La Gran Barrera de Coral, el sistema de arrecifes más grande del mundo, enfrenta el peor episodio de blanqueamiento registrado en 39 años, según un informe reciente del Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS). El organismo monitorea este ecosistema desde 1986 y analizó 124 arrecifes en 2024, confirmando un drástico descenso en la salud coralina.
“El porcentaje de coral duro vivo disminuyó significativamente en todas las regiones: un 9.8% en el norte, 14% en el centro y 12.9% en el sur”, detalló el informe. “Las pérdidas en las zonas norte y sur son las mayores registradas en casi cuatro décadas”, agregó el jefe del equipo científico.
Este blanqueamiento extremo fue provocado por una ola de calor marina récord que impactó la costa este de Australia en febrero de 2024. “Cuando la temperatura del agua aumenta demasiado, los corales se estresan y expulsan las algas simbióticas que les dan alimento y color”, explicó la bióloga marina Ana Martínez. “Esto vuelve el tejido coralino transparente y expone su esqueleto, lo que los deja vulnerables a enfermedades y muerte”.
Antes de la década de 1990, los eventos masivos de blanqueamiento eran raros. El AIMS recuerda que “el primer blanqueamiento a gran escala ocurrió en 1998, seguido por otro en 2002”. Desde entonces, estos episodios se han vuelto cada vez más frecuentes y severos: afectaron la Gran Barrera en 2016, 2017, 2020, 2022, 2024 y nuevamente este año.
“El problema es que el tiempo para la recuperación de los corales se acorta con cada evento, aumentando la probabilidad de que no logren recuperarse”, advirtió el investigador principal del estudio.
Pese a las pérdidas, la Gran Barrera aún conserva más coral vivo que muchos otros arrecifes y continúa siendo un importante atractivo turístico para Australia. Sin embargo, los expertos advierten que “la pérdida de biodiversidad parece inevitable ante la creciente frecuencia y severidad de estos blanqueamientos”.
Este panorama plantea la urgente necesidad de acciones globales para mitigar el calentamiento global, principal causa del aumento de las temperaturas oceánicas, y proteger ecosistemas marinos esenciales para la salud del planeta.
Foto: BBVA







