El accidente no involucró a otros vehículos y los ocupantes sufrieron golpes leves, pero el alto nivel de alcohol en sangre del conductor expuso una problemática persistente en la ciudad, con impacto directo en la seguridad vial urbana.
Un nuevo siniestro vial registrado en La Plata volvió a poner en discusión una problemática que se repite con frecuencia en las calles de la ciudad: el consumo de alcohol al volante y sus consecuencias. El episodio ocurrió en Diagonal 73, entre las calles 47 y 38, una arteria clave del casco urbano, donde un automóvil volcó por causas que aún son materia de investigación judicial. Si bien el hecho no dejó víctimas de gravedad, el resultado del test de alcoholemia realizado al conductor marcó un punto de inflexión en el abordaje del caso y derivó en una serie de medidas administrativas y judiciales.
El accidente se produjo en un sector de circulación intensa, utilizado a diario por automovilistas, transporte público, ciclistas y peatones. Esa convivencia permanente convierte a las diagonales platenses en espacios de alto riesgo cuando se combinan imprudencias, exceso de velocidad o consumo de alcohol. Al arribar al lugar, personal del Comando de Patrulla constató que el vehículo involucrado ya había sido retirado de la cinta asfáltica por agentes de la Secretaría de Control Urbano, una acción orientada a despejar la calzada y evitar nuevos incidentes.
Según la información oficial, no se registró la participación de un segundo rodado, lo que refuerza la hipótesis de un siniestro individual. El conductor, de 46 años, y su acompañante, de 45, sufrieron golpes y contusiones, aunque no fue necesario su traslado de urgencia a un centro de salud. Sin embargo, más allá del saldo físico inmediato, el caso adquirió relevancia por las condiciones en las que se encontraba el conductor al momento del vuelco.
El vuelco en una diagonal clave y las primeras actuaciones
Diagonal 73 conecta distintos puntos estratégicos del casco urbano y suele presentar un flujo constante de tránsito durante gran parte del día. Su diseño, característico del trazado platense, exige especial atención por parte de quienes circulan por la zona, ya que combina cruces frecuentes, cambios de carril y una circulación dinámica que no admite maniobras imprudentes. En ese contexto, el vuelco del automóvil generó preocupación entre vecinos y conductores que transitaban por el lugar.
Las primeras actuaciones permitieron constatar que el vehículo, un Chevrolet Corsa de color gris, presentaba daños significativos, compatibles con una pérdida de control abrupta. Aunque las pericias técnicas serán las encargadas de determinar con precisión la mecánica del accidente, los investigadores analizan factores como la velocidad, el estado del pavimento y las condiciones generales de conducción.
Testigos ocasionales señalaron que el rodado quedó en una posición comprometida antes de ser removido, lo que obligó a otros vehículos a reducir la marcha y desviar su recorrido. La intervención de Control Urbano fue clave para normalizar la circulación, pero el episodio volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de ciertas arterias cuando se combinan tránsito intenso y conductas de riesgo.
Desde el punto de vista policial, la ausencia de otros vehículos involucrados simplificó parte del procedimiento, aunque no restó gravedad al hecho. En zonas densamente transitadas como Diagonal 73, incluso un siniestro individual puede derivar en consecuencias mayores si hay peatones o ciclistas cerca del lugar del impacto.
Alcoholemia positiva y consecuencias inmediatas
El dato central del caso surgió a partir del test de alcoholemia practicado al conductor, que arrojó un resultado positivo de 1,63 gramos de alcohol por litro de sangre. Se trata de un nivel elevado, muy por encima de los límites permitidos, y considerado de alto riesgo para la conducción. Este resultado determinó la adopción de medidas inmediatas por parte de las autoridades intervinientes.
Como consecuencia, se labró el acta de infracción correspondiente y se dispuso la incautación del vehículo, que quedó a disposición del Juzgado de Faltas en turno. La retención del automóvil no solo constituye una sanción administrativa, sino también una medida preventiva para evitar que el conductor vuelva a circular en condiciones que representen un peligro para terceros.
Además, el imputado fue notificado de la formación de una causa penal caratulada como “Lesiones culposas”, una figura que se aplica cuando una conducta imprudente o negligente genera daños físicos, aun cuando no exista intención directa. Si bien en este caso las lesiones fueron leves, la intervención judicial resulta obligatoria debido a la combinación de un siniestro vial con alcoholemia positiva.
La causa quedó radicada en la UFI N° 12 y el Juzgado de Garantías N° 3 del Departamento Judicial La Plata. A partir de ahora, la investigación deberá avanzar con pericias, informes técnicos y el análisis de los antecedentes del conductor, elementos que serán determinantes para definir las responsabilidades y las eventuales sanciones.
Alcohol al volante: una problemática que se repite en La Plata
El vuelco ocurrido en Diagonal 73 no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una problemática persistente que atraviesa a La Plata y a otras ciudades de la región: el impacto del consumo de alcohol en la seguridad vial. A pesar de las campañas de concientización y de los controles implementados en los últimos años, los siniestros protagonizados por conductores alcoholizados continúan registrándose con frecuencia.
Especialistas en seguridad vial advierten que niveles de alcohol en sangre como el detectado en este caso afectan de manera directa las capacidades psicomotoras, el tiempo de reacción y la percepción del riesgo. Con valores superiores a 1 gramo por litro, la conducción se vuelve altamente peligrosa, incrementando la probabilidad de perder el control del vehículo o de no reaccionar a tiempo ante situaciones imprevistas.
En el ámbito local, vecinos y organizaciones vinculadas a la prevención de accidentes reclaman de manera recurrente mayores controles y una presencia sostenida de operativos de alcoholemia en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Las diagonales, avenidas principales y accesos al casco urbano suelen ser señalados como zonas donde la fiscalización debería intensificarse, especialmente durante la noche y los fines de semana.

Desde el Estado municipal y provincial se insiste en que la prevención es una responsabilidad compartida, que involucra tanto a las autoridades como a la conducta individual de cada conductor. Sin embargo, cada nuevo siniestro vuelve a poner en evidencia las dificultades para erradicar prácticas de riesgo que, aunque conocidas, siguen generando consecuencias evitables.
El caso ocurrido en Diagonal 73, afortunadamente sin víctimas de gravedad, funciona como un nuevo llamado de atención. Más allá de las sanciones administrativas y judiciales, el episodio deja expuesta una realidad que impacta de lleno en la vida urbana: conducir bajo los efectos del alcohol no solo pone en riesgo a quien toma el volante, sino también a toda la comunidad que comparte el espacio público.






