La medicina dio un paso clave hacia el futuro. Por primera vez, un sistema robótico controlado por inteligencia artificial logró realizar de manera autónoma la extirpación de vesículas biliares en modelos animales, sin que un cirujano interviniera durante el procedimiento.
El logro fue alcanzado por un equipo de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), que completó ocho operaciones en órganos de cerdo con una efectividad del 100%. Para entrenar al robot, los investigadores utilizaron grabaciones en video de médicos humanos operando sobre tejidos blandos, lo que permitió que la IA aprendiera la secuencia exacta de movimientos y maniobras quirúrgicas necesarias.
Precisión más allá de lo humano
El experimento fue celebrado por la comunidad médica internacional. El Real Colegio de Cirujanos del Reino Unido lo describió como “un avance emocionante y muy prometedor”, mientras que el especialista en cirugía robótica John McGrath calificó los resultados como “impresionantes” y destacó que representan el inicio de una nueva era hacia la autonomía quirúrgica.
Los resultados mostraron que, en comparación con los humanos, los robots fueron más precisos: realizaron trayectorias más cortas, ejercieron menor fuerza sobre los tejidos y corrigieron errores de manera constante durante el proceso. Además, fueron capaces de elegir herramientas adecuadas y adaptarse a las variaciones anatómicas que se presentaron.
Un procedimiento completo
El profesor Axel Krieger, de Johns Hopkins, detalló que la operación incluyó 17 pasos: desde la separación de la vesícula biliar del hígado, hasta la colocación de seis grapas en un orden específico y la posterior extracción del órgano. “Hemos realizado un procedimiento completo con un alto nivel de autonomía, algo que hasta ahora parecía imposible en cirugías de tejidos blandos”, explicó.
Los investigadores calculan que las pruebas en humanos podrían comenzar dentro de una década, lo que abre la posibilidad de reproducir a gran escala las habilidades de los mejores cirujanos del mundo.
Hoy, casi la totalidad de las 70.000 cirugías robóticas anuales en el sistema de salud británico (NHS) son controladas en su totalidad por médicos. Solo algunos procedimientos ortopédicos, como cortes de hueso en operaciones de cadera o rodilla, incorporan cierto grado de autonomía. Sin embargo, el plan sanitario del Reino Unido prevé que en diez años nueve de cada diez cirugías mínimamente invasivas cuenten con asistencia robótica, frente a la actual cifra de una de cada cinco.
Este avance marca un antes y un después en la historia de la medicina: la posibilidad de que un robot opere con total autonomía deja de ser ciencia ficción para convertirse en un horizonte cada vez más cercano.
Foto: la cara buena del mundo.com






