Con el calendario floral del Parque Independencia como escenario, quedó inaugurado el reloj que anticipa el inicio de una competencia inédita en el país: los primeros Juegos que reúnen a atletas olímpicos y paralímpicos de las 24 provincias en una verdadera fiesta federal del deporte
Por primera vez en la historia del país, Argentina tendrá sus Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (JADAR). La cuenta regresiva comenzó de manera simbólica y emotiva con la instalación del reloj en el Parque Independencia de Rosario, marcando un hito para el deporte nacional: la unificación de atletas olímpicos y paralímpicos en un mismo evento. Una señal de que el deporte no solo une, sino que también puede transformar y proyectar una nueva visión de inclusión, alto nivel competitivo y orgullo federal.
Durante el acto estuvieron presentes autoridades del Comité Olímpico Argentino (COA), del Comité Paralímpico Argentino (COPAR), referentes del deporte local, provincial y nacional, y figuras olímpicas y paralímpicas. El intendente Pablo Javkin, al destacar que será la primera vez que se organizan estos Juegos en el país, subrayó: “Tiene que ver con posicionar a Rosario como destino deportivo, pero también con mostrarles a nuestros chicos que hay otros caminos posibles, más allá del consumo o la violencia”. No es una frase al pasar. Es una declaración de principios sobre el poder transformador del deporte como herramienta social.
Los JADAR se desarrollarán del 9 al 14 de septiembre en Rosario, Santa Fe y Rafaela, y reunirán a más de 3.000 atletas de las 24 provincias, compitiendo en 63 disciplinas, tanto olímpicas como adaptadas. Con más de 37 escenarios deportivos entre clubes, parques, autódromos y complejos multideportivos, el despliegue será inmenso y ocupará múltiples puntos neurálgicos de la ciudad. El Parque Independencia funcionará como centro neurálgico, con el Fan Fest, el centro de premiaciones y gran parte de las competencias.
Mario Moccia, presidente del COA, destacó que el evento permitirá «escribir una nueva página en la historia del deporte argentino», y rememoró la cuenta regresiva que también se inició allí para los Juegos Sudamericanos de la Juventud, en plena pandemia. “Fue una fiesta, y no dudo que esta será otra gran fiesta del deporte nacional”, afirmó.
Más allá de lo deportivo, los Juegos buscan dejar un legado simbólico y material: no solo posicionar a Rosario como ciudad anfitriona de grandes eventos, sino también impulsar el desarrollo de infraestructura, la difusión de disciplinas no tradicionales y fomentar la integración entre deportistas con y sin discapacidad.
La participación conjunta de atletas olímpicos y paralímpicos en igualdad de condiciones no es un gesto simbólico menor. Es una decisión política, deportiva y cultural que coloca a la Argentina a la vanguardia en la región en materia de inclusión deportiva. “El deporte es integrador y favorece que todas las personas que lo practiquen lo puedan hacer sin diferenciación”, afirmó Moccia.
El reloj ya está corriendo. Pero más allá del conteo hacia el inicio de una competencia histórica, la verdadera cuenta regresiva es la que apunta a un futuro en el que el deporte argentino pueda ser, al mismo tiempo, de alto rendimiento, integrador, federal y transformador.





