejará un área considerada estratégica por el peso de los organismos que dependen de ella, entre ellos el CONICET, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y otros sectores vinculados al desarrollo tecnológico.
El movimiento forma parte de la nueva estructura impulsada por Diego Santilli desde la Jefatura de Gabinete. Desde su llegada al cargo, el dirigente avanzó con una reorganización del esquema de funcionarios y comenzó a ubicar personas de confianza en áreas consideradas centrales para la gestión.
La salida de Genua, que será formalizada en los próximos días, representa una nueva modificación dentro del organigrama del Ejecutivo y se suma a una serie de movimientos que marcaron el recambio de nombres tras las últimas modificaciones en la conducción política del Gobierno.
Aunque la Secretaría de Ciencia y Tecnología no suele ocupar el centro de la agenda cotidiana, concentra espacios de alto valor estratégico: investigación científica, innovación tecnológica, desarrollo satelital y organismos que cuentan con una importante estructura estatal. Por ese motivo, la decisión de Santilli es interpretada dentro de la Casa Rosada como una señal del nuevo esquema de poder.
El funcionario que llegó con Francos y ahora deja su lugar en la nueva etapa de Santilli
Darío Genua había desembarcado en el Gobierno durante la etapa de Guillermo Francos como jefe de Gabinete. Su llegada estuvo vinculada a una etapa de reordenamiento interno luego de la salida de Nicolás Posse y la necesidad de reorganizar distintas áreas que dependían de la coordinación general del Ejecutivo.
Con experiencia previa en la gestión pública, especialmente por su paso por el municipio bonaerense de Pilar, Genua logró mantenerse durante diferentes etapas de la administración libertaria, incluso atravesando cambios políticos internos entre distintos sectores cercanos al Presidente.
Durante su gestión, quedó al frente de una secretaría que, aunque no siempre estuvo en el foco mediático, tiene bajo su órbita instituciones relevantes para la política científica y tecnológica del país.
Sin embargo, el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete abrió una nueva etapa. El dirigente decidió imprimirle una identidad propia a la estructura que conduce y comenzó un proceso destinado a conformar un equipo con mayor cercanía política.
En ese contexto, la continuidad de Genua quedó condicionada. Dentro del Gobierno explican que el cambio responde a una lógica de reorganización y no solamente a una cuestión personal, aunque reconocen que la modificación también está atravesada por las disputas internas que existen dentro del oficialismo.
La salida del secretario de Ciencia y Tecnología vuelve a poner sobre la mesa la discusión por el reparto de poder entre los distintos sectores que integran la administración nacional. Desde hace meses existen diferencias entre dirigentes vinculados a Santiago Caputo, Karina Milei y otros espacios que buscan mayor influencia dentro del Estado.
Con la llegada de Santilli, algunos funcionarios comenzaron a perder margen de acción mientras otros ganaron protagonismo. El jefe de Gabinete busca consolidar una estructura propia que le permita tener mayor control político sobre las áreas bajo su responsabilidad.
CONICET, ARSAT y los organismos estratégicos que quedan en el centro de la disputa
Uno de los puntos que vuelve relevante esta salida es el alcance del área que estaba bajo responsabilidad de Genua. La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología tiene influencia sobre organismos considerados claves para el desarrollo estatal.
Entre ellos aparece el CONICET, uno de los principales organismos científicos del país y una de las instituciones con mayor cantidad de trabajadores dentro de la Administración Pública Nacional. También forman parte del esquema la CONAE, el Banco Nacional de Datos Genéticos, la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Centro Nacional de Ciberseguridad y la empresa vinculada al desarrollo espacial VENG.
Además, el reordenamiento incluye movimientos relacionados con ARSAT, la compañía estatal dedicada a las comunicaciones satelitales. La estructura de control de la empresa pasó a depender de otras áreas dentro de la Jefatura de Gabinete, en una decisión que anticipa nuevos cambios en su conducción.
La estrategia de Santilli apunta a que estos organismos queden bajo una conducción alineada con su esquema político o, al menos, con perfiles que no estén asociados a las disputas internas actuales.
En el Gobierno consideran que las áreas tecnológicas tendrán un papel importante en los próximos años, especialmente por su relación con sectores vinculados a la innovación, las telecomunicaciones, la defensa y el desarrollo productivo.
Por eso, la elección del reemplazante de Genua es seguida con atención. Todavía no existe una confirmación oficial sobre quién ocupará el cargo, aunque se espera que el nuevo funcionario responda a la lógica de reorganización impulsada por Santilli.
El cambio también refleja una tendencia que viene repitiéndose dentro de la gestión libertaria: cada modificación en la estructura del Ejecutivo abre una nueva negociación por espacios de influencia.
La nueva etapa del Gobierno: más cambios, menos herencias y una Jefatura de Gabinete con sello propio
La salida de Darío Genua no es un hecho aislado. Forma parte de una serie de modificaciones que comenzaron luego del recambio en la conducción de la Jefatura de Gabinete y que apuntan a reducir la influencia de estructuras heredadas de etapas anteriores.
Uno de los movimientos recientes fue el reemplazo en la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa, donde Federico Sicilia dejó su cargo y fue sucedido por Mariana Vello. Esa decisión también fue interpretada como parte del proceso de renovación interna.
Santilli busca construir una Jefatura de Gabinete con funcionamiento propio y con funcionarios que respondan directamente a su esquema de gestión. En ese proceso, algunos nombres lograron mantenerse mientras otros quedaron desplazados.
Entre quienes conservaron posiciones de relevancia aparece Ignacio “Nacho” Devitt, vicejefe de Gabinete, quien ganó protagonismo dentro de la estructura oficial y mantiene respaldo de sectores importantes del oficialismo.
Devitt fue parte de las conversaciones vinculadas a los nuevos cambios y se convirtió en uno de los funcionarios con mayor participación en el seguimiento interno de la administración.
Mientras tanto, algunos dirigentes que atravesaron distintas etapas del Gobierno lograron sostenerse en sus puestos. Uno de ellos es Daniel Scioli, quien continúa al frente del área de Turismo y Ambiente, sin modificaciones previstas por ahora.
La salida de Genua confirma que la etapa de reacomodamiento todavía no terminó. La Casa Rosada continúa redefiniendo equilibrios internos y distribuyendo espacios de poder entre los distintos sectores que forman parte del oficialismo.
En ese escenario, la Secretaría de Ciencia y Tecnología se convierte nuevamente en una pieza clave de la interna gubernamental. No solo por los organismos que administra, sino porque representa uno de los lugares donde se define la orientación del Estado en materia de conocimiento, innovación y desarrollo tecnológico.
La “odisea de las renuncias” dentro del Gobierno suma así un nuevo episodio. Con Santilli consolidando su influencia y nuevos nombres en evaluación, el próximo movimiento será conocer quién ocupará un área estratégica que concentra algunas de las instituciones más importantes del país.




