La Universidad Nacional de La Plata atravesó este jueves una situación de extrema gravedad luego de que la mayoría de sus facultades recibiera por correo electrónico una amenaza directa. El mensaje, firmado por un individuo que decía actuar “inspirado por Asmodeus”, advertía que realizaría una masacre en una de las sedes. La frase “ya está todo decidido y no hay vuelta atrás” fue suficiente para activar los protocolos de emergencia en distintas unidades académicas.
La Facultad de Artes fue el epicentro de la respuesta institucional. Allí, las autoridades resolvieron evacuar el edificio apenas se confirmó la llegada del correo amenazante. La decisión se tomó en pleno inicio de la jornada académica y se ejecutó en cuestión de minutos: estudiantes, docentes y personal no docente fueron retirados de las instalaciones mientras se procedía al cierre preventivo del edificio.
Después de las 10 de la mañana, desde Artes se difundió un comunicado oficial informando la suspensión total de actividades. La medida se adoptó para evitar cualquier riesgo, a la espera de la intervención de los organismos de seguridad y del avance de la investigación sobre el origen del mensaje.
Fuentes universitarias señalaron que la amenaza no se limitó a una sola facultad, sino que fue remitida de manera masiva a múltiples dependencias de la UNLP. Este dato incrementó la preocupación y aceleró la coordinación con fuerzas policiales, áreas de ciberseguridad y equipos especializados en análisis de riesgos.
Por estas horas, la fiscalía y las fuerzas de seguridad trabajan para identificar al autor del mensaje, reconstruir la ruta digital del envío y definir si se trata de un hecho aislado, una operación de intimidación o un intento deliberado de generar caos en el ámbito universitario. También se evalúa la posibilidad de que se trate de una persona con desequilibrio emocional o con intenciones de provocar una reacción institucional.
Mientras la investigación continúa, las autoridades universitarias remarcaron que la prioridad es preservar la seguridad de la comunidad educativa y actuar con celeridad ante cualquier indicio de amenaza. La situación mantiene a toda la UNLP en estado de alerta, a la espera de avances concretos en la identificación del responsable y de una confirmación oficial que permita retomar la actividad normal.





