Un vecino de City Bell vivió un momento de tensión mientras limpiaba su vivienda al descubrir un proyectil de artillería entre escombros. El hallazgo activó un operativo de explosivos y bomberos, generando sorpresa en la zona norte de La Plata.
El objeto fue analizado por especialistas y se confirmó que no tenía carga explosiva ni riesgo de detonación, aunque su presencia en un entorno doméstico abrió interrogantes sobre su origen y el tiempo que permaneció oculto.
Un hallazgo que cambió una tarde común en City Bell
La tranquilidad habitual de una vivienda en City Bell, en la zona de 464 entre 31 y 131, se vio interrumpida por un descubrimiento completamente inesperado. Un vecino que realizaba tareas de limpieza y orden en el patio de su casa encontró un objeto metálico de gran tamaño entre escombros, restos de materiales y elementos acumulados durante años en un sector lateral del terreno.
Lo que en principio parecía un fragmento viejo o una pieza de maquinaria en desuso, rápidamente llamó la atención por su forma, su peso y su apariencia inusual. El hombre, sin manipularlo de forma excesiva, decidió apartarlo cuidadosamente y evitar cualquier contacto innecesario, manteniendo el elemento aislado mientras intentaba entender de qué se trataba.
La decisión de dar aviso a las autoridades fue inmediata. Esa reacción preventiva resultó clave, ya que permitió activar un protocolo de seguridad que incluyó la intervención de personal especializado en explosivos y fuerzas de bomberos, evitando cualquier situación de riesgo en una zona residencial densamente habitada.
El hallazgo generó sorpresa no solo en el propietario de la vivienda, sino también en vecinos cercanos que se enteraron rápidamente de la presencia de un posible artefacto militar en plena zona urbana de La Plata.
Intervención de explosivos y confirmación del proyectil
Minutos después del aviso, efectivos de la Dirección de Explosivos junto al Cuartel de Bomberos de la región se presentaron en el domicilio para realizar un análisis controlado del objeto encontrado. El operativo se llevó adelante bajo estrictas medidas de seguridad, con el objetivo de descartar cualquier riesgo para los residentes y asegurar el manejo adecuado del material.
Tras la inspección técnica, los especialistas determinaron que se trataba de un proyectil de artillería perforante de 75 milímetros. Este tipo de munición fue utilizado en contextos militares y está diseñado para atravesar blindajes, lo que explica la preocupación inicial generada por su hallazgo en un entorno doméstico.
Sin embargo, el análisis posterior permitió establecer un dato clave: el proyectil no tenía espoleta ni carga explosiva. Además, no presentaba signos de haber sido disparado. Estas condiciones descartaron cualquier posibilidad de detonación, reduciendo el riesgo inmediato a cero.
Aun así, el elemento fue tratado con máxima precaución. Los especialistas procedieron a su retiro seguro, evitando cualquier manipulación innecesaria y asegurando su traslado bajo custodia. El operativo concluyó sin incidentes, aunque dejó una fuerte impresión en la zona por la naturaleza del hallazgo.
Qué se investiga sobre el origen del proyectil
Una vez confirmado que el objeto no representaba peligro, la situación pasó al plano judicial. La Unidad Funcional de Instrucción N°1 ordenó el secuestro del proyectil y la apertura de actuaciones para determinar su procedencia y contexto de aparición.
El hecho de que el proyectil no estuviera activo abre distintas hipótesis. Una de las principales líneas de investigación apunta a que podría tratarse de un elemento antiguo que permaneció enterrado o escondido durante años entre materiales acumulados en el terreno, posiblemente desde ocupaciones previas de la propiedad.
Fuentes del caso señalaron que el actual propietario de la vivienda reside allí desde hace aproximadamente dos años y desconocía completamente la existencia de este objeto en el lugar. Esto refuerza la idea de que el proyectil habría estado oculto mucho antes de su llegada.
Este tipo de hallazgos no es frecuente, pero tampoco imposible en zonas urbanas en expansión como City Bell, donde antiguos movimientos de tierra, demoliciones o depósitos informales de materiales pueden dejar restos de origen desconocido.
El proyectil quedó bajo resguardo judicial mientras se intenta reconstruir su historia, aunque por sus características se considera que no habría sido utilizado recientemente ni mantenido en condiciones operativas.
Un episodio que reabre el debate sobre hallazgos peligrosos en zonas urbanas
Más allá del impacto puntual del hecho, el caso vuelve a poner en foco la importancia de la precaución ante objetos desconocidos encontrados en viviendas o terrenos particulares. Las autoridades insisten en que cualquier elemento de apariencia metálica, antigua o sospechosa no debe ser manipulado y debe ser reportado de inmediato.
La intervención rápida en City Bell evitó cualquier riesgo potencial y permitió resolver la situación sin consecuencias para los vecinos. Sin embargo, el episodio generó inquietud en la comunidad, especialmente por tratarse de un artefacto asociado a material militar en un entorno residencial.
Este tipo de situaciones también evidencia cómo terrenos urbanos pueden conservar elementos del pasado sin que sus actuales propietarios tengan conocimiento de ello. La combinación de crecimiento urbano, cambios de uso del suelo y acumulación de materiales antiguos puede derivar en hallazgos inesperados como el ocurrido en La Plata.




