En estas vacaciones de invierno, el Museo del Automóvil de La Plata abre sus puertas con un plan perfecto para toda la familia: viajar en el tiempo a través de joyas mecánicas que marcaron épocas. Una experiencia para grandes y chicos, con autos únicos, sorpresas y muchas historias sobre ruedas
La ciudad de La Plata guarda secretos que valen la pena descubrir. Uno de ellos es el Museo del Automóvil, una parada obligada para los fanáticos de los fierros, los nostálgicos del diseño clásico y cualquier persona que disfrute de sumergirse en el pasado a través de objetos que siguen hablando. Este rincón, ubicado en la Avenida 1 entre 36 y 35, se convierte durante estas vacaciones en una opción ideal para disfrutar con chicos, en familia o con amigos.
Con un marco cuidado y un ambiente encantador, el museo propone un recorrido por verdaderas piezas de colección: autos antiguos de distintas épocas, modelos que marcaron un antes y un después en la historia automotriz, curiosidades mecánicas y una puesta en escena que permite, literalmente, viajar en el tiempo.
Las visitas se pueden realizar los sábados 19, 26 de julio y 2 de agosto, y los domingos 20, 27 de julio y 3 de agosto, siempre de 14 a 18 hs. Entre vitrinas, faroles, velocímetros antiguos y modelos que parecen salidos de una película, los visitantes podrán conocer desde autos de lujo hasta simpáticos vehículos urbanos como el clásico Messerschmitt de tres ruedas.
La propuesta no solo invita a mirar, sino también a imaginar: ¿cómo era viajar en esos autos? ¿Qué caminos habrán recorrido? ¿Qué historias habrán presenciado? Para los más chicos, es un verdadero parque temático del pasado; para los grandes, una oportunidad para reencontrarse con recuerdos o descubrir nuevas pasiones.
El @museodelautomovilrau comparte además en sus redes sociales toda la programación y fotos que dan ganas de salir corriendo a conocerlo. Porque a veces, para disfrutar unas buenas vacaciones, no hace falta irse muy lejos: basta con animarse a mirar con otros ojos lo que tenemos cerca. Y si es con olor a nafta y espíritu retro, mucho mejor.
Foto: Museo del Automóvil






