El presidente de EE.UU. anunció nuevos impuestos a las importaciones mexicanas por considerar insuficientes los esfuerzos del país vecino en migración y narcotráfico. México rechaza la medida y busca evitar una escalada
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado la aplicación de un arancel del 30% sobre productos importados desde México, medida que comenzará a regir a partir del 1 de agosto. La decisión fue comunicada a través de una carta publicada en sus redes sociales, en la que acusa al gobierno mexicano de no hacer lo necesario para frenar la migración ilegal y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
En la carta dirigida personalmente a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, Trump reconoció ciertos esfuerzos del país vecino en materia de seguridad fronteriza y lucha contra el narcotráfico, pero aseguró que “no han sido suficientes”. Según el mandatario, México sigue sin evitar que la región norteamericana sea “terreno fértil para los carteles de droga”.
Desde el gobierno mexicano calificaron esta decisión como una medida “injusta”. La Cancillería y el Ministerio de Economía emitieron un comunicado conjunto en el que explicaron que recién se enteraron de esta postura durante una reunión oficial realizada el día anterior, en la que ambos países habían comenzado a discutir cuestiones migratorias, económicas y de seguridad.
“El tema fue planteado en la mesa y manifestamos que no estábamos de acuerdo con esta acción unilateral”, dice el texto oficial, en el que también se adelantó que se intentará alcanzar una alternativa consensuada antes de la fecha límite del 1 de agosto, para evitar consecuencias negativas en la industria y el empleo de ambos países.
Por su parte, Sheinbaum aseguró que su gobierno hará todo lo posible para negociar condiciones favorables y defender los intereses mexicanos. “El pueblo sabe que estamos trabajando para lograrlo”, afirmó.
Un golpe al comercio bilateral
México es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Solo en 2024, las importaciones estadounidenses desde el país latinoamericano superaron los 505 mil millones de dólares. En sectores clave como el agroalimentario, el impacto podría ser inmediato: casi el 70% de las verduras y más del 50% de las frutas frescas que se consumen en EE.UU. provienen de México, según datos oficiales.
Si bien los productos incluidos dentro del acuerdo comercial T-MEC estarían exentos, la nueva tasa arancelaria es mayor que la que Trump había aplicado meses atrás y genera preocupación tanto en empresas como entre consumidores.
Una estrategia global de presión comercial
El anuncio contra México forma parte de una batería de medidas que el presidente estadounidense viene tomando en los últimos días. Trump también informó que impondrá el mismo arancel del 30% a productos provenientes de la Unión Europea, al considerar que el déficit comercial con ese bloque representa una amenaza para la seguridad nacional.
“Hemos tenido años para revisar nuestra relación con Europa, pero ya no podemos tolerar un desequilibrio comercial tan grande y prolongado”, expresó Trump en otra carta, también publicada en redes sociales.
Además, el mandatario advirtió que cualquier represalia será respondida con nuevos aumentos en los aranceles estadounidenses, dejando en claro que su política comercial se aleja del modelo multilateral tradicional y busca imponer relaciones “recíprocas” mediante presiones económicas.
Con estas decisiones, Trump refuerza uno de los ejes centrales de su campaña de reelección: la idea de que Estados Unidos debe proteger su economía endureciendo sus relaciones comerciales, incluso con sus aliados históricos.
Foto: EFE






