Un joven de 20 años, con un historial delictivo que comenzó el año pasado y que ya contaba con múltiples detenciones, fue capturado en las últimas horas en la ciudad de Berisso. El sujeto, identificado con el alias “El Uri”, está acusado de cometer varios robos de motocicletas y viviendas en distintos puntos del casco urbano de La Plata. Su detención se concretó gracias al trabajo de investigación de la Comisaría 9º, que logró seguirle el rastro a través del análisis de cámaras de seguridad, donde un detalle particular permitió su identificación: el delincuente vestía la misma ropa que utilizó durante su último golpe.
El episodio que derivó en la captura se originó el 26 de enero, cuando un vecino de un complejo de viviendas ubicado en calle 68 entre 1 y 115 denunció que varios sujetos habían forzado la reja de acceso durante la madrugada para sustraer una motocicleta Gilera Smash que se encontraba en el patio trasero. El hecho, ocurrido alrededor de las 3 de la mañana, se registró de manera sigilosa y quedó parcialmente filmado por las cámaras de seguridad del lugar. A partir de estas imágenes, la policía comenzó un seguimiento que combinó tareas de vigilancia y operativos encubiertos, hasta dar con el sospechoso en Berisso.
La investigación y el operativo en Berisso
El trabajo policial se concentró en ubicar al responsable de los robos mediante un minucioso análisis de registros de video y patrullajes estratégicos en zonas donde se sabía que “El Uri” solía moverse. Finalmente, los efectivos lograron ubicarlo en la intersección de calles 84 y 124, en Berisso, donde el joven se encontraba en situación de calle. La detención se concretó sin incidentes, y uno de los elementos más reveladores fue la ropa que llevaba puesta: las mismas zapatillas que habían quedado registradas en el robo de la calle 68 y el pantalón utilizado durante el hecho, los cuales fueron incautados como pruebas clave en la causa.
Según informaron fuentes policiales, “El Uri” contaba con antecedentes por delitos similares. En julio de 2025 había sido detenido por tentativa de robo, mientras que en septiembre del mismo año fue aprehendido nuevamente por tentativa de hurto. Además, se le adjudica un robo de motocicleta ocurrido el 29 de diciembre de 2025 en calle 5 entre 62 y 63, que también fue registrado por cámaras de vigilancia de la zona. Este patrón de comportamiento, según los investigadores, permitió establecer un vínculo entre los distintos hechos y justificar la imputación por “Robo Agravado” ante la Unidad Fiscal de Instrucción N° 11.
El operativo en Berisso no solo permitió la captura del joven, sino que también evidenció el trabajo coordinado entre diferentes dependencias policiales. La información recabada mediante cámaras, denuncias vecinales y seguimiento encubierto resultó determinante para detener a un sujeto que, pese a su corta edad, ya contaba con un historial delictivo significativo y había generado preocupación en los barrios afectados.
Relevancia del historial delictivo y medidas judiciales
El prontuario de “El Uri” refleja un patrón de reincidencia que preocupa a las autoridades locales. La policía señaló que el joven había estado implicado en diversos intentos de robo y hurto desde mediados de 2025, lo que indica una progresión en la complejidad y frecuencia de sus delitos. La escalada en la modalidad de los hechos —desde tentativa de robo hasta robos consumados de motos y viviendas— evidencia una tendencia de criminalidad organizada, aunque aún centrada en el ámbito urbano de La Plata.
La fiscalía, por su parte, dispuso el procesamiento del joven bajo el delito de “Robo Agravado”, lo que implica una condena más severa debido al uso de fuerza o escalamiento en la comisión de los hechos. Además, se prevé que las investigaciones continúen para determinar si existen otros cómplices o si el detenido podría estar vinculado a robos adicionales ocurridos en la región durante los últimos meses. La UFI N° 11 también solicitó un análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad de zonas cercanas, así como la revisión de antecedentes similares, con el objetivo de descartar la participación del imputado en otros episodios.
La detención de “El Uri” pone de relieve la importancia de la coordinación entre la policía y la fiscalía en casos de criminalidad urbana, especialmente cuando los delitos afectan la seguridad de los vecinos y generan alarma en la comunidad. La utilización de herramientas tecnológicas como cámaras de seguridad y sistemas de vigilancia encubierta permitió un seguimiento preciso y evitó riesgos mayores durante el operativo.
Impacto en la comunidad y percepción de seguridad
El hecho generó un fuerte impacto en los vecinos de los barrios involucrados, quienes habían reportado previamente la presencia de personas sospechosas y episodios de robos que alteraban la tranquilidad de la zona. La multiplicidad de delitos atribuidos al joven y su corta edad evidencia una problemática social más amplia, vinculada a la marginalidad y la falta de oportunidades, que a menudo conduce a la reincidencia delictiva.

Especialistas en seguridad urbana destacan que los operativos exitosos, como el realizado en Berisso, son resultado de la combinación de prevención, monitoreo y reacción rápida ante denuncias vecinales. Asimismo, subrayan la necesidad de fortalecer programas de contención social y educación para jóvenes en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de reducir la incidencia de delitos recurrentes.
La captura de “El Uri” también reavivó el debate sobre la efectividad de las medidas de control policial y judicial en casos de delincuencia juvenil, y la forma en que se aplican sanciones que permitan desincentivar la reincidencia. La comunidad, por su parte, expresó alivio tras la detención, aunque persiste la preocupación por la seguridad en la ciudad y la posibilidad de que otros jóvenes sigan un patrón delictivo similar.
En síntesis, la investigación y captura del joven delincuente evidencia tanto los desafíos de la seguridad urbana como la eficacia de la coordinación entre distintos organismos. La fiscalía continúa recabando pruebas, mientras la policía mantiene operativos preventivos en zonas críticas, buscando consolidar la percepción de seguridad y reducir la incidencia de delitos en la región. La causa queda ahora en manos de la UFI N° 11, que evaluará la extensión de las imputaciones y la eventual participación de otros implicados en los distintos hechos ocurridos durante 2025 y 2026.





