El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó la inauguración de un nuevo espacio para la memoria y la promoción de los derechos humanos en el ex centro clandestino de detención «La Cacha», en La Plata. Este sitio, que funcionó entre 1976 y 1978 durante la última dictadura cívico-militar, fue utilizado para la detención ilegal y desaparición de más de 250 personas.
El acto contó con la presencia de referentes de derechos humanos como Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, y Herenia Sánchez de Viamonte, Madre de Plaza de Mayo. Durante su discurso, Kicillof destacó la importancia de estos espacios como herramientas de reflexión y educación, subrayando que «la memoria es un derecho y una responsabilidad colectiva».

Para la recuperación del predio, se llevó a cabo un intenso trabajo arqueológico, ya que gran parte del sitio había sido demolido para ocultar pruebas de los crímenes cometidos allí. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) fue clave en la identificación y conservación de estructuras originales.El ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Juan Martín Mena, anunció que las visitas y capacitaciones en este espacio serán obligatorias para los aspirantes al Servicio Penitenciario Bonaerense, con el objetivo de reforzar el compromiso institucional con los derechos humanos.
Esta inauguración se enmarca en la Ley Provincial N°13.584, que establece la preservación de ex centros clandestinos como sitios de memoria. Además, forma parte de una serie de políticas impulsadas en la provincia para mantener viva la historia y garantizar que las nuevas generaciones conozcan los hechos ocurridos durante la dictadura.“La memoria florece en la provincia de Buenos Aires”, expresó Kicillof, reafirmando su compromiso con la lucha por la verdad, la justicia y los derechos humanos.





