Mientras atraviesa una crisis institucional y deportiva, Boca Juniors no detiene su actividad en el mercado de pases. Aunque desde el predio de Ezeiza no se emiten señales oficiales, Juan Román Riquelme volvió a tomar el control de las negociaciones tras la salida del Consejo de Fútbol, y fue él quien dio el primer paso para intentar concretar un cambio de piezas con Estudiantes de La Plata: ofreció al defensor Marcos Rojo y 2,5 millones de dólares a cambio del mediocampista Santiago Ascacíbar.
Según informó el diario Olé, la propuesta fue directamente rechazada por la dirigencia del Pincha, encabezada por Juan Sebastián Verón, por varias razones. Primero, en La Plata no tienen intenciones de desprenderse de uno de sus jugadores más importantes, y mucho menos de reforzar a un rival directo como Boca. Además, las condiciones de la oferta –tanto en lo económico como en lo deportivo– no convencieron.
La operación parecía ideal para Boca: sumar a uno de los volantes más destacados del fútbol argentino y, al mismo tiempo, resolver el conflicto con Rojo, que sigue marginado del plantel profesional y representa un foco de tensión interna. El defensor de 35 años ya fue informado por la dirigencia que no será tenido en cuenta, pero según TyC Sports, rechazó la oferta de rescisión anticipada de contrato. Su postura es clara: quiere cobrar hasta el último día del vínculo, que vence el 31 de diciembre de 2025.
En Estudiantes también fueron tajantes respecto a Rojo: para volver, deberá tener el pase en su poder y ofrecer disculpas a la hinchada, por su conflictiva salida del club. Por ahora, ese escenario está lejos.
En cuanto a Ascacíbar, Boca no es el único interesado. El “Ruso” ha sido seguido de cerca por otros equipos del país, e incluso él mismo reconoció contactos con Fernando Gago, aunque aclaró que la negociación “no prosperó”. En una entrevista reciente, al ser consultado sobre si preferiría jugar en River o en Boca, elogió a ambos planteles, pero deslizó que en River podría adaptarse mejor por su conocimiento de algunos compañeros, como Enzo Pérez.
Por el momento, la intención de Riquelme quedó en pausa, pero el movimiento confirma que el club de la Ribera no está pasivo en el mercado, aunque prefiera mantener el bajo perfil. Con el tiempo apremiando y el plantel necesitando refuerzos, no se descarta que Boca vuelva a la carga por Ascacíbar u otros nombres que circulan en el radar.
Foto: Futbox.com







