El presidente argentino, Javier Milei, expresó su respaldo al operativo militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Venezuela. La noticia fue confirmada por Donald Trump, quien indicó que ambos fueron trasladados fuera del país tras la acción, generando repercusión inmediata en la región y en redes sociales. “La libertad avanza. Viva la libertad, carajo”, publicó Milei, sumándose a otros dirigentes de su espacio político, como Patricia Bullrich, quien aseguró: “Venezuela será libre”. La reacción del mandatario argentino refleja su postura firme contra el régimen venezolano y se enmarca en un contexto regional marcado por la prolongada crisis política, social y económica que afecta al país caribeño desde hace años, con alta inflación, escasez de alimentos y represión sistemática contra opositores y medios independientes.
El operativo estadounidense se desarrolló en la madrugada del sábado y provocó fuertes explosiones y apagones en Caracas, mientras helicópteros y aviones sobrevolaban la ciudad durante varias horas. Vecinos y residentes de distintos barrios reportaron columnas de humo elevándose desde múltiples sectores de la capital, escenas de caos en las calles, vehículos intentando evacuar la zona y ciudadanos detenidos por fuerzas del régimen. Las detonaciones se registraron también en La Guaira y otras zonas cercanas, mientras los sonidos de aviones sobrevolando la ciudad generaban alarma generalizada. Usuarios en redes sociales compartieron videos de los efectos del ataque, mostrando helicópteros Chinook sobrevolando la capital y focos de fuego en diferentes puntos, lo que evidencia la magnitud del operativo y su impacto en la vida cotidiana de los venezolanos.
Donald Trump explicó en su comunicado que la operación se realizó con colaboración de las fuerzas estadounidenses y adelantó que ofrecería detalles adicionales en una conferencia programada para mediodía en Mar-a-Lago. Según fuentes no oficiales, la acción combinó ataques aéreos y movimientos estratégicos de fuerzas especiales para capturar a Maduro sin que se produjeran bajas significativas entre la población civil. Esta intervención marcó un punto de inflexión en la política regional, ya que Estados Unidos ha mantenido históricamente presión diplomática y sanciones económicas contra el régimen chavista, pero pocas veces había realizado un operativo de esta magnitud directamente en la capital venezolana.
Durante la reciente cumbre del Mercosur, Milei había condenado con firmeza al gobierno de Maduro y destacó la necesidad de una acción internacional decidida para restaurar la democracia en Venezuela. Calificó al régimen de “una dictadura atroz e inhumana” y subrayó que la Argentina respalda la presión de Estados Unidos y la comunidad internacional para garantizar la libertad de los venezolanos. El mandatario instó a los miembros del bloque regional a “condenar tajantemente este experimento autoritario” y exigió la liberación de todos los presos políticos, incluyendo al ciudadano argentino Nahuel Gallo, detenido ilegalmente en Caracas. Su postura refuerza la visión de un continente que no puede tolerar la permanencia de regímenes que vulneran los derechos humanos y la libertad de expresión de sus ciudadanos.

Milei también destacó el reconocimiento internacional a María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, y enfatizó que respetar la voluntad del pueblo venezolano es fundamental para superar la crisis política y social que atraviesa el país. Según el presidente argentino, la intervención estadounidense no solo representa un impulso para la libertad de los venezolanos, sino que también envía un mensaje claro a otros regímenes autoritarios en la región: la comunidad internacional está dispuesta a actuar cuando se violan sistemáticamente los derechos fundamentales. La captura de Maduro y el apoyo de Milei configuran un momento histórico que podría redefinir la dinámica política en Sudamérica y marcar un precedente en la relación de los países de la región con potencias extranjeras.
El impacto del operativo también se refleja en la reacción de la población venezolana, que se mostró expectante ante la liberación de su país de un régimen que ha generado años de represión, corrupción y crisis humanitaria. Las imágenes y videos que circularon en redes sociales evidenciaron la magnitud de la intervención y el nerviosismo en la capital, donde miles de ciudadanos buscaban resguardar su seguridad mientras los helicópteros y explosiones continuaban. Milei, al referirse a estos hechos, subrayó que la comunidad internacional debe mantener su presión sobre el régimen y apoyar los procesos de transición democrática, reconociendo los riesgos que implica la intervención directa, pero destacando la necesidad de actuar frente a la opresión y la violación de derechos humanos sistemática.
En sus declaraciones, Milei dejó claro que la postura argentina ante Venezuela será constante y no se limitará a la retórica: respaldó la presión internacional sobre el régimen, exigió la liberación de presos políticos y resaltó la importancia de reconocer la voz de los venezolanos en la toma de decisiones que afectan a su país. Con esta acción y su apoyo público, Milei busca consolidar la política exterior de Argentina como firme defensora de la democracia en la región y reforzar su imagen internacional como un mandatario dispuesto a respaldar la libertad y los derechos fundamentales en Sudamérica, enviando un mensaje contundente a otros líderes regionales sobre la necesidad de actuar frente a gobiernos autoritarios.





