La diputada nacional María Eugenia Vidal expresó públicamente su desacuerdo con el reciente acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires. A través de un video difundido en sus redes sociales, la exgobernadora bonaerense tomó distancia del entendimiento sellado entre ambos espacios para competir de forma conjunta en las elecciones legislativas de octubre, y reafirmó su decisión de no participar en la campaña.
“Creo que la Argentina necesita una oposición constructiva”, afirmó Vidal, al tiempo que aseguró haber dado la discusión interna dentro de su partido, aunque sin éxito. “Trabajé para representar esa alternativa, pero hubo otra decisión distinta. La acepto, pero no la comparto ni la acompaño. No estoy dispuesta a ceder mis convicciones por una elección ni por un cargo”, sostuvo.
En su mensaje, la diputada remarcó la necesidad de mantener una postura crítica pero responsable frente al Gobierno nacional. “Argentina necesita una oposición que defienda lo que está bien desde el Congreso, pero también que ponga límites, que diga que no, que represente un Estado que funcione, sin obediencias absolutas ni insultos a quien piensa distinto”, expresó.
Vidal también apuntó contra el pragmatismo electoral que, según su mirada, llevó a concretar la alianza con el oficialismo libertario. “No creo en perder la identidad ni los valores. Hace veinte años que estoy en el mismo lugar defendiendo mis convicciones. No creo que esté bien ni sea ético saltar de un partido a otro especulando con cierres electorales”, manifestó.
La referente del PRO aclaró que no será candidata en estos comicios, ni por su partido ni por ninguna otra fuerza. “No vale todo por un cargo”, enfatizó, descartando así cualquier participación en la campaña electoral bajo el nuevo esquema de alianza.
La declaración de Vidal se da en un momento de tensión interna dentro del PRO, luego del acuerdo entre Mauricio Macri y Karina Milei para competir junto a La Libertad Avanza en la ciudad de Buenos Aires. Cabe recordar que Vidal fue la encargada de la campaña porteña del PRO en las elecciones desdobladas de mayo, que terminaron con una histórica derrota para el partido, relegado al tercer puesto detrás del peronismo y los libertarios. Aquel resultado, sumado a las críticas recibidas desde el espacio oficialista, dejó heridas aún abiertas.
“No me voy de la política, no me voy a ningún lado, pero no negocio lo que pienso”, sentenció Vidal, quien confirmó que continuará trabajando desde la Fundación Pensar y en tareas académicas, mientras promueve una renovación interna en el PRO.
En ese marco, llamó a los militantes y simpatizantes del partido a no desanimarse: “A todos los que están enojados, frustrados, confundidos, del PRO y que nos apoyaron siempre, les digo: acá estoy, sigamos juntos. Creo que cuanto más difíciles se ponen los tiempos, más fuerte hay que ser”.
La postura de Vidal también refleja un quiebre simbólico dentro de la identidad del PRO, que enfrenta una redefinición tras la decisión de acercarse al oficialismo libertario. Aunque la diputada acompañó muchas de las medidas impulsadas por el gobierno de Javier Milei en sus primeros meses de gestión, en el último tiempo comenzó a marcar diferencias, especialmente en temas como discapacidad, jubilaciones y política económica.
Su mensaje busca representar a un sector del electorado que no se siente interpelado por la alianza con el oficialismo y que reclama un rol opositor con identidad propia dentro del sistema político argentino.





