La querella presentó un duro escrito ante la Justicia para rechazar el pedido de prisión domiciliaria de Marcos Ariel García, procesado por la muerte de Rocío Alvarito. La familia sostiene que persisten el riesgo de fuga, la posibilidad de entorpecer la investigación y otros elementos que justifican que el acusado continúe detenido en una unidad penitenciaria.
La querella busca frenar el beneficio solicitado por la defensa
La causa por la muerte de Rocío Alvarito volvió a ocupar el centro de la escena judicial en La Plata. En las últimas horas, la familia de la joven presentó un contundente escrito para rechazar el pedido de prisión domiciliaria formulado por la defensa de Marcos Ariel García y solicitó que el imputado continúe alojado en una unidad penitenciaria al considerar que permanecen intactos los riesgos procesales que motivaron su detención.
El planteo fue presentado por la querella ante la Justicia y sostiene que no existen elementos nuevos que justifiquen una medida menos restrictiva. Por el contrario, afirma que las circunstancias evaluadas al momento de dictarse la prisión preventiva continúan vigentes y que una eventual prisión domiciliaria podría afectar el normal desarrollo de la investigación.
La decisión que adopte el juez será seguida de cerca por todas las partes involucradas. Para la familia de Rocío Alvarito, mantener al acusado en una unidad penitenciaria resulta indispensable para garantizar que el proceso continúe sin interferencias y que la causa avance hacia el juicio con todas las garantías necesarias.
El escrito presentado remarca que la oposición al beneficio solicitado por la defensa no responde únicamente a la gravedad de los delitos imputados, sino a un conjunto de circunstancias que, según la querella, siguen justificando la prisión preventiva.
Entre los principales argumentos aparecen la elevada expectativa de pena, el riesgo de fuga, la situación económica del acusado, su comportamiento durante la investigación, presuntas maniobras destinadas a influir sobre la producción de prueba y las conclusiones de la pericia psicológica oficial incorporada al expediente.
La causa continúa en etapa de investigación y todavía resta que la Justicia resuelva distintos planteos antes de definir los próximos pasos del proceso penal.
Los argumentos de la familia para mantener al acusado en una cárcel
La presentación realizada por la querella desarrolla una serie de fundamentos que, a su entender, impiden conceder el beneficio de la prisión domiciliaria solicitado por la defensa de Marcos Ariel García.
Uno de los puntos centrales es la expectativa de pena que enfrenta el imputado. Marcos García está procesado por abandono de persona seguido de muerte y privación ilegal de la libertad agravada, en concurso real, delitos que contemplan penas de efectivo cumplimiento en caso de una eventual condena.
Según la familia de Rocío Alvarito, esa circunstancia incrementa significativamente el riesgo de fuga, ya que el acusado afronta un escenario judicial complejo y con consecuencias penales de gran magnitud.
El escrito también hace especial hincapié en la capacidad económica atribuida al procesado. La querella entiende que esa situación podría facilitar una eventual evasión de la acción judicial si se flexibilizaran las condiciones de detención mediante una prisión domiciliaria.
A ello se suma el análisis del comportamiento que, según la acusación particular, Marcos García habría mantenido durante el desarrollo de la investigación. En ese sentido, el documento menciona presuntas maniobras destinadas a influir sobre distintos elementos probatorios, circunstancia que consideran incompatible con una medida menos restrictiva.
Para la representación de la familia, estos antecedentes deben evaluarse en conjunto y no de manera aislada. La combinación de todos esos factores, sostienen, demuestra que los riesgos procesales permanecen plenamente vigentes.
Otro aspecto destacado es el contenido de la pericia psicológica oficial incorporada al expediente. Si bien por tratarse de actuaciones judiciales no trascendieron públicamente todos sus detalles, la querella afirma que sus conclusiones también respaldan la necesidad de mantener la actual modalidad de detención.
En el escrito presentado ante la Justicia se recuerda además que la prisión preventiva no constituye una pena anticipada, sino una medida cautelar prevista por la legislación para asegurar que el imputado permanezca sometido al proceso y evitar cualquier posibilidad de fuga o entorpecimiento de la investigación.
Desde el entorno de Rocío Alvarito remarcaron que el único objetivo del planteo es preservar el normal desarrollo de la causa hasta que exista una sentencia definitiva.
La Justicia deberá resolver un planteo clave para el futuro de la causa
Mientras la investigación continúa avanzando, el juez interviniente deberá resolver si mantiene las actuales condiciones de detención de Marcos Ariel García o si hace lugar al beneficio solicitado por la defensa.
La resolución será uno de los pasos procesales más importantes de los últimos meses, ya que definirá bajo qué modalidad permanecerá detenido el imputado mientras continúa el trámite judicial.
En este tipo de decisiones, los magistrados suelen evaluar diferentes aspectos previstos por la legislación argentina, entre ellos el peligro de fuga, la posibilidad de entorpecimiento de la investigación, la gravedad de los delitos atribuidos, la expectativa de pena y las condiciones personales del acusado.
La familia de Rocío Alvarito sostiene que ninguno de esos elementos se modificó desde el dictado de la prisión preventiva. Por esa razón considera que no existen fundamentos suficientes para otorgar una prisión domiciliaria.
El expediente continúa reuniendo pruebas destinadas a reconstruir lo sucedido y establecer las responsabilidades penales correspondientes. En ese marco, tanto la fiscalía como la querella insisten en la necesidad de que todas las medidas judiciales contribuyan a preservar la investigación.
Para los familiares de la víctima, cualquier flexibilización de la detención podría afectar el desarrollo del proceso y comprometer la búsqueda de justicia. Por eso solicitaron expresamente que Marcos Ariel García permanezca alojado en una unidad penitenciaria hasta que la situación procesal quede definitivamente resuelta.
Ahora la decisión quedará exclusivamente en manos de la Justicia. El magistrado deberá analizar los argumentos presentados por ambas partes y determinar si persisten los riesgos procesales que justifican la prisión preventiva. Su resolución marcará un nuevo capítulo en una causa que continúa generando fuerte repercusión en La Plata y que sigue siendo seguida con atención tanto por la familia de Rocío Alvarito como por la comunidad, a la espera de que el expediente avance hacia el juicio y se esclarezcan definitivamente los hechos investigados.





